“Alegrías de Sobremesa”: mi eterna gratitud

pipo cmq1“El 1 de julio voy a trabajar con deseos para tener la enorme satisfacción de haberlo hecho durante 70 años de mi vida”, me cuenta mi madre que así le decía, constantemente, Alberto Damián Luberta Noy, su compañero en la vida durante 48 años, más que escritor, artífice de tan gustado espacio humorístico que, desde hace más de 5 décadas, 52 “abriles” para ser exactos, emite Radio Progreso, “La emisora de la familia cubana”, bautizada por mi progenitor como “La emisora de la familia Luberta Martínez”.

Según archivos el 1 de julio de 1547 su Santidad Paulo III crea la diócesis de Paraguay, el 1 de julio de 1908 se adopta el SOS como pedido de auxilio internacional, el  1 de julio de 1924 se funda la República Popular de Mongolia, el 1 de julio de 1942 durante la II Guerra Mundial se produce la cruenta batalla de El Alamein, el 1 de julio de 1947 en La Habana, Cuba, inicia sus transmisiones la emisora Radio Reloj, y en la mencionada fecha, un bisoño de apenas 15 primaveras, nacido el 27 de septiembre de 1931, comienza sus labores, como copista de libretos, en la Radio Cubana, como copista de la desaparecida CMQ, carrera interrumpida, únicamente, por su deceso, víctima de cáncer, el 23 de enero de 2017, a la edad de 85 años.

“Tengo el honor de haber copiado, íntegramente, ‘El derecho de nacer’, la novela de pipo y yo3Félix B. Caignet. A mí me confiaron desde el primer capítulo hasta el último. Y el haber sido copista de libretos me dio la oportunidad de adquirir una gran cultura y cotejar estilos. Es como leer. Gracias a eso me convertí en escritor”, afirmó “el viejo” en innumerables oportunidades.

Antes de continuar una anécdota:

En 1981, en los albores de mis 12 años de vida, tuve la oportunidad de visitar, por vez primera, la provincia de Sancti Spiritus, exactamente el municipio Yaguajay. Para mí, además de la aventura de conocer nuevos lares, significó la primicia de viajar a otros lares sin la compañía de mi núcleo familiar. La invitación fue hecha por Zenaida La’O Borroto, mi querida Aidita, que con el correr de los años fue, también, compañera mía en Radio Progreso.

Un día viernes, a la tarde, partimos (Aidita, Miguel- su ex esposo- y Ariel y Abel, fruto del matrimonio de ambos), y ese mismo día, en horario nocturno, arribamos a buen puerto, y en la jornada siguiente, sábado, muy temprano, partimos hacia la localidad de Jobo Rosado, campestre lugar que había servido de residencia a Ramón y Onelia, abuelos maternos de mis amigos, hasta unos escasos meses antes de nuestra visita.

La alegría de los pobladores fue emocionante. Besos, abrazos, saludos efusivos por la repentina, y no anunciada aparición. Yo, haciendo gala de algo que no me ha caracteriza en mis cuasi 48 “junios”, quedé detrás embargado por un sorpresivo miedo escénico, hasta que alguien se percató de mi presencia.

“¿Este quién es?”, se escuchó decir a una voz masculina. “Un amigo de nosotros que lo trajimos de La Habana para que conociera el lugar”, respondió la siempre cariñosa Aidita. “Por cierto”, agregó Miguel, “es hijo de Alberto Luberta el escritor de ‘Alegría de Sobremesa’”.

alegrias2La reacción aún me emociona. Reconozco que me asusté, un tanto, cuando el grupo de personas se abalanzó hacia mí profesando un cariño inmenso hacia mi padre y su programa. “Que Dios siempre lo bendiga”, “mucha salud para él”, “dale un abrazo y dile que lo queremos mucho”, “yo nunca lo he visto pero debe de ser un hombre hermoso”, “él nos acompaña siempre”, “imagínate que acá hasta hace poco no había luz eléctrica y lo que hacíamos era escuchar radio”, “dile que se cuide que nos hace mucha falta”…

Ahí comprendí quién es mi padre, ahí comprendí la importancia de “Alegrías de Sobremesa”, no solamente para la radio sino para la vida del cubano.

Concluyo la anécdota y continúo.

La buena salud de “Alegrías de Sobremesa”, que salió al aire por vez primera el 15 de abril de 1965, era, sin dudas, asombro de cubanas y cubanos, empero, la pregunta sempiterna siempre estuvo latente: ¿qué va a suceder con el programa cuando Luberta no lo haga?

La interrogante que acompañó por buen tiempo la vida del gustado espacio humorístico tiene ya respuesta: las emisiones cesan, definitivamente, el próximo 1 de julio, fecha en que Luberta, “Pipo”, “Papi”, “Berty” o “El padrino”, como cariñosamente le llamaban en la emisora, hubiese arribado a 7 décadas de vida artística.

Decisión dolorosa pero inevitable.

Casi 6 meses después de la partida de mí progenitor se marcha, también, su mejor alegrias1proyecto audiovisual. Para “Alegrías de Sobremesa”, espacio que aglutinó a lo más selecto del humor y la música en Cuba entre 1965 y 2017, mi eterna gratitud. Mi formación, mi proyecto de vida, la ruta profesional que con acierto escogí, se los debo también a “Paco y Rita”, como también es señalado “Alegría de Sobremesa” por los nombres de sus personajes protagonistas, interpretados por Idalberto Delgado y Marta Jiménez Oropesa (ambos en la fotografía), fallecidos en 1989 y 2015, respectivamente.

Luberta dejó de existir y “Alegrías de Sobremesa” lo hará el 1 de julio próximo. Para ambos la inmortalidad y la añoranza. Para ambos la nostalgia por el viaje sin regreso. Para ambos ese deseo del reencuentro. Convencido estoy de que se va echar de menos de la ausencia en el dial del tan familiar “Aquí… Radio Progreso… Presentando… ‘Alegrías de Sobremesa’”. Por eso parafraseo y hago mío eso que una vez alguien escribió para exclamar: “alguna vez nuestros nietos preguntarán quién fue Alberto Luberta el escritor de ‘Alegrías de Sobremesa’”.

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5 comentarios sobre ““Alegrías de Sobremesa”: mi eterna gratitud

  1. Mi primo a mi tambien me hiciste llorar, es muy emotivo, hermoso y muy sincero como solo tú puedes hacerlo. Lo cierto es que este programa quedara para siempre en el corazón de varias generaciones de cubanos y sí se dieran a conocer los niveles de audiencia a lo largo de sus 52 años de trasmisión pudiera catalogarse como un Fenómeno radial. Entonces, nos tocaría preguntar podrá la emisora lograr responder al reto tan grande que le dejara el mismo.

  2. Aldito esta es la crónica que me hubiera gustado hacer en la memoria de tu papá, del amigo, del colega, tratré de cumplir dignamente el encargo que me han hecho de hacer un reportaje para despedir el programa, será como depedir nuevamente a tu viejo pues Alegrías de Sobremesa es Alberto Luberta.

  3. Aldito acabo de llegar de nuestra barriada y estuve con la tocaya hablando y me dijo que terminaba el programa se le noto cierta tristeza cuando lo dijo y a mi me dolió que hace tantos años no lo escucho por eso creo que al pueblo le tiene que lacerar el corazón. Ustedes tanto tú como tú hermano son dignos hijos de Luberta y me alegra saber que ambos siguen el camino de su padre un fuerte abrazo para ti desde acá tu otra madre.

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