Ñá Ángela, aún en la pobreza extrema

Horacio Cartes“Con esfuerzo y perseverancia, hemos conseguido reducir más del 50 por ciento, la población en extrema pobreza”, manifestó Horacio Manuel Cartes Jara, que hasta ese momento el telepromter no le había jugado una mala pasada, en su intervención durante la 70 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), que, por cierto, llamativamente tuvo que ser interrumpida por el Secretario General obligado a hacer un llamado al silencio y solicitar respeto para el Presidente paraguayo. Al parecer a muchos de los presentes no les interesaba la el contenido de la oralidad de nuestro “líder”.

Apenas concluida el discurso, las repercusiones no se hicieron esperar. Criterios de amplia magnitud fueron vertidos, en las redes sociales y fuera de estas, donde, ofendidos y burlones, no escatimaron esfuerzos ni adjetivos para de ninguna manera ponderar lo afirmado por Horacio Cartes.

Frases tales como “está loco”, “está borracho”, “¿de dónde saca que la pobreza se ha reducido?”, “solo hay que ir por los semáforos para darse cuenta de que todo lo que dijo es mentira”, “el presi miente”, aún se leen en las publicaciones digitales. La indignación de la ciudadanía se palpa, aún con el transcurso de los días.

ÑÁ ÁNGELA, FRENTE A FRENTE

Amiga de un amigo, Ángela María de las Mercedes Franco, Ñá Ángela como es cariñosamente conocida, residente en el populoso barrio Ricardo Brugada, accedió a atenderme en la Plaza Uruguaya. La casa, que comparte con 6 de sus hijos, “está en muy mal estado y no me gusta recibir a nadie en un lugar tan feo y que huele mal”. Aparenta 60 años, pero apenas roza los 42 a cumplir en diciembre próximo, mi interlocutora, además, asegura haber dado a luz en 8 ocasiones, pero “2 de mis nenas fallecieron apenas después del parto. No tenía condiciones para dar a luz, por eso no sobrevivieron”.

Ñá Ángela, en esencia, no vive sino sobre vive en la pobreza extrema. Sus 8 retoños son producto de 7 relaciones diferentes, no obstante exhibe la condición de madre soltera. Apenas consigue para trabajar y mantener a los 6 hijos, menores de edad.

“Mi situación es desesperante. Trabajo como recolectora y apenas consigo. Con lo que gano comen 7 personas. No tengo esposo. Mis hermanos viven su vida. Mis padres ya no están. Quedé huérfana de muy niña, y me criado prácticamente sola, y sola estoy criando a mis pequeños. Parece que vine al mundo a estar sola. No me extrañaría morir sola también”.

¿SE HA REDUCIDO LA POBREZA EXTREMA?

Cuando le comenté a Ña Ángela lo expresado por el titular del Poder Ejecutivo en abrió los ojos, desmesuradamente, demostrando excesiva perplejidad. Tras esbozar una sonrisa, simbiosis de lo triste con lo irónico, manifestó, sin titubeos, desconocer a qué pobreza extrema se refirió el Presidente de la República, del que posee muy escasas referencias.

“No sé de dónde saca eso. En el lugar donde vivo desde hace mucho tiempo, las personas que me rodean son muchas y todas viven en la extrema pobreza. No he visto que ninguna haya mejorado ni un tantito. Yo creo que al contrario, cada día los pobres somos más pobres”.

Ñá Ángela refiere temer por el futuro de sus hijos de los que hasta ahora se siente orgullosa. “Son 4 nenas y 2 nenes. La mayor tiene 12 años, el menor va a cumplir 2. Los que pueden me ayudan. Como suelo estar por la zona de General Santos y Artigas van a la escuela ‘República de Cuba’. Así los llevo y los traigo de vuelta a casa. Hay mucha droga, mucho alcohol, en la calle y no quiero eso para mis hijos. Yo le pido a Dios un milagro, para que no corran la misma suerte que yo. La más grande me dijo que cuando crezca quiere ser ingeniera, y que siempre va a estar conmigo, con sus hermanitos”, agrega emocionada.

“APENAS SOBREVIVE”

Fueron las escuetas palabras de nuestro amigo en común, al que, infinitamente, le agradezco haber fungido como traductor en una conversación que a pedido de Ñá Ángela se concretó en idioma guaraní. A Ovidio Ramón le indagué sobre cuestiones que, en realidad, me apenó preguntarle a mi interlocutora.

“Ella es admirable, y los vecinos también, porque en los momentos que no ha tenido absolutamente nada que darle de comer a sus hijos, ellos le han brindado una mano. Tienes que ver su casita. Lo peor cuando llueve, porque el agua entra por todas partes. Por el techo, por la paredes, por el piso de tierra. ¡Y la que entra por el suelo son aguas con desperdicios, aguas servidas! De veras que es una luchadora. Es de la tantas mujeres que elogió el Papa Francisco, cuando dijo que la mujer paraguaya es la más gloriosa de América”.

¿SE HA REDUCIDO LA POBREZA EXTREMA?

Lo expuesto por Ñá Ángela es apenas una gota de las embravecidas aguas por las que navega la pobreza extrema, empero, loable para mostrar que lo planteado por Horacio Manuel Cartes Jara, en la sede de la Organización de Naciones Unidas, en New York, Estados Unidos, dista, en severa demasía, de la contemporaneidad.

No se necesitan  números para palpar la cantidad de personas, de compatriotas, que sobreviven en la pobreza. No se necesitan cifras estadísticas, solo animarse a andar, sobre todo en las inmediaciones del Palacio de Gobierno y del Congreso Nacional. No se requiere ir tan lejos.

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