“Un genio, sin dudas”

capablanca1Nació el 19 de noviembre de 1888 en el ultramarino pueblo de Regla, sito en Ciudad de la Habana, Cuba. Sus padres, José María Capablanca y María Graupera, decidieron nombrarlo José Raúl. Quizás ese matrimonio de origen español, imaginaron que sería un niño travieso, inteligente, cariñoso, pero lo que sí nunca imaginaron fue que se habían convertido en los progenitores del único ser humano en la historia que, proviniendo de un país de habla hispana, ostenta el título de Campeón Mundial de Ajedrez.

Aprendió observando jugar a su padre y con tan solo 5 años le enmendó a este una jugadaCapablanca_jogando_com_o_seu_pai que por error había ejecutado y, al mismo tiempo, había pasado inadvertida para el contrincante.

– Hiciste trampa, papá.

– ¿Trampa?

– Sí, el caballo camina 3 y 1, no 3 y 2.

– ¿Y cómo lo sabes?- preguntó Don José María atónito.

– Porque sé jugar ajedrez.

– ¿Tú sabes jugar ajedrez, José Raúl? ¿Y cómo aprendiste?

– Mirándote jugar. ¿Jugamos?

– Jugamos- afirmó el padre con apenas un hilo de voz.

Y efectivamente, jugaron. Y en cada movida José Raúl, desde sus escasos 5 años, demostró que era un genio del bien llamado “Juego Ciencia”. Y jugada tras jugada, el niño, sembró las raíces para, en un futuro, recibir uno de los tantos apodos que lo acompañó: “El Mozart del ajedrez”.

Ante tanta genialidad fue llevado a los más afamados clubes de ajedrez de La Habana donde demostró que podía convertirse en el trebejista más grande de todos los tiempos que Cuba haya visto nacer. El primer paso hacia la cima lo dio en diciembre de 1901, a la edad de trece años, cuando derrotó al campeón nacional cubano Juan Corzo, con el resultado de 4 victorias, 3 derrotas, y 6 tablas.

La noticia corrió por el mundo y enseguida los medios de prensa dieron fe de su existencia. La noticia corrió por todo el mundo y enseguida todos quisieron conocer al niño prodigio del juego ciencia.

Giras. Campeonatos. Felicitaciones, colmaron la vida de José Raúl Capablanca. No poseía títulos pero, sin dudas, lo consideraban el mejor del mundo:

– Decídete a retar a Enmanuel Lasker- le aconsejó un allegado.

Enmanuel Lasker era un jugador de origen alemán dueño del título mundial, que fue 280px-Capablanca-Lasker_1925derrotado por José Raúl en un partido en la ciudad de New York ante el asombro de los presentes. En la ocasión, Lasker, no tuvo otra opción que estrechar admirado la mano del joven cubano:

– Es notable joven, usted no ha cometido errores.

– Gracias, señor, para mí ha sido un honor. Estoy muy sorprendido con haberlo vencido.

Lasker era el Campeón del Mundo pero Capablanca quería ese título. Lo anhelaba y estaba convencido de que podía vencer a Lasker para conquistarlo:

– Si te enfrentas a Lasker, le ganas. Ya le ganaste en una simultánea, así que por el título del mundo le vences sin problemas.

Y enfrentar a Lasker se convirtió en una obsesión, y este, a su vez, a sabiendas que no podía derrotar al caribeño renunció a la corona mundial en 1920:

– Señor Capablanca, le felicito. Usted es el nuevo campeón del mundo. Ha ganado el título no por la formalidad de un desafío, sino por su brillante maestría.

Pero para José Raúl era insuficiente y no aceptó la renuncia, sino que insistió en celebrar un match para discutir la corona. Todo se preparó para el año 1921 en La Habana. El torneo se pactó a 4 victorias, y Capablanca venció inobjetablemente a Enmanuel Lasker 4-0.

Entonces sí. Ya era Campeón del Mundo. Ya era, oficialmente, el número uno del orbe. Se coronó en 1921 y perdió la corona en Buenos Aires, 6 años después, en 1927, ante el polémico Alexander Aliejin.

Mucho influyó en la derrota de José Raúl Capablanca el haber estado desterrado de Cuba por aceptar ir a jugar a Unión Soviética, nación regida por el socialismo, mucho incidió el que su esposa, Gloria Simoni, le quisiera quitar la paternidad de sus hijos. El Capablanca que enfrentó a Aliejin no era el mismo de siempre y su contrincante lo sabía. Lo sabía y pudo aprovechar para ceñirse la corona del mundo. Aliejin lo sabía, por eso nunca le dio el derecho a Capablanca de retarlo por el título.

josc3a9-rac3bal-capablanca-y-grauperaCapablanca nunca más recuperó el campeonato del orbe, no obstante es considerado como el mejor jugador ajedrez de la historia. Falleció en Nueva York, el 8 de marzo de 1942, víctima de un accidente cerebrovascular. En todo el mundo se le honra, en todo el mundo se le reconoce. En Cuba, en los Estados Unidos, en Paraguay… Sí, porque puede parecer extraño, pero en el barrio asunceno de Ciudad Nueva existe una pequeña escuela de ajedrez que lleva por nombre “José Raúl Capablanca”, recordando al cubano por excelencia que ostenta la condición de ser el único humano de habla hispana Campeón Mundial de Ajedrez. Además, en la ciudad de Lambaré una calle también recuerda al gran trebejista.

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