“Aquel marzo paraguayo”

ImageSe puede afirmar, quizás fácilmente, “han transcurrido 15 años”; reitero, se asevera, insisto, con relativa viabilidad, aun cuando el lapso de tiempo referido, lastima, vulnera, lacera, golpea, duele, en exceso, la memoria de no pocos. Porque, en efecto, lo, trágicamente, sucedido entre los días 25 y 26 de marzo de 1999, vive, horadando sentimientos, a pesar de los 3 lustros transcurridos.

Víctor Hugo es mi primo- aseguró María Alejandra Molas Colarte embargada por un hercúleo halo de tristeza- Aunque no lo conocí siento su pérdida- concluyó- Yo tenía apenas 9 años cuando sucedió lo del “Marzo paraguayo”.

¿Quién es Víctor Hugo?

¿Qué representa ese nombre en los anales históricos de esta noble nación?

Víctor Hugo simboliza los reclamos de la juventud por un Paraguay democrático. Víctor Hugo, al igual que Manfred, José Miguel, Tomás, Arnaldo, Henry, Armando, y Cristóbal. Existencias cegadas en la mocedad de la vida terrenal; savias apagadas por seres perturbados, por entes dominados por el fanatismo político, que no dudaron en emplear armas de fuego, para al prójimo que se manifestaba inerme, solo portando ideales que, en no pocos casos, son más nervudos que las rocas.

La historia del “Marzo paraguayo”, comenzó el día lunes, 23 de marzo de 1999. Siendo las 07.00am, aproximadamente, el vehículo que transportaba, desde su residencia, a Luis María Argaña, entonces Vicepresidente de la República, es interceptado por otro automóvil, marca FIAT TEMPRA, en las calles Venezuela y Sargento Gauto; en este último viajaban sicarios que, sin vestigio de titubeo, abrieron fuego contra la camioneta, NISSAN PATROL, color bordó, provocando la muerte de 2 de sus tripulantes. En el atentado perdió la vida el mencionado referente político, cuyo verdadero nombre es Luis María del Corazón de Jesús Dionisio Argaña Ferraro, y su escolta, Francisco Barrios González; sobrevivió, Víctor Barrios Rey, que, en el momento del magnicidio, fungía como chofer.

Se ha especulado sobre la veracidad del calamitoso incidente. Afirman que Argaña, de 66 años, no falleció víctima de los balazos recibidos, de hecho su camisa, blanquísima en pulcritud, exhibía, apenas rastros de sangre; incluso, según se confirma en reportes televisivos, el cadáver del Vicepresidente paraguayo, que viajaba en la parte trasera del vehículo, fue hallado caído hacía la derecha, cuando, precisamente, mostraba impactos en ese lateral del cuerpo.

“Puede suceder, pero es difícil. Cuando alguien recibe tantos balazos suele caer hacia el lado contrario”, refirió un ex agente policial que, encarecidamente, solicitó el anonimato. “Se dice que Argaña murió de un infarto la noche anterior en un departamento donde se solía ver con una de sus amantes. Su cadáver estaba demasiado blanco, lo que indica que llevaba horas de muerto. Dicen que todo fue montado, aunque también hay un detalle en que siempre he reparado, ¿por qué simular un atentado? Todo se hubiese solucionado diciendo que murió de un infarto, en su casa. Creo que de ser cierta la versión de que lo mató un infarto estando con una mujer, el atentado estuvo de más. Se hubiese dicho murió de un infarto en su casa, y todo hubiese sido más creíble”.

La versión oficial que indica el homicidio de Luis María Argaña, el 23 de marzo de 1999, provocó la ira popular. Un gran sector de la sociedad paraguaya, ipso facto, comenzó a exigir la renuncia de Raúl Cubas Grau, que había asumido la Presidencia de la República el 15 de agosto de 1998, y la encarcelación del General Lino César Oviedo, señalado como autor intelectual del magnicidio.

Corrientes antagónicas comenzaron una serie de manifestaciones que, a su vez, dieron paso a duros hostilidades que tuvieron, su punto climático, entre los días 25 y 26 de marzo de 1999. Simpatizantes del gobierno y de Lino César Oviedo, enfrentaron a todo aquel que exigía justicia. Tradúzcase justicia en la renuncia de Cubas Grau, y la cárcel para Lino Oviedo.

La batalla campal, que tuvo como protagonista la plaza sita frente a la sede del Congreso Paraguayo, arrojó la abdicación presidencial, la posterior reclusión penal de Oviedo, y el lamento, perenne, de 8 familias por la pérdida de sus seres queridos; 8 vidas, jóvenes, fueron mutiladas por balas asesinas.

Henry Díaz Bernal tenía 20 años, era estudiante de informática y miembro del Centro Familiar de Adoración Cristiana; refieren que, valientemente afirmó a sus compañeros de manifestación “si hoy muero, será por mi patria”; perdió la vida cuando, 2 disparos, lo dejaron tendido frente al teatro municipal “Ignacio A. Pane”. José Miguel Zarza, de 25 años, estudiante de ciencias contables, dijo a su abuela “voy a casa de unos compañeros, y regreso enseguida”; balas asesinas negaron a la anciana el derecho de reencontrarse con su amado nieto. Armando Daniel Espinoza, por su parte, dijo a su esposa: “No me puedo quedar mirando la tele, mientras allá están luchando”; se despidió de Marta, su señora, de sus 2 pequeños hijos, y partió para nunca más regresar junto a sus seres queridos; tenía 25 años y era analista de sistemas; según testimonios, fue asesinado mientras intentaba brindar ayuda una persona de avanzada edad. El comerciante Víctor Hugo Molas era transportado en una ambulancia hacia el Hospital de Clínicas; cuentan que al llegar exclamó “déjenme, tengo que volver”; regresó, se incorporó a la manifestación, y perdió la vida; tenía 37 años; dejó 3 niños huérfanos. Cristóbal Espínola, era miembro de la Federación Campesina, arribó a Asunción desde Caaguazú; su esposa, y 5 hijos, viven orgullosos de su recuerdo; el asentamiento donde residía lleva su nombre. Manfred Stark González, había sido Presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias y Tecnologías de la Universidad Católica; a sus escasos 28 años ofreció la vida en el “Marzo Paraguayo”. Tomás Rojas, también de 28 años, era electricista y residía en Luque; sus restos mortales fueron inhumados en el Panteón de los Héroes de Concepción, su ciudad natal. Arnaldo Paredes falleció, casi un año después, víctima de las heridas que recibió en las manifestaciones; aseguran que, a pesar de su deteriorado estado de salud, solía afirmar sonriente “todo valió la pena”; recuerdan sus allegados que Arnaldo, fue encontrado muy malherido, pero con fuerzas suficientes para abrazar a la bandera de su querido Paraguay.

¿Quién disparó contra sus semejantes?

“Había francotiradores en la azotea del Congreso, por ejemplo, pero hubo otros, como Walter Gamarra, que fue grabado disparando, impunemente, contra los manifestantes. Es muy fácil enfrentar a una manifestación, donde todos estaban desarmados, empuñando un arma de fuego. Al tal Gamarra, que no era policía sino funcionario del Ministerio de Hacienda, lo condenaron a 25 años de prisión. Yo leí una entrevista que le hizo un periodista de ‘Última Hora’ donde dice que actuó empujado por el fanatismo a Lino Oviedo y por el alcohol. Creo que lo debieron condenar no a 25 años, sino a cadena perpetua, pero la justicia acá en Paraguay es demasiado noble”, afirmó, emocionado, Arnaldo José Verón, participante del “Marzo paraguayo”.

Han transcurrido 15 años, y el dolor no solo es intenso, sino que nos demuestra su eternidad. La pérdida, irreparable, de Henry, Manfred, Arnaldo, Tomás, José Miguel, Armando, Cristóbal, y Víctor Hugo, invoca vida, empero el último adiós. Para ellos el convencimiento de que sobran fuerzas, sobre esta tierra guaraní, para defender la noble causa por la que ofrendaron sus vidas. La lucha continúa, porque, en algún recodo del crono, estamos convencidos de que la victoria es cierta.

 “Justicia. Libertad. Democracia. ¿Es que nadie recuerda que se fueron? Ocho luciérnagas han tomado la guardia rubricando la persistencia de la memoria con sus guiños a ras de suelo. Ya no siento los latidos a tu lado, ni el aroma del monte debajo de tu piel. A José Miguel. Tu madre”.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s