“De multas, sobornos, y travestis, se hablaba antes de Cristo”

discoboloPocas instituciones humanas pueden siquiera aproximarse, remotamente a la antigüedad de los Juegos Olímpicos. Su cuna estuvo en Grecia, en la región del Peloponeso, hace unos 3.000 años, cuando empezaron a organizar competiciones deportivas en algunas ciudades como sabia simbiosis de deporte, cultura y religión.

Leyenda y realidad se confunden en sus orígenes. Acontecimientos que ocurrieron en esos tiempos fueron explicados, con frecuencia, como consecuencias de la intervención divina, y éste también es el caso de los Juegos olímpicos.

Según la mitología, fue Zeus quien instauró las Olimpiadas para celebrar su victoria sobre los titanes, a los que arrojó del valle de Alfeo; no obstante, hay quien atribuye su origen a los Pisates, primeros pobladores del referido valle, y otros a Pios, el fundador de Pisa, antigua capital del Peloponeso, y otros, los hacen originarios de la isla de Creta, desde donde llegaron a Grecia a través de un sacerdote llamado Hércules, quien arrivó a Olimpia quince siglos a.C. estableciendo la tradición olímpica cretense. Por su parte Píndaro los atribuye a Heracles, un caballerizo del rey Augias, soberano de la Elida.

También Turquía reclama su invención, basándose en el hecho de que las estatuillas de deportistas más antiguas que se conoce fueron halladas en la Anatolia, de donde lo habrían importado los griegos copiando modalidades tradicionales de los turcos, entre ellos la carrera de velocidad sobre una distancia de 192,25 metros que se disputaba en honor del dios Marduk.

Sea como fuere los primeros datos reales que se conocen nos remontan al año 884 a.C. Esos primeros Juegos se celebraron por iniciativa de Ifitos, rey de la Elida, que pactó una tregua con Licurgo, rey de Esparta, y que tuvo la idea de que hubiera paz entre todas las facciones en guerra en Grecia: la paz olímpica o Ekcheiria. Esta paz se extendía desde los tres meses anteriores a los Juegos y después de ellos, lo suficiente como para permitir a los participantes un regreso seguro a sus hogares. Sólo se conocen tres ocasiones en que la Ekecheiria fue rota. Como castigo los deportistas de esas ciudades que no respetaron la tregua fueron expulsados de las siguientes ediciones de los Juegos.

Lo anterior es base para lo siguiente, porque, aunque se desconoce mucho de las ediciones olímpicas de la Era Antigua, algo de lo curioso que surgió de ellos, mostramos a continuación:

MUY IMPORTANTES: Tan importantes eran las Olimpíadas en la antigua Grecia que el primer año que se inscribieron los nombres de los vencedores (776 a.C.) se convirtió en el punto de partida del calendario heleno.

UN GRAN COMILÓN: El luchador Milón debía comer al día 18 libras de carne y la misma cantidad de pan. Además ayudaba su digestión con 9 litros de vino. Pero cuando un atleta comía en exceso, el entrenador le introducía el dedo, hasta la garganta, provocando la devolución, inmediata, de todo lo consumido.

GUSTABA PERO DOLÍA: En la lucha gustaban mucho al público los abrazos del torso que fracturaban costillas, además de otras llaves no menos dolorosas. Si era necesario, las manos se dirigían a las cuencas de los ojos del adversario o se le estiraba con fuerza del labio inferior. O peor todavía, Leontisco de Sicilia se especializó en romper de un solo golpe y suma facilidad los dedos de sus contrincantes.

¿ANTECEDENTES DE LOS VIERNES DE SOLTEROS?: En Olimpia sólo podían asistir a los juegos las mujeres solteras y la pena para una mujer casada que observase a los atletas era la muerte, pues los atletas competían desnudos, exhibiendo sus cuerpos como símbolo de perfección y dedicación.

¿TRAVESTIS EN LA ERA ANTIGUA?: En el año 404 a.C. estuvo a punto de pronunciarse una sentencia de muerte contra un espectador. Este hombre, llevado por el entusiasmo al asistir a la victoria del joven púgil Pisidoro, saltó las barreras para abrazarlo. Al hacerlo, se levantaron sus vestiduras y se puso de manifiesto que en realidad no se trataba de un hombre, sino de una mujer, la madre del vencedor.

LAS MULTAS SON ANTIQUÍSIMAS: “Prohibido beber en el interior bajo pena de multa”, figuraba en una inscripción del estadio de Delfos.

DEPORTES DE COMBATE: Los encuentros boxísticos duraban hasta que uno de los púgiles se derrumbara o levantase el brazo como signo de derrota. Los luchadores se cubrían las manos con mitones de cuero y los dedos con tiras de piel.

EL SOBORNO TAMBIÉN ES ANTIGUO: En el año 388 a.C. cuatro participantes fueron condenados bajo acusación de soborno, pues se demostró que habían pretendido manipular los juegos.

BIEN FANÁTICO: El emperador romano Nerón era tan aficionado a las carreras de cuadrigas, que en una ocasión decidió participar en los Juegos y cuando regresó de Grecia entró en Nápoles, en una carroza guiada por caballos blancos y a través de una brecha abierta en las murallas, como acostumbraban a hacerlo los vencedores de los juegos.

¿Qué les parece?

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