“Vuelo como una mariposa, pero pico como una avispa”

Cuando el joven estudiante estadounidense Cassius Marcelus Clay, de apenas 18 años, conquistó la medalla de oro de la división de los 81 kilogramos en los Juegos Olímpicos de Roma’ 1960, tras imponerse inobjetablemente al polaco Zbigniew Kowski, muy pocos, o quizás ninguno, de los fanáticos presentes en el Palazzetto de Flumicino imaginaron que asistían al nacimiento de un pugilista capaz de cambiar, en muy corto tiempo, la rutina del boxeo profesional.

–       Seré el mejor. El más grande. Soy rápido y pego duro. Yo vuelo como una mariposa, pero pico como una avispa- anunció Cassius Clay cuando concluyó el combate que lo invistió como campeón olímpico.

Pero la anterior sentencia no fue tomada en serio. Unos especialistas rieron de la ocurrencia y otros, en manera poco simpática, alegaron que fue un acto de jactanciosa bravuconería en boca de un juvenil. Nadie vio en él a un Gene Tuney, a un Jack Dempsey, o a un Joe Louis, este último considerado como el mejor peso completo del boxeo profesional de todos los tiempos.
 
Sin embargo un grupo de hombres de negocios ligados al deporte de los guantes y las cuerdas, vieron en aquellas palabras una gran oportunidad comercial y decidieron ofrecerle el contrato que lo convertiría en boxeador rentado.
 
Y así fue. Cassius Marcelus Clay, el monarca olímpico, firmó el acuerdo y comenzó a entrenar bajo la égida de Ángelo Dundee, experimentado entrenador miamense con una bien ganada de gánster por las estafas que acostumbraba a hacer a sus pupilos.

¡Por supuesto, Cassius Marcelus Clay no eres un pupilo más y Dundee lo sabía!
 
Comenzó su carrera profesional eslabonando una impresionante cadena de 19 triunfos consecutivos, vaticinando antes del comienzo de las mismas en qué asalto pondría fuera de combate a sus rivales. Era todo un espectáculo sobre el cuadrilátero:

–       Vuelo como una mariposa, pero pico como una avispa.

Y en verdad poseía 2 cualidades muy difíciles de hallar en un supercompleto: Velocidad y pegada. Excéntrico. Inteligente. Veloz. Resistente. Autosuficiente. Temido… Era, lo que se puede considerar, como el boxeador ideal, y como boxeador ideal ya se encontraba listo para el gran salto:

–       Discutes el título del mundo.

–       ¿Cuándo, Dundee?

–       El 25 de febrero en Miami.

–       ¿El año próximo? ¿Por qué no este año?

–       Restan solo 15 días para que culmine 1963, Cassius.

–       Pondré fuera de combate a Sommy Liston en el round 6.

Y así sucedió. El 25 de febrero de 1964, Cassius Marcelus Clay se convirtió en Campeón Mundial de los supercompletos, al vencer a Sommy Liston, por fuera de combate… ¡En el round número 6!

Meses más tarde comenzó a llamarse “Cassius X”, en homenaje a Malcon X, líder de la secta “Black Muslin”, “Musulmanes negros”, y poco tiempo después, convertido ya en firme practicante de la religión islámica, se bautizó, para siempre, como “Muhammad Alí”.

El comienzo de “La Era Alí” en el boxeo profesional, coincidió con la mayor efervescencia de las luchas sociales de los ciudadanos estadounidenses de la raza negra por los derechos civiles, y él tomó amplio partido a favor de los suyos. Por tal razón, en abril de 1967, la comisión atlética del estado de New York acordó retirarle el reconocimiento de Campeón del Mundo por negarse, bajo el argumento de convicciones religiosas, a ser reclutado para el servicio militar obligatorio e ir a combatir a Viet Nam, recibiendo una sentencia de 5 años de privación de libertad, aunque tras una larga batalla de apelaciones jurídicas la Corte Suprema de los Estados Unidos suspendió la controvertida decisión y Alí pudo salir en libertad y regresar al deporte activo.
 
4 más tarde, el 8 de marzo de 1971, cayó por decisión en 15 asaltos, defendiendo la faja del orbe ante Joe Frazier, pero la recuperó el 30 de octubre de 1974, en Kinshasa, Zaire, al vencer, en 8 asaltos, a George Foreman.

Muhammad Alí, nacido el 17 de enero de 1942, en Louisville, Kentucky, dijo adiós al deporte activo en el año 1981. En el cuadrilátero dejó un impresionante récord de 56 victorias en 61 combates, además, discutió 23 veces el título mundial venciendo en 21 de esas.

Tras su retiro, comenzó, paulatinamente, a desarrollársele la enfermedad de Mal de Parkinson, que le ha provocado un feroz deterioro de su salud. Es en esta fragilidad cada vez mayor cuando ha demostrado ser más fuerte, no permitiendo que el padecimiento domine su ánimo.

Sobrepasa los 70 años, empero, Cassius Marcelus Clay, Muhammad Alí, es, sin dudas, un ejemplo para muchas personas víctimas de enfermedades degenerativas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s