“Feliz día, madre querida”

caridadSegún la historia, el 19 de febrero de 197, el emperador Septimio Severo (Pobre infeliz con ese nombre) derrotó al usurpador Clodio Albino (Vaya otro con inscripción nefasta), en la batalla de Lugdunum, la más sangrienta, entre los ejércitos romanos; consta en archivos, históricos obviamente, que el 19 de febrero de 1878, Tomás Alba Edison patentó el fonógrafo (Recuerdo que cuando era niño en casa había un tocadiscos, que metía unos corrientazos horripilantes, de la marca RCA VÍCTOR. Aclaro que la marca era del tocadiscos no de los corrientazos; y el aparato tenía un fonógrafo con un perrito); también el crono asegura que el 19 de febrero de 1928, en Asunción, ciudad donde resido hace casi 9 años, se fundó el Partido Comunista Paraguayo.

El 19 de febrero, por ejemplo, nació Nicolás Copérnico (1473), José Eustasio Rivera (1888) (Confieso que prefiero llamarme Septimio o Clodio), y Cristina Fernández viuda de Kirchner (1953); también un 19 de febrero, dijeron adiós a la existencia terrenal el escritor Horacio Quiroga (1937), Bon Scott, cantante de ACDC (1980), y Deng Xiaoping (1997) (Dice acá que fue un líder chino. ¿Chino? Llegué a pensar que era nativo de Uganda o Burundi).

Los mexicanos, por su parte, cada 19 de febrero celebran el Día del Ejército, y los tailandeses, por su parte, el Día del Makha Bucha (Parece una ofensa o algo así. Fácilmente podemos expresar cuando estamos enojados con alguien: ¡Vete a lavar el Makha Bucha!).

Hoy, 19 de febrero, expresa el santoral católico que el día de San Gabino, de San Bonifacio de Lausana, y de San Quodvuldeo (Afortunado el que se nombre Septimio o Clodio. Si, al nacer, me hubiesen nombrado Quodvuldeo, nunca hubiera salido a la calle. ¿Se imaginan? Quodvuldeo Luberta Martínez).

Todo lo anterior, sin dudas, es parte de la historia universal; todo lo anterior, insisto, marcó un hito, y, por ende, encumbró el 19 de febrero en el calendario del orbe. No obstante, y solo basta que se registre en mi hoja de vida, existe un 19 de febrero que, indefectiblemente, pauta algo así como un guardacantón, en mi realidad.

Su primer llanto se escuchó el 19 de febrero de 1944 (Año bisiesto), y fue bautizada como Marcelina Gabina Juana de la Caridad Martínez González (Recuerden que hoy es el Día de San Gabino); esa niña, recién nacida, poco más de 25 años después, junio de 1969, sería la autora de mis días, y, un lustro y 6 meses, posterior a mi nacimiento, diciembre de 1974, se empeñó en que yo tuviese un hermano.

Marcelina Gabina Juana de la Caridad (Pomposo nombre reducido, frenéticamente, a “Cachita” o “Cary”), es mi madre, y, como pueden notar, hoy, 19 de febrero de 2015, arriba a sus primeros 71 añitos de vida.

“Cachita” para la barriada (Cuando era niño se me antojó que “Cachita”, composición del boricua Rafael Hernández, fue en su honor), y “Cary”, para los que por espacio de 51 años compartieron labores en nuestra casa azul de Infanta 105, es, como saben, como especifiqué, mi madre.

Mi madre que ha sabido ser madre; mi madre que sonrió y sufrió, ¿por qué no decirlo?, por mí y junto a mí; mi madre que, a pesar de su entorno, desconoce, al máximo, cualquier detalle deportivo (Aunque en una ocasión le dijimos que Capablanca había peleado con Stevenson y nos mandó “al buen vivir”, no sin antes darnos a conocer que el primero había brillado en el juego ciencia… ¡No está tan perdida la “Cachita”, o la “Cary”, como mejor quieran llamarle); mi madre, tan inteligente como distraída; mi madre, tan especial como indispensable… Así es mi madre, esa madre que no abrazo desde el 5 de marzo de 2006, y que, tras un cálido, triste, e inolvidable, “cuídate, mijo”, rompió a llorar. Así es mi madre; esa madre que, en el año 2007, luchó, enconadamente, por mantenerse entre nosotros. Así es mi madre, y la vida, además, me premió con mi madre.

Feliz día, vieja querida. Felicidades. Hoy es tu día, aunque no tu día no haya trazado un hito en la historia universal. Disfruta aunque estemos lejos, los nuestros de allá se lo merecen, y nosotros, los de acá, entre los que me incluyo, nos merecemos saber que pasaste un día feliz.

Gracias por todo, jovenzuela.

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2 comentarios sobre ““Feliz día, madre querida”

  1. ¡Inmensamente hermoso cuanto ha escrito!. Esa madre suya es toda una gran maestra de la radio cubana, admirada y querida por muchos; desde este otro lado de la gerografía reverenciamos a la autora de sus días. un abrazo a los dos y a esa gran familia.

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