“Con la crisis económica hemos tenido pérdidas de hasta el 25%”

Cayetano Quattrocchi“Acá los escritores no pueden vivir de la literatura, porque el problema del paraguayo es que no lee”, se suele escuchar, triste y comúnmente, en cualquier ronda de conversaciones; no obstante, y es muy  señalado que desde el año 1991, Cayetano Quattrocchi, identificado, cuasi sempiternamente, por el tradicional tereré, haya mantenido viva la llama de lectura a través del editorial Arandurã, palabra guaraní que en castellano significa “Para el conocimiento”.

¿Cuán veraz es la afirmación de que el paraguayo no lee?

Decir que el paraguayo no lee es generalizar. El paraguayo si lee, y esto lo demuestra que hace 25 años, ininterrumpidos, que estamos en el mercado. En los últimos tiempos se ha podido notar un leve incremento del hábito de la lectura. Es cierto que hemos tenido altas y bajas, pero Arandurã editorial continúa.

Insiste en que se incrementado la lectura, sobre todo en los últimos años, no obstante leCayetano Quattrocchi2 formulo la pregunta: ¿A qué se debe el poco hábito que existe en el país?

Los maestros en las escuelas, por lo general, tienen muy pobre preparación, por eso orientan lecturas muy básicas, y por eso no pueden hacer un buen seguimiento a esas lecturas. El maestro es una figura paradigmática en la vida de un niño, porque marca un antes y un después. Imagínese un maestro con poca preparación cómo puede influir en la vida de sus alumnos. Yo recuerdos a mis buenos maestros, usted a los suyos, y así, porque cada uno le enseñó algo, ¿no es cierto? Por otro lado, las familias tienden a pensar que la escuela termina en la escuela, no se dan cuenta que la educación de un ser humano es una mancomunada tarea en la que conjugan esfuerzos la familia, la escuela, y la sociedad. Nosotros nos hemos trazado la tarea de capacitar a los maestros para que estos puedan comprender lo que escriben nuestros autores. Los alumnos exigen buenos materiales, y buenos docentes también.

¿Por qué nace Arandurã Editorial? ¿Por qué en 1991 usted y Cecilia Rivarola, su esposa, pensaron, precisamente, en ese tipo de emprendimiento y no en otro? En un local de comidas, por ejemplo.

Queríamos algo que estuviera vinculado a la cultura, y Cecilia es sobrina del escritor Juan Bautista Rivarola Matto, y había visto bien de cerca todo el proceso de la editorial NAPA, propiedad del ‘Tío Papi’, como cariñosamente le decíamos, y así nació esto que ves acá. Fue una osadía, algo soñador, quijotesco, pero con muchas buenas intenciones. Para comenzar, Cecilia y yo, renunciamos a nuestros respectivos puestos de trabajos, compramos una computadora Apple, muy, pero muy modesta, y hacíamos reimpresiones de revistas y materiales educativos. Como éramos continuadores, de alguna manera, de la labor del “Tío Papi” nada mejor que publicar una novela de su autoría, y se nos apareció con “Bandera sobre las tumbas” que tiene, nada más y nada menos,  que tiene más de mil 100 páginas. Te cuento una anécdota. Como tuvimos tantos contratiempos, más que nada por un problema de infraestructura, para publicar “Bandera sobre las tumbas”, un gran amigo, el día del lanzamiento, me comentó “viendo todo esto ‘Bandera sobre tu tumba’ creo que el próximo libro”.

Cayetano Quattrocchi3¿De cuántos ejemplares consta, actualmente, cada tirada de Arandurã Editorial por título?

De aproximadamente 300 ejemplares. Ese es el promedio. No es alto, pero esa cantidad nos ha permitido mantenernos liderando el mercado nacional, apoyando, fundamentalmente, la literatura paraguaya. Entiéndase escritores paraguayos, o escritores extranjeros radicados en nuestro país. Desde 1991 hasta ahora hemos publicado más de mil títulos que abarcan diferentes géneros.

¿Algunos títulos que me pueda mencionar?

No puedo olvidar “Bandera sobre su tumba”, de Juan Bautista Riovarola Matto, nuestra primera novela, y luego están, por ejemplo, “Pancha” de Maybell Lebrón, “Insurgentes” de Marcello Lachi, “Arsenio Erico, el ángel que jugó para los diablos”, compilación de Catalo Bogado Bordón y Gilberto Ramírez, “Tataypýpe junto al fuego” de Susy Delgado. Siempre hemos apostado a la literatura nacional, y ese es nuestro principal aporte. Nuestra gran contribución. Invitamos a todas y todos, mediante nuestras publicaciones, a redescubrir la identidad nacional a través de la literatura; invitamos a reír, soñar, llorar, a través de cada una de nuestras páginas. Hoy las editoriales se han multiplicado y las ediciones van adquiriendo cada vez mayor calidad, contenido y estética, en eso mucho hemos tenido que ver. Por fortuna, seguimos publicando, y publicando con calidad. En nuestro catálogo de autores tenemos a 2 Premios Nacionales de Literatura que son los poetas Maybell Lebron y Jacobo Rauskin, que recibieron los honores en los años 2015 y 2007, respectivamente.

La contemporaneidad está marcada, muy fundamentalmente, por los efectos de la crisis económica. ¿Cómo ha influido esta problemática en el mundo editorial?

Hay que comenzar por un aspecto importante y que a veces no se tiene en cuenta. En Paraguay, los insumos, no solo del mundo editorial, sino del rubro gráfico, se importan. ¿Por qué no podemos perder de vista esto? Porque el precio final del producto depende, mucho, del valor del dólar. El dólar sube, como está ocurriendo, y el precio de los libros tiene que aumentar. Al aumentar el precio de los libros el cliente ya se ve limitado a adquirirlo, y no porque no quiera, sino porque no puede. Entonces se da la disyuntiva, si aumentas no vendes, y si no aumentas tienes pérdidas. Yo me atrevo de afirmar que con la crisis económica hemos tenido pérdidas de hasta el 25%. La crisis nos ha golpeado muy fuerte, pero si algo tenemos claro es que hay que continuar fomentando el hábito de la lectura, porque de lo contrario lo que hemos avanzado retrocede.

Muchos afirman que no desembolsan más de 100.000 guaraníes por un ejemplar. Que elCayetano Quattrocchi4 presupuesto que tienen en ese y de ahí no se pueden exceder. ¿Cómo contrarrestan esa influencia negativa que atañe a la crisis económica?

Estableciendo precios justos a la inversión, por ejemplo. No quiera pretender ganar millones con una edición de 300 ejemplares. También se organizan Ferias, en las que se establecen un valor accesible a cada libro. Ahora se está concretando, conjuntamente con la Municipalidad de Asunción, lo que se ha denominado como “Paseo de la cultura”, que son Ferias itinerantes por diferentes barrios de la capital. Comenzamos el pasado fin de semana por la Costanera.

Finalmente, ¿cuáles son los autores que considera referentes en la literatura nacional? Me refiero a escritores paraguayos.

Augusto Roa Bastos, sin dudas, el más grande, Gabriel Casaccia, y Juan Bautista Rivarola Matto. Insisto en el este último porque su novela “Bandera sobre las tumbas” es la concreción de 4 novelas que abarcan gran parte de la historia paraguaya. Y también me gustaría agregar a los poetas Manuel Ortiz Guerrero, Susy Delgado, y Jacobo Rauskin.

¿Algo que agregar?

Desde Arandurã Editorial seguimos fomentando la lectura, y a los autores nacionales. Es nuestro precepto y legado para el futuro. Nada nos ha detenido, nada nos detiene, ni nada nos detendrá. Es nuestro granito en el desarrollo de nuestro querido Paraguay.

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“Que me disculpen los crédulos pero es una inversión nada creíble”

Niño sobre ladrillosLa instantánea tomada por el colega Ever Portillo, del diario “Vanguardia”, no necesita explicación, sin embargo, fundamentalmente, propone 2 lecturas: la primera, que cuando hay deseos los obstáculos dan un paso al costado; la segunda, es el estado, paupérrimo, que exhiben las escuelas públicas en nuestro país.

Y deteniéndome en la segunda de las interpretaciones, y tomando como referencia la fotografía de Portillo, a quien no conozco pero sinceramente felicito por su agudeza periodística, refuto, totalmente, la afirmación que a no pocos dejó atónitos el pasado día viernes: IP Paraguay, en su sección de economía, publicó que en el período 2013-2015 la inversión, para garantizar el acceso a la enseñanza primaria universal, en nuestro país hubo un incremento de 338.000 millones de guaraníes, equivalentes a poco más de 55 millones de dólares.

Reconozco que para beneficiar, y beneficiar bien, las escuelas públicas en Paraguay se necesita una cifra muy superior a la que se hace referencia, no obstante, también comprendo que de haberse invertido tal monto, indefectiblemente, se tiene que haber palpado, al menos, alguna mejoría, por mínima que sea, pero no. Eso no ha sucedido, a pesar de la supuesta millonaria inversión concretada en el último bienio.

¿Dónde están los millones de guaraníes, 338.000 exactamente? ¿Dónde? Quisiera una respuesta, porque analizando el estado de las escuelas, en la calidad de la educación no la encuentro. Los centros escolares públicos están, prácticamente, en ruinas. Los niños, los que más sufren la desidia, continúan, en muchos casos, recibiendo clases, por ejemplo, debajo de los árboles porque las salas de aulas destinadas para el fin no cuentan con las condiciones mínimas.

Experimentan, quizás, más seguridad con la cobija de la flora, obsequio de la Madre Naturaleza, que arriesgarse a que la edificación se desmorone, tal y como sucedió en el Colegio Nacional de la ciudad de Lambaré, en el mes de septiembre de 2015.

Insisto en mi incredulidad, pero, sinceramente, no creo que se haya concretado una inversión de 338.000 mil millones de guaraníes en educación primaria, entre 2013 y 2015. Aunque desee no puedo, aún más viendo la fotografía del colega Ever Portillo, del diario “Vanguardia”.

Aquí cabe el refrán de que una imagen vale más que  mil palabras.

“Hay una brecha muy grande entre los ricos y los pobres de nuestro país”

Riolo4“Debuté tocando la batería como integrante de la ‘Baby Jazz’ en 1961 en el Club Sajonia. Exactamente el 27 de enero de 1961, día sábado, no se me olvida que coincidió con el cumpleaños del maestro Rudy Heyn, que fue quien organizó aquella banda de niños. Mi abuelo, Domingo Alvarenga, me dejó en la puerta y me dijo ‘bueno, mi hijo, vaya allá dentro y toque, nada de eso de ir a acompañarte ni nada, este es un trabajo duro. Muchas felicidades’. Me dio un beso, y ese día, inolvidable para mí, debuté ante 5 mil personas como músico, prácticamente, profesional”, recuerda emocionado Héctor Luis Alvarenga Estigarribia, “Riolo”, uno de los mejores percusionistas que reconoce la historia musical paraguaya.

Con cariño admiración y nostalgia hablas de tu padre, don Wilfrido Alvarenga, ‘Chocho’, sin embargo refieres que fuiste hijo de abuelos. ¿Por qué?

Cuando nací mi viejo era muy joven, tenía 18 años. Entonces lo llamaron a integrar la Banda de la Policía, y me cuidaban mis abuelos. Por eso es que yo nací en Asunción, y me crié en Puerto Pinasco, porque mi abuelo fue a dirigir la orquesta del Salesianito. A ellos tenía que hacerles caso porque si no el castigo era duro. Yo jugaba en la calle y me silbaban y tenía que ir, si no iba me volvían a silbar, y si no iba allá iban a buscarme con un cinto. ¡Buenos cintarazos que me gané por no hacer caso a mis abuelos!

Un proverbio japonés asegura que los abuelos, a diario, sirven galletas y besos. ¿Qué Riolo2recuerdas de esa convivencia con tus abuelos?

Muchos recuerdos, y mucha nostalgia, pero si algo no se olvida es que yo no dejaba trabajar a mi abuelo, entonces él agarraba el bandoneón y lo tocaba hasta que yo me quedaba dormido. Cuando veía que me dormía seguía trabajando, o sea escribiendo música arreglando algún instrumento, de pronto me volvía a despertar y él volvía a tocar el bandoneón. ¡Así pasábamos los días!

Nieto de músico, hijo de músico…

Abuelo era bandoneonista, trompetista, y lutier. Era de la época de Luis Cañete y Ladislao Orrego. Murió en 1976. Mi padre, Wilfrido Alvarenga, el gran ‘Chocho Alvarenga’, era pianista, percusionista, y violinista. Tocó, por ejemplo, con los hermanos Vázquez, con Alberto Evans, estudio con la maestra Pepita de Faella. Falleció en el 2004, y me dolió mucho porque yo me encontraba trabajando en la Orquesta Sinfónica de San Pablo, Brasil.

Alfredito, tu hijo más chico, te sigue los pasos. En muy poco tiempo se va haciendo un baterista de renombre.

Él es integrante de la “Conexión Latina”, la orquesta de salsa y ritmos latinos que dirijo; además, toca jazz y otros tipos de género. Me complace mucho estar en el escenario y verlo junto a mí. De mis 3 hijos, él es el único que se ha dedicado a la música. Paola, la mayor, es funcionaria de la Universidad Unida, y Marcelo está en Washington, Estados Unidos, trabajando. Es el regalo que me ha dado Paula, mi esposa, a la que todos le dicen “Tini”, cariñosamente. Estamos casados desde 1982 y me ayudó a fundar la linda familia que tengo. Ella se ha sacrificado mucho porque, imagínate, la vida del músico es de aquí para allá.

Riolo3Debutaste el 27 de enero de 1961, o sea, en pocos días cumplirás 55 años de vida artística. ¿Cómo ha sido la vida artística de “Riolo” Alvarenga en todo este tiempo?

Maravillosa, es lo único que se me ocurre decir. Comencé con la “Baby Jazz”, con la que estuve 5 años, y desde entonces no he dejado de tocar. He compartido escenario con los mejores músicos paraguayos, que son como hermanos para mí, he compartido escenario con muchas figuras internacionales, he podido integrar agrupaciones que han marcado época como Los Mockers, Los Beat Combo, con el Equipo 87, Los Hobbies, el Asunción Jazz Quintet, citando ejemplos. También paralelo a esto he podido ejercer la docencia. Soy profesor de percusión, y también me reconforta haber formado a muchos músicos, incluyendo a mi hijo Alfredo. Lo que hizo en su momento “Nene” Barreto conmigo, lo estoy haciendo con los nuevos valores.

Siempre se escucha decir que eres el “Pionero de la Salsa y Ritmos Latinos” en nuestro país.

Mi primer acercamiento a la salsa fue prácticamente espiritual. Es un ritmo cubano y le escuchaba hablar a mi abuelo de Beny Moré, por ejemplo, de los shows en el famoso cabaret “Tropicana”, y eso me fue calando, por así decirlo. Después mi padre comentaba su intención de organizar una agrupación salsera, y más aún fui acariciando el sueño. En los años 80 estuve en Nueva York y en esa ciudad compartí, y vi en escena a muchos referentes de la salsa en el mundo. Cuando regresé ya estaba decidido a hacerlo, y el primer intento fue en el año 1997, luego, en el 2000 hicimos otro intento, y, finalmente, todo se concretó en el año 2004. Vamos a cumplir 12 años de actividad intensa. El movimiento que creé retomó el baile en pareja en las fiestas. Al principio costaba pero de a poco se ha ido perdiendo la pena de bailar en público. “Tony” Martínez, el “Doctor Salsa”, fue el primero que trajo, a finales de los 80, la salsa a Paraguay pero en discos, cassettes; yo, me encargué de introducirla a través de mi función como músico, por eso me dicen, como ya mencionaste, el “Pionero de la Salsa y Ritmos Latinos” en el país.

Sobrepasas los 60 años. Has tenido una vida maravillosa e intensa. Has podido disfrutar la vida nacional en diferentes épocas, privilegio que no todos tienen. ¿Cómo ves al Riolo1Paraguay contemporáneo?

Hay una brecha muy grande entre los ricos y los pobres de nuestro país, y eso no es bueno, evidentemente. A largo plazo esa gran diferencia nos va a hacer mucho daño como sociedad. Se habla de crecimiento, pero siempre en dólares, y acá el salario es en guaraníes, no es dólares. Por ejemplo, en la zona donde vivo, en el barrio Trinidad, se están construyendo creo que 14 nuevos edificios, y cuando refieren a los alquileres lo hacen en moneda estadounidense. ¡Tú crees que con el salario mínimo que se gana acá se puede alquilar un departamento de ese tipo! No, por favor. Ahora hay planes de acceder a una casa por 300 y 400 millones de guaraníes, financiadas en largas cuotas, pero únicamente así, de lo contrario no. Yo espero que el actual gobierno cambie un poco esa situación.

Riolo5Para culminar, ¿por qué te dicen “Riolo”?

Como te dije nací en Asunción y me crié en Puerto Pinasco. De niño me gustaba nadar, me gusta nadar, y cruzaba el río, de orilla a orilla, nadando. Mi abuelo vio que me gustaba el agua, me gustaba nadar, me gustaba el río, y me puso “Riolo”. De ahí viene mi apodo. Un apodo que me enorgullece porque me hace recordar a mi abuelo. Es una manera de que siempre me acompañe, porque algunos saben que mi nombre es Héctor Luis, pero todo saben que me dicen “Riolo”.

Las crisis y el reto olímpico de Río de Janeiro

Rio 2016“Proclamo la apertura de los primeros Juegos Olímpicos internacionales en Atenas. Larga vida a la Nación. Larga vida al pueblo griego”, fueron las palabras pronunciadas, el 6 de marzo de 1896, por el rey Jorge I de Grecia, en la apertura de los Primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna, que tuvieron por sede a Atenas.

Interrumpidos en 1916, por la Gran Guerra, devenida históricamente como I Guerra Mundial, y en 1940 y 1944, por el azote de la II Guerra Mundial, los Juegos Olímpicos, sin dudas, son considerados, justamente, como la gran fiesta deportiva del orbe.

Su concreción, coincidentemente en años bisiestos, se convierte en pleno disfrute, por aficionados o no, que, tradicionalmente, por espacio de 2 semanas mantienen el interés por disciplinas, marcas, atletas, protagonistas indiscutibles del magno evento deportivo.

RIO DE JANEIRO’ 2016

Por segunda vez en la historia una ciudad latinoamericana acogerá la organización de los juegos. Ciudad México, en 1968, tuvo la primicia, y casi 5 décadas después, exactamente 48 años, Rio de Janeiro, gran urbe brasileña, abre, imaginariamente, sus abrazos, cual Cristo Corcovado, para darle la bienvenida a la XXXI edición de los Juegos Olímpicos de la Era Moderna entre los días 5 y 21 de agosto del año en curso, convirtiendo a Brasil en la primera nación de habla portuguesa que organiza unos juegos, la segunda que es sede en el hemisferio sur (Australia en Melbourne’ 1956 y Sidney’ 2000), y el cuarto país en el continente americano en encender la pira olímpica, junto a México (como ya referimos Ciudad México, Estados Unidos (San Luis’ 1904, Los Ángeles 1932 y 1984, y Atlanta’ 1996), y Canadá (Montreal’ 1976).

Se espera que a la cita carioca, elegida sede el 2 de octubre de 2009, acudan 10 mil 500 atletas de 206 Comités Olímpicos Nacionales, que van a disputar 306 disciplinas en 28 deportes olímpicos. En Río de Janeiro’ 2016, por ejemplo, se verá el debut del golf y el rugby en este tipo de eventos.

EL TIEMPO PASA Y LA DUDA CRECE

El panorama, económico y social, que Brasil exhibía al mundo cuando le otorgaron a Río de Janeiro la sede de los juegos, no es, ni por asomo casual, el que muestra a escasos 7 meses de la apertura de los mismos, lo que, obviamente, crea gran incertidumbre en todas aquellas personas vinculadas, directamente o no, al evento deportivo mundial más antiguo que reconoce la historia contemporánea.

“Casi todo está listo”, afirmó Carlos Nuzmán, Presidente del Comité Organizador, a “The Wall Street Journal”, al mismo tiempo que indicó que las obras del Parque Olímpico están al 95%, e incluso se han hecho exitosas pruebas en lo que concierne a más de 10 disciplinas, incluyendo el ciclismo de montaña y el tenis. No obstante, a pesar del optimismo de la máxima autoridad de los Juegos, el desaliento que existe es aún mayor.

La economía del “Gigante Sudamericano” es un verdadero desastre, y las mencionadas obras podrían quedar inconclusas si no se recibe una millonaria inyección de dólares de parte del gobierno que encabeza Dilma Rouseff. Gobierno, como si no bastara, está inmerso en un gran escándalo de corrupción que amenaza con llevar al banquillo de los acusados, juicio político mediante, a su líder.

EL DESALIENTO, ADEMÁS

Se teme que los brasileños, víctimas directas de las debacles económicas y políticas, no adquieran las entradas en oferta para los eventos en competencia. Hasta el 31 de diciembre se habían vendido menos de la mitad de las 4,5 millones de acceso disponibles para el mercado local.

Algo preocupante, siendo que el Comité Organizador anunció que de esas ventas depende cubrir el 17% del presupuesto general de los juegos que, tras un incremento del 25% en el 2015, asciende a 8 mil 500 millones de dólares, más de 24 mil millones de reales.

¿SE NECESITARÍAN 50 AÑOS MÁS?

Del éxito, aún en duda, en Río de Janeiro depende, en gran medida, de que los Juegos Olímpicos regresen a América Latina. Si tras la edición de Ciudad México, en 1968, austera pero exitosa, tuvieron que transcurrir casi 5 décadas, 48 años, para las olimpiadas estuviesen de vuelta en estos lares geográficos, la versión carioca, entre la espada y la pared, puede catapultar o sepultar, quizás para siempre, el territorio comprendido entre el río Bravo y la Patagonia, en cuanto a organizar las afamadas citas estivales.

Por continentes, Europa, con 19 ocasiones, aventaja, de manera abismal, a América del Norte (5), a Asia (3), a Oceanía (2), y a América del Sur (2), en cuanto a organización de los juegos que, lamentablemente, no ha tenido en África ninguna nación en condiciones de hacerlo, según los encargados de dirimir las sedes de los mismos.

¿Le sucederá a América Latina lo que a África tras la edición de Río de Janeiro? Esperemos que no porque, aunque no parezca, es todo un privilegio abrir los abrazos, cual Cristo Corcovado, insisto, y organizar unos Juegos Olímpicos.

SEDES DE LOS JUEGOS A TRAVÉS DE LA HISTORIA

Las ciudades que a través de 120 años de historia han sido seleccionadas como sedes de los Juegos Olímpicos son: Atenas (1896 y 2004), París (1900 y 1924), San Luis (1904), Londres (1908, 1948, y 2012), Estocolmo (1916), Bruselas (1920), Ámsterdam (1928), Los Ángeles (1932 y 1984), Berlín (1936), Helsinki (1952), Melbourne (1956), Roma (1960), Tokio (1964), Ciudad México (1968), Múnich (1972), Montreal (1976), Moscú (1980), Seúl (1988), Barcelona (1992), Atlanta (1996), Sídney (2000), Beijing (2008), y Río de Janeiro (2016).

A pesar de haber sido suspendidas por conflictos bélicos las ediciones olímpicas de 1916, 1940, y 1944, mantienen la secuencia numérica de los juegos.

“Nunca me imaginé vinculada al mundo empresarial”

Sabores 2“Contéstame, chico”, pregunta sonriente con marcado acento caribeño, “¿tú crees que a mí, que estudié Licenciatura en Enfermería, me iba a pasar por la mente que iba a terminar siendo empresaria? Ni loca, muchacho. La verdad es que nunca me imaginé vinculada al mundo empresarial”.

Sandra Alberto Ruiz vio la luz de sus días en el municipio de Fomento, ubicado en la provincia de Sancti Spiritus, sita en el centro de la República de Cuba. “Nací a más de 300 kilómetros de Ciudad de la Habana, la capital, en lo que los cubanos llaman un pueblo del interior, tan en el interior que mis amigos me bromean diciéndome que si mal está Cuba así estará Fomento. Cuando terminé el colegio, me fui a estudiar, como te dije, Licenciatura en Enfermería, carrera que no concluí. No la pude terminar porque se me presentó la oportunidad de venir a Paraguay, y en esa época, el gobierno cubano, había implementado una ley que los graduados de las carreras vinculadas a la Salud Pública tenían que esperar 5 años para viajar al extranjero. No quería esperar ese tiempo, no quería someterme a tal arbitrariedad, por lo que abandoné mis estudios faltándome apenas 6 meses para recibirme, y el 21 de septiembre de 2003 pisé tierra paraguaya. No soy Licenciada en Enfermería, pero no me arrepiento del paso que di”.

Paraguay no solo le permitió a Sandra conocer el mundo fuera de Cuba, sino enfrentar un mercado muy competitivo inexistente en la isla. “Acá ocupé cargos administrativos, fui vendedora de productos de iluminación, y estudié un curso de maquillaje y cosmetología, oficio que ejercí, esporádicamente, de manera particular.

NACE “SABORES DE MI TIERRA”

La idea de un emprendimiento propio siempre estuvo latente en Sandra. “Junto a Jaime,Logo Sabores de mi Tierra mi esposo, del que recibo ayuda incondicional, estuvimos analizando el mercado, y llegamos a la conclusión que un negocio de comidas era la mejor opción, y dentro del negocio de comidas, el paraguayo ama las empanadas. Llegamos a la conclusión que la sociedad paraguaya es como un gran nicho de mercado consumidora de empanadas, y nos trazamos la meta de comenzar, con lo que teníamos a mano, y, de a poco, crear una marca”.

Si a esta cubana, cuasi paraguaya, nunca se le va a olvidar que el 21 de septiembre de 2003, arribó a nuestro país; tampoco que el 6 de enero de 2012, y con muy escasos recursos, “Sabores de mi Tierra”, inició sus actividades, lógicamente, con alcance limitado.

“Comenzamos en nuestra casa con apenas un horno. Solo vendíamos por pedido. Nuestro hijo tenía poco más de un año, pobrecito, y tuvo que soportar el olor a condimento, a comida, que es insoportable. Esa mezcla de olores, por momentos, se hacía nauseabunda. Nos preocupaba el niño, y los vecinos que podían protestar en cualquier momento”, acota nuestra entrevistada.

“¿Sabes una cosa? “Sabores de mi Tierra es como la Coca Cola, porque tiene fórmula propia. Nosotros no compramos los discos, nosotros creamos la masa experimentando ingredientes. La masa de las empanadas de “Sabores de mi tierra” es algo así como un Secreto de Estado. Ese secreto es parte de la marca que ya nos identifica”.

¿POR QUÉ “SABORES DE MI TIERRA”?

Sabores-de-mi-Tierra_1Insiste Sandra en que les interesaba implementar un emprendimiento que le hiciera recordar al cliente lo más autóctono de sus raíces, lo folklórico, ese conjunto de elementos culturales constitutivos que, a pesar del transcurso del tiempo, se mantienen en plena vigencia.

“Los primeros sabores fueron 4: la empanada criolla, que es como le llamamos a la tradicional paraguaya; la empanada chilena; la empanada salteña. Muy popular en la ciudad de Salta, Argentina; y la empanada de lomo salteado, un plato que gusta mucho en varias zonas de Perú. Como ves degustar una de esas 4 variantes al paraguayo, al chileno, al argentino, al peruano, le puede, además, recordar los sabores de su tierra; que la empanada sea para ellos como una polca, una cueca, un tango, o una marinera. Ahí está la clave del por qué “Sabores de mi Tierra” lleva ese nombre.

EMPRENDIMIENTO QUE CRECE

sabores11En poco más de 5 años, aniversario que se celebraró el 6 de enero de 2016, “Sabores de mi Tierra” ha experimentado un crecimiento vertiginoso. Actualmente exhibe una casa central, ubicada en la calle 25 de mayo número 3789 casi Gaudioso Núñez, y 5 sucursales.

“Tenemos una sobre la calle Malutín, en la zona de Carmelitas, sobre Federación Rusa, sobre Mariscal López, sobre Boggiani, y la más reciente sobre Brasilia casi Sargento Gauto. También está el ‘Aero Café’, en el aeropuerto ‘Silvio Petirossi’, que si bien es cierto no se considera sucursal, es un punto de ventas muy importante de nuestros productos. ‘Aero Café’, por ejemplo, es de nuestros clientes más fieles, porque pertenecen a nuestra cartera desde que, mi esposo y yo, elaborábamos las empanadas en la casa. Para probar, primeramente, nos encargaron 12, luego 24, hasta hoy”.

La innovación es parte del proceso de la búsqueda constante de la satisfacción del cliente, algo que es innato en Sandra, propietaria de “Sabores de mi Tierra”.

“Comenzamos con 4 variedades de empanadas y actualmente tenemos 26. De estas 26, 23 son empanadas saladas y 3 son empanadas dulces. Y en el tema de empanadas dulces, somos los pioneros. No hay registros de que lo hayan hecho antes. Queremos llegar a 30 sabores, así que vamos a ver qué se nos ocurre”.

Sandra6a¿Agradecimientos?

“A Cuba y a Paraguay. Aquí nació mi hijo, aquí crecí como persona, como empresaria. A mi esposo. A mis padres. A mi hermano, que también trabaja en ‘Sabores de mi Tierra’. A mis allegados. Y sobre todo a esos 2 ancianos que ves en esa fotografía. Son mis abuelos Nilda y Fernando. Ella aún está con nosotros, él ya no. Para ella, para él, siempre habrá un lindo recuerdo y un agradecimiento infinito. Y ya, chico, que me estoy emocionando”.

“No confío en los políticos, por eso ellos no pueden marcar mi agenda”

Dr

“Somos un desprendi­miento de ‘Artefactos’, una empresa que aún existe, y este año, felizmente cumplimos 2 décadas en el mercado”, refiere, orgulloso desde su innata humildad, Rubén Mujica, líder del Grupo Luminotecnia, que congrega a 11 entidades señaladas en el rubro industrial, específicamente en lo que concierne a iluminación, electricidad, climatización, así como herramientas y tecnología, en general. “Hemos crecido, hemos crecido en infraestructura, pero también ha crecido en calidad, humana y profesional, por eso actualmente tenemos 750 funcionarios. Incluso hay quiénes nos acompañan desde hace más de 30 años, de cuando estábamos en ‘Artefactos’ la empresa que nos dio origen, por así decirlo”.

Siempre que escucho sobre su persona lo ha­cen como “el Doctor Mujica”. ¿Es usted Doctor en Ciencias Técnicas?

No, para nada. Estudié Derecho, en la Universidad Nacional de Asunción, profesión que, independientemente, nunca he ejercido, me sirvió para forjar mi personalidad. Estudié Derecho, soy abogado, para entender la lógica, y así ha sido. No me molesta que me pongan el título de “Doctor”, pero, sin problemas, puedes llamarme por mi nombre que no me voy a ofender. Para ti soy Rubén, sin ningún protocolo.

¿Raíces empresariales?

Podríamos decir que sí. Yo soy hijo de un comerciante y veterano de la Guerra del Chaco. Papá proviene del seno de una familia muy humilde, muy pobre, tenía, incluso, que ir descalzo a la escuela, pero fue una persona muy feliz. Tenía un espíritu socialista, aunque no profesaba la ideología. Fue un líder nato, una persona muy voluntariosa, muy abnegada, obviamente, muy laboriosa, pero también muy noble. Disfrutó la vida, disfrutó de su trabajo, y eso me lo enseñó.

Eurípides, poeta griego, afirmó que el trabajo es el padre de la gloria y de la felicidad; Horacio, poe­ta romano, por su par­te, muy acertadamente, indicó que el placer que acompaña al trabajo pone en olvido a la fatiga.

Yo amo mi trabajo. Disfruto, como ya te dije algo que me enseñó papá, acá trabajando. Rodeado de buenas personas, rodeado de buenos trabajadores. Para ellos soy uno más. Te aclaro que no soy adicto al trabajo, porque si fuese así, yo sería un enfermo. Soy una persona feliz que le gusta hacer feliz a los demás. Yo veo la vida como una larga escalera, por la que hay que ascender constantemente. Así vivo, así me proyecto.

El Grupo Luminotecnia, como ya me refirió anteriormente, lo integran 11 empresas, entre estas el primer laboratorio de electricidad del país y una fábrica de cables.

Tienes que tener en cuenta que uno de los preceptos de Luminotecnia es no abandonar la calidad, y la idea, la necesidad del laboratorio surgió, precisamente, por establecer y cumplir normas de calidad. Para nosotros no existe el “así nomás”. Para nosotros lo que está bien, está bien, porque en términos de calidad no existen medias tintas. Establecemos las normas de calidad, y las cumplimos para lanzarnos al mercado. Por eso el laboratorio. Y la fábrica de cables, Condel, o sea, Conductores Eléctricos, que cumple con todas las exigencias internacionales, lanza al mercado cables paraguayos que, muy orgulloso lo digo, tienen muy buena aceptación.

El proyecto “Pescar” marca el eje de la responsabilidad empresarial del Grupo Luminotecnia.

“Pescar” nos ha permi­tido acercarnos a jóvenes de muy escasos recursos, provenientes de los sec­tores menos favorecidos, socialmente, y a través del programa buscamos mejo­rar su calidad de vida. Seleccionados por voluntarios que no son más que funcionarios del Grupo que, desinteresadamente, se han unido al propósito. Seleccionamos 15 en el año, y los preparamos para que puedan acceder al primer empleo. Es un emprendimiento que nos acompaña desde el 2007, y nos ha permitido obtener grandes ganancias, porque muchos de esos jóvenes son funcionarios de Luminotecnia. En cada convocatoria anual recibimos entre 120 y 150 postulaciones, de esas seleccionamos las 15 que mejor cumplen nuestras exigencias. Cabe destacar que no recibimos ayuda de nadie. Creo que el Ministerio de Educación no sabe que existe “Pescar”, pero no nos importa, seguimos graduando jóvenes. Viendo el éxito de “Pescar” ya otras empresas lo han asumido que, aclaro, proviene de Brasil, y, también aclaro, que Luminotecnia fue la primera empresa paraguaya en asumirlo, porque abogamos por un país más educado, más culto, más preparado, más competitivo. Como afirmó Geraldo Tollens Linck, fundador del proyecto, si toda la comunidad participa, en muy poco tiempo, resolveremos los problemas del país.

Usted como empresario reconocido en nuestro país, ¿cómo es el Paraguay contemporáneo?

Para ser realista, creo que es la primera vez que un Gobierno está haciendo bien las cosas. También, y sigo siendo realista, falta mucho por hacer, pero cuando vienen elogios hacia el Paraguay, desde publicaciones extranjeras, nos damos cuenta que, a pesar de todo, hemos crecido. Irónicamente sucede algo muy particular en nuestro país: cuando un extranjero nos halaga nos enorgullecemos y aplaudimos, pero cuando nosotros solos somos los que halagamos somos “cepilleros” y “chupamedias”. En mi caso particular, yo no confío en los políticos, por eso ellos no pueden marcar mi agenda, pero, insisto, veo que el Gobierno va por buen camino.

¿Qué opinión le merece el 2015 y el año que se avecina?

Este año crecimos, pero se notó cierta contracción económica. Todo indica que el 2016 será peor que este, pero si te dije que los políticos no marcan mi agenda, también te digo que la situación del mercado no influye en la productividad de Luminotecnia. Te pongo un ejemplo, el Grupo tiene un vínculo muy fuerte con el sector de la construcción, y, precisamente, el sector inmobiliario es de los que más auge ha tomado en el mercado nacional. El mercado puede estar mal, pero nosotros buscamos convertir esa mala oportunidad, para aumentar nuestra oferta, sin dejar a un lado la calidad. Estamos listos para enfrentar el 2016.

¿Alguna reflexión final?

Yo te puedo decir lo que se me ocurra, tú puedes escribir según lo que a mí se me ocurra, y puede ser cierto o no. Pero sucede que lo que hemos podido hacer en el Grupo Luminotecnia no pasa por alto, y se puede comprobar. Si el entorno es infeliz, nadie puede ser feliz, por lo tanto, si lo que nos rodea está mal, la em­presa, de alguna manera u otra, va a estar mal. Por eso, y con esto concluyo, la sociedad puede estar convencida de que el Grupo Luminotecnia siempre va a apostar por un país mejor. Paraguay lo merece, Paraguay lo necesita.