“¡Y resultó que no fue Rita Montaner!”

Bola de nieve1Leyendo el ensayo, excelente, titulado “Deja que te cuente de Bola”, de la autoría de mi colega Ramón Fajardo Estada, publicación, acoto, de la Editorial Oriente, año 2005, aclaré, sin proponérmelo, un dato que, erróneamente, se instaló en mí, aseguro que en no pocos, por varios lustros.

Resulta que el pianista, intérprete, y compositor Ignacio Jacinto Villa y
Fernández (Guanabacoa, Ciudad de la Habana, Cuna, 11 de septiembre de 1911 – Ciudad México, 3 de octubre de 1971), es reconocido, nacional e internacionalmente, como “Bola de Nieve”, y por varios lustros, como hube de aclarar, se afirmó, al menos así escuché, que el egregio hijo de la “Villa de Pepe Antonio” fue bautizado con el nombre artístico que lo inmortalizó por Rita Montaner, “La única”, que, curiosamente, también vio la luz de sus días en la Villa de Guanabacoa.

A continuación, reproduzco, íntegra y textualmente, las declaraciones del
“Bola”, el 18 de abril de 1958, en la transmisión del espacio “Pablo y sus amigos”, emitida por la emisora “Radio Panamericana, de Lima, Perú, conducido, magistralmente por el señor Pablo de Madalegoltia.

Aseguró don Ignacio que “en el colegio, los muchachos, para molestarme, Bola de nieve3me decían ‘Bola de Nieve’, porque había un personaje en cine, en mi juventud, que le llamaban ‘Bola de Nieve’ y llegaron al colegio un día diciéndome ‘Bola de Nieve’, y yo al que me lo decía le pegaba”.

Años más tarde, en 1962, en una entrevista ofrecida al cineasta cubano Octavio Cortázar, “Bola”, afirmó que sus comienzos en la música no fueron muy halagüeños porque, el 1 de junio de 1924, en la inauguración de cine “Carral”, sito en territorio guanabacoense, donde fungía, tocando el piano en vivo, como musicalizador de películas silentes, desde el público le lanzan, con asombrosa puntería, toda una andanadas de huevos y tomates, al tiempo que le gritaban: “Bola de Nieve, loca”, “Negro gordo”.

Bola de nieve5La confusión respecto a Rita Aurelia Fulceda Montaner y Facenda nombre completo de la vedette (Guanabacoa, Ciudad de la Habana, Cuba, 21 de octubre de 1900 – Ciudad de la Habana, Cuba, 17 de abril de 1957), proviene que, durante la primera gira por tierras aztecas, ella, sabiendo que a Ignacio le habían apodado “Bola de Nieve” en su adolescencia, decidió, por cuenta y riesgo, sin consultar con el aludido a pesar de que conocía que el mismo no era de su agrado, anunciarlo, al público mexicano, con el mote que hasta hoy le acompaña.

En pocas palabras, el nombre artístico de “Bola de Nieve”, alias con el que se reconoce al renombrado músico cubano Ignacio Jacinto Villa y Fernández, aunque mucho se debe a Rita Montaner no fue producto de una idea de esta última, sino de los alumnos que compartían actividades escolares con el hijo de Inés y Domingo, y nieto de “Mamaquica”.

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“Tenemos un país rico pero esa riqueza no está repartida equitativamente”

rolo4“Llegan para dar y llevan”, “Algo se va de luz”, “Polcarera de los lobos”, “Conexión”, “Así nomás”, son de los muchísimos temas popularizados por Ángel Rolando Chaparro Benítez (Asunción, Paraguay, 2 de agosto de 1965).

Quizás te interese la fotografía, quizás, también, tengas alguna que otra inclinación por la actuación, aunque me consta que fuiste actor invitado en “La Chuchi”, serie de televisión realizada y producida por ese dúo de genios que es Tana Schembori y Juan Carlos Maneglia. ¿Por qué la guitarra?

Siempre me interesó la música. De niño quise ser músico, y a los 9 años decidí que la guitarra sería mi instrumento. Estudié con Rudy Heyn, con Kuky Rey, también con Carlos Schvartzman, que fue mi profesor durante 4 años. Pero una mis primeras apariciones en público, una de mis primeras interpretaciones de una canción de rock en público, sucedió cuando yo tenía 12 años, o sea, en 1977, junto a Cachito Verdecchia, en un acto por el Día del Maestro en la escuela, en mi querida escuela República de Perú, en Sajonia. Tocamos una canción de Los Beatles, y creo, si mi memoria no me falla, porque han pasado más de 38 años así que me disculpas si caigo en un olvido, que fue “Oh my love”, canción escrita por Yoko Ono y John Lennon.rolo1

Los habrán tildado de locos. Porque unos niños de 12 años, tocando a los Beatles un Día del Maestro…

En la escuela se sorprendieron mucho porque cada Día del Maestro, si bien era festivo se cantaban canciones alegóricas a la fecha. Sucede que Cachito y yo éramos “beatlemaníacos” y decidimos romper con la tradición. La mayoría no entendió nada, porque cantamos en inglés, pero gustó lo que hicimos. Realmente gustó mucho. La gente se sorprendió para bien, y nos felicitaron. ¡Afortunadamente!

Tuviste un desarrollo profesional vertiginoso. Incluso, con apenas 21 años, en 1986, fundaste “Síntesis”, tu primera agrupación profesional. ¿Quiénes te acompañaron en ese emprendimiento?

“Síntesis” fue algo maravilloso. Conmigo estuvieron la cantante Lidia González, Vicente Morales en el bajo, Bernardo Vázquez en la batería), Víctor Riveros guitarra y voz, Rudy Elías en el saxo alto, Gustavo Berni en el saxo tenor, y yo que era la primera guitarra. Nos presentábamos en cuanto lugar hubo y hay en Asunción.

La casualidad, digamos que fue la casualidad, te dio la oportunidad de tu primera gran gira internacional. Dicen que te impresionaste mucho cuando tuviste que actuar para, aproximadamente, 10 mil personas.

Fue en Lima, capital de Perú durante el Festival Latinoamericano CICLA. Me invitaron a integrar el trío Ñamandú, porque el arpista César Cataldo no podía viajar. Allá me fui junto a Ricardo Flecha y “Chondi” Paredes. Participar en ese evento me dio la posibilidad de intercambiar con músicos de Chile, Uruguay, Argentina, Cuba. Por ejemplo, Los Jaivas, Facundo Cabral, Leo Masliah, Vicente Feliú. Como Ñamandú se caracterizaba por enfrentarse, a través de la música, al régimen de Alfredo Stroessner, la agencia cubana Prensa Latina nos entrevistó, y aun temiendo represalias para cuando regresáramos a Paraguay, dijimos lo que sentíamos. Afortunadamente, cuando volvimos, nada nos pasó. Suponemos que como eran los últimos años de la dictadura, el régimen estaba en decadencia, y como éramos figuras públicas nos dejaron tranquilos.

rolo2¿Tuvieron temor de dar declaraciones en Lima?

Te puedo decir que lo pensamos, porque hablar mal de Stroessner e ir apresados al Departamento de Investigaciones, a la Técnica, o a la Tercera, era lo mismo, pero dijimos que la realidad de nuestro país no se podía ocultar y nos aventuramos.

¿Qué significó la caída del régimen de Alfredo Stroessner?

Lo sucedido los días 2 y 3 de febrero de 1989 permitió el fin de un emblema dictatorial, opresivo, de censura. Si bien es cierto que el sistema no cambió, como afirmo en mi canción “Polcarera de los lobos”, sí comenzó la apertura a la participación que, como se sabe, es un elemento esencial de opinión. que antes no teníamos. ¡Ni por asomo! Eso no se puede dudar. Ahora, casi 27 años después, esos sitios de opinión se han extendido a las redes sociales. Fue muy necesaria esa apertura.

Háblame un poco de “Afropolca”.

Surgió de la idea de fusionar el folclore paraguayo con elementos de la cultura africana. “Afropolca” fue un espectáculo que hice con mi agrupación y los amigos de “Kamba Kua”. Un trabajo exhaustivo de investigación antropológica y composición musical. Lo estrenamos en el mes de septiembre del año 2004, en el Centro Paraguayo Japonés (CPJ) y se grabó en vivo. Se lanzó al mercado el disco del mismo nombre en el 2005, y durante ese año organizamos una gira que nos permitió participar en el Festival de las 3 Fronteras. En esa ocasión, por ejemplo, compartimos el escenario con el gran músico argentino Jaime Torres.rolo3

Además de Licenciado en Filosofía y músico reconocido, eres docente, productor. Tienes una carrera muy pródiga, y, al mismo tiempo, reconocida. Hablar de Rolando Chaparro sería, por una parte, demasiado extenso, y por otra, redundante. Vamos a dejar a un lado tu carrera musical y concentrémonos en el Paraguay actual.

Estamos avanzando. Los jóvenes, de alguna manera, han tomado el mando, y están provocando cambios sustanciales no solo en la sociedad como tal, sino en la estructura mental de la ciudadanía. O sea, parece lo mismo pero no. Los cambios en la sociedad se producen, pero pueden ser circunstanciales, pasajeros; ahora, si el cambio es mental, es diferente, porque queda. Es algo que se mantiene. La lucha de la juventud es legítima, y produce una reivindicación legítima. Puedo asegurar que estamos protagonizando una revolución pacífica. Reitero, revolución pacífica, para que no se me mal entienda, porque el término revolución a veces se asocia a la violencia.

¿Y en el ámbito económico?

Si bien es cierto que no estamos transitando por un momento económico crítico, existen muchos peros. Tenemos un país rico, pero esa riqueza no está repartida equitativamente. Solo un sector está siendo favorecido, y es una muestra que la situación no está bien del todo, que hay algo que no está funcionando, o no la están haciendo funcionar como tiene que ser. Se debe de pensar más en cómo vive la gente del campo. Los campesinos están en su lugar, y muchas veces se olvida, nos olvidamos de que ellos existen.

Tienes 2 hijas.

Exactamente. Fabiana de 25 años y Cecilia de 15.

¿Siguen el camino de papá?

No, para nada. Fabiana estudia Psicología, y Cecilia está terminando el Colegio.

¿Y tus padres?

Mamá ya no está. Casualmente, el pasado miércoles cumplió 6 años de haber partido. Le debo y le agradezco mucho. Papá está con nosotros. Es periodista, fotógrafo jubilado, trabajó en varios diarios. Cuando quieras puedes hablar con él, tiene miles de anécdotas.

Nos despedimos con un “hasta pronto” sellado con un fuerte, y sincero, abrazo. Ese que reserva solamente para los grandes amigos. Solo restan los deseos de aguardar otro anhelado encuentro con alguien que, desde hace mucho, es parte indisoluble de la historia musical paraguaya.

“El daño mayor no es solamente por los mosquitos y el calor”

tomenta1“Habla con mi primo Alfredo para que cuente a vos lo que está pasando en San Lorenzo”, me comentó, apesadumbrado, Arnaldo Javier Aranda. “Hace 3 días que no en su casa no hay ni luz  ni agua, y él tiene una despensa. En la tormenta del viernes su casita no sufrió mucho, pero prácticamente todo lo de su venta se le está echando a perder. Helados, barras de chocolate, queso. Está desesperado”.

Conversé con Alfredo Aranda, comerciante de 34 años, a través del celular de su primo, y, reconozco, que no necesité tenerlo frente a frente para palpar su desesperación. Vive con su madre, su esposa, en avanzado estado de gestación, y 2 niños pequeños. “Sin luz apenas vendo, porque mi cerveza, mi gaseosa, y mi agua, están calientes, y nadie las compra así. Y según me dijo Arnaldo, le contó sobre los productos que, sí o sí, necesitan frío. Los helados ya se derritieron todito, los chocolates por el estilo, el queso también. De verdad que no sé qué hacer, amigo”.

EN APENAS 30 MINUTOS…

En la madrugada del pasado viernes, 4 de diciembre, una infernal tormenta, de aproximadamente 30 minutos en los que cayeron 68mm de lluvia, azotó no solo la capital del país. Asunción, San Lorenzo, Lambaré, Capiatá, Fernando de la Mora, Limpio, exhibieron, desde horas tempranas, las huellas del fenómeno climatológico.

Dos menores fallecidos, en Asunción y Capiatá, de 14 años y 3 meses de vida, respectivamente, engrosaron, trágicamente, el reporte de víctimas fatales. Aguaceros, fuertes vientos, y granizo, dieron lugar a los temidos raudales, caída de árboles, derrumbes arquitectónicos, y desprendimiento de cables de alta tensión.

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“PENSÉ QUE SE IBA A ACABAR EL MUNDO”

“Me despertó el fuerte viento. Abrí la ventana del cuarto que comparto con mi esposa e hijos, y me di cuenta que se había desatado una tormenta. Se despertó mi esposa, y luego los niños que, de tanto susto comenzaron a llorar. Yo pensé que se iba a acabar el mundo. Una rama cayó sobre el techo de la sala y lo rompió. Comenzó a entrar agua. ¡Fue terrible todo!”.

Arnaldo asegura que, afortunadamente, “aquello duró poco”, no obstante “comenzó otra odisea” cuando los cortes de agua y luz “se han hecho interminables. El problema es, señor, y es lo que más me preocupa, que hace 3 días que no tengo ni luz ni agua, pero no sé qué tiempo me queda en esta situación. La ANDE y la ESSAP dicen que están trabajando, pero no hay esperanza alguna de que todo se arregle pronto. Le digo que el daño mayor no es solamente por los mosquitos y el calor. El daño mayor viene porque apenas vendo, y si no vendo con qué mantengo a mi familia”.

“NOS HA CONVERTIDO EN MÁS POBRES”

“Esta tormenta, creo que la más feroz que he visto en mi vida, nos ha convertido en más pobres. Apenas tengo ingresos, mis productos se me han echado a perder, y, encima, tengo que arreglar el techo de la sala de mi casa, porque si llueve de nuevo, la casa se me llena de agua”.

Alfredo refiere que su principal fuente económica radica en la comercialización de bebidas. “Cervezas, gaseosas, y agua. Vendo también muchas golosinas. Además, de panificados. Mi esposa frita empanadas que tienen bastante salida. Un buen día de ventas podemos recaudar entre 300 mil y 350 mil guaraníes, pero nos dan para el diario, para los costos del día a día, no para algo más. Porque según vendemos, gastamos; tenemos los gastos de la casa, de los niños, y de la despensa. Hay que invertir a diario. Días de fútbol vendo bastante cerveza, pero, por ejemplo, el sábado hubo partido, pero no vendí porque nadie compra cerveza caliente, y como mis vecinos están en idéntica situación, se fueron a ver el juego a otro lado. ¡Ni hielo puedo hacer!”.

Pero según un comunicado de la ANDE han restablecido el servicio eléctrico en un 90% de las zonas afectadas.

Pues mi zona está en el 10% que falta.

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¡FIAT LUX!

Fiat lux es una alocución latina, de origen hebreo, que significa “que se haga la luz”, “hágase la luz”, “sea la luz”, que proviene del tercer versículo bíblico del libro Génesis. La traigo a colación porque, precisamente, mientras se concretaba nuestra conversación telefónica, a Alfredo y su familia le llegó la gran alegría.

“Acaban de restablecer el servicio eléctrico, che amigo”, me comunicó mi interlocutor con gran alegría. “Discúlpeme, pero tengo que cortar la comunicación. Voy a conectar mis equipos, y ver cuánto perdí en estos 3 días. Discúlpeme”.