Roque Santa Cruz: “Soñábamos que éramos las estrellas del momento”

roque1La idea, en primera instancia, la planteó Lizzette Galeano, productora del espacio “Olimpia TV”; posteriormente, Fernando Méndez, conocido cariñosamente como “Fer Metal”, realizador del programa, fomentó lo expuesto por nuestra compañera. “Vamos a hacer un documental a Roque y queremos que nos ayudes con el guión, ¿te sumas?”. Sin remilgos ni titubeos acepté la gentil invitación. Enfrentarme a una figura de “el más universal de los deportes” de la talla de Roque Luis Santa Cruz Cantero era para mí un privilegio absoluto y, al mismo tiempo, un reto profesional incalculable. Nos recibió, con su sempiterna sonrisa, en la Villa del Club Olimpia, una calurosa mañana del mes de noviembre. “Disculpen la espera”, expresa al llegar a manera de excusa, y solícito se sienta ante mí con la humildad, seguridad y elegancia que suelen caracterizar a los grandes. “¿Comenzamos?”, pregunto; “cuando quieras, Aldo”, responde “Fer Metal”, sin descuidar el ojo avizor tras la lente de la cámara de grabación.

¿De niño soñaste con ser futbolista o tu inclinación por la disciplina fue por mero embullo?

Quería ser futbolista. Con mis hermanos llegábamos de la escuela y nos poníamos a jugar. En la escuela, el tiempo que duraba el recreo, era jugando fútbol. Soñábamos que éramos las estrellas del momento. Para nosotros el fútbol era todo. No necesitábamos más juguetes. No teníamos playstation, ni atari, ni nada, era solamente la pelota y nada más. Poníamos 2 piedras en la calle y jugábamos 2 contra 2 y 3 contra 3.

¿Quiénes eran tus ídolos en ese entonces?

Los canales paraguayos pasaban el fútbol italiano. Por ejemplo, la época del 89 de roque2Maradona, en el Nápoles, con Careca, de Zamorano en el Madrid, la época fuerte en el Milan con Marcos van Basten; era la época de Rud Guli, Baressi, Maldini; era la época de ver lo que hacían ellos. Me gustaba muchísimo el búlgaro Hristo Stoichkov.

Tuviste ídolos y, quizás sin proponértelo, con el transcurso del tiempo, te convertiste en ídolo. ¿Cómo se dio ese primer paso para, posteriormente, acariciar la gloria?

También jugábamos en una canchita de barrio, y cuando fuimos creciendo comenzamos a enfrentar a chicos de otros barrios. Con el catecismo, cada fin de semana, jugábamos contra otras capillas. Así me fui desarrollando, y en el 89, tenía yo 8 años, fui con mis hermanos, y otros amigos del barrio, a una escuela de fútbol que se había abierto en la fuerza aérea. Ahí estuvimos un año, porque el sueño nuestro era pasar a jugar en un club, en un club que estuviera en primera división del fútbol paraguayo, y entonces, por haber concluido el año con buenas calificaciones, papá nos regaló a mis hermanos, Oscar y Julio, y a mí, la matrícula en la escuela de fútbol del Club Olimpia. Eso fue en el 90, hice escuela de fútbol hasta el 97 que fue cuando tuve la oportunidad de estar en las inferiores del franjeado, y con 15 años estuve en la preselección sub-17, aunque no quedé entre los 23.

¿Tu primera decepción?

Esa decepción fue algo que marcó mucho mi carrera. Me dolió haber quedado fuera, porque el corte era de 23 y estábamos 25; uno de esos 2 que eliminaron fui yo. Fue una gran decepción, porque tenía muchas ganas de ser parte de ese equipo, pero eso me sirvió para trabajar más, para entrenar más, y estar mejor físicamente. En el 98 comencé jugar. En el 98 se inició todo en el Olimpia.

¿En qué circunstancias se da tu debut con “El Rey de Copas”?

Mi debut fue en un Clásico, me inicié contra Cerro Porteño, así que es algo difícil de olvidar. El estadio del Olimpia estaba lleno, yo estaba emocionado, se me pasó el partido muy rápido. No recuerdo haber hecho un partido muy bueno, pero me quedaba la sensación de haber debutado, de haber estado en cancha, de haber estado frente a tanta gente, y de haber sentido profesional con todas las letras. Debuté sin imaginar que en el 99, apenas un año después, mi carrera dio un salto gigante. Ganamos el torneo local con Olimpia, fuimos al Mundial sub-20 en Nigeria, me convocaron a la selección de mayores que participó en la Copa América, aquí en Paraguay, y me designaron el mejor jugador local del año.

Estuviste 8 años en tierras teutonas donde ganaste la Liga de Campeones en la temporada 2000-2001, el título intercontinental o del mundial de clubes, 5 coronas de Bundesliga, y 4 Copas Alemania, ¿cómo se da tu llegada al fútbol germano?

La época en sí era de muchos rumores, de muchas noticias, de informaciones que podía ir a uno u otro equipo, todos importantes, pero habíamos tenido muchas reuniones con la gente del Bayern de Múnich, pero se hablaba del Real Madrid. Era muy difícil no perder la cabeza, pero me mantuve tranquilo, y muy emocionado, porque independientemente del equipo, sabía que me iba air a jugar a Europa. Recuerdo que había salido de Asunción, porque se había decidido que tenía que irme a despejar para no estar en el día a día de las negociaciones, y estando en San José de los Arroyos, comiendo un asado en casa de “Choco” Franco, y me llaman que tenía que irme a Asunción para firmar los papeles, porque la transferencia al Bayern estaba hecha. Fui emocionante saber que me iba a Alemania, a jugar en el Bayern, con jugadores con fama internacional. Me fui con la ilusión de hacer las cosas bien, y de representar a  Paraguay allá. Y la sorpresa, para muchos, no solo para mí, que desde un primer momento integré el plantel principal. Los 8 años se me fueron volando. Disfruté mucho el día a día, y aprendí muchas cosas de ellos. No tenía tiempo de amargarme ni pensar en lo que había dejado atrás. Estaba concentrado en mi carrera.

roque3¿Puedes cantar un fragmento de la canción  que te dedicó el grupo alemán Sportfreunde Stiller? Pocas son las personas inmortalizadas en un número musical, ¿cómo recibiste ese gesto tan noble y sincero en una tierra que no es la tuya?

(RISAS) Se dio como de casualidad. Los muchachos del grupo me plantearon la idea y se dio. “Ich Roque” es el título y aquello tomó fuerza porque cuando lograba conectar un gol la ponían en los estadios.

Entre los años 1999 y 2016 jugaste en el Bayern Múnich, en el Blackburn Rovers, en el Manchester City, en el Real Betis, en el Málaga, y en el Cruz Azul. O sea en la Bundesliga, en la Premier League, en la Liga Española, y en la Liga Mexicana. ¿Cómo y por qué se da tu regreso al club Olimpia?

La gente sabe que soy olimpista fanático, amo al club, siempre supe que en algún momento tenía que volver, y es una muestra de demostrar a toda esa gente que me ha demostrado tanto cariño que yo también siento eso, que el cariño es recíproco. Haber tenido la oportunidad der regresar me llena de orgullo y satisfacción. Se dio porque sentía que tenía que estar en Paraguay para terminar mi carrera, que el ciclo de estar fuera ya terminó para mí.

Japón-Corea del Sur’2002, Alemania’2006, y Sudáfrica’2010. Tuviste la oportunidad roque4de asistir a 3 Copas del Mundo. ¿Puedes resumirme tu participación en torneos del orbe?

El del año 2002 fue un Mundial muy lindo, fue el primero de los 3, y lo recuerdo con un cariño especial; me llegó en un buen momento porque habían pasado 2 años de estar jugando en el Bayern. El 2006 lo recuerdo con cierto dolor, porque no pudimos pasar a octavos; recuerdo que perdimos contra Inglaterra y Suecia, y le ganamos a Trinidad y Tobago, pero fue insuficiente; no hice un buen mundial porque en el 2005 había tenido la triple rotura en el cruzado, por lo que mí estado físico no era el mejor. Y Sudáfrica es el gran recuerdo. El gran equipo que logró reunir “Tata” Martino que en cuartos de final terminó perdiendo con España que a la postre resultó campeón. Más allá del resultado, queda la satisfacción de haber participado, y haber defendido dignamente los colores de la querida albirroja. El buen trabajo del 2010 concluyó en el 2011 con el subtítulo en la Copa América, como ya saben. Cumplí con el sueño de jugar un Mundial, y de haber podido convertir gol en los mundiales. El 2 de julio de 2002, a los 39 minutos, abrí el marcador en el partido contra Sudáfrica.

Mes de enero de 2005, tu hermano Oscar Daniel, también futbolista, arquero, para ser más específico, fallece en un accidente de tránsito.

En esa época estaba atravesando por una tendinitis que me ocasionó muchos problemas, llevaba 2 o 3 meses sin poder jugar, fue un período muy triste, y cuando volví a entrenar, a correr, sentí que Oscar me acompañaba, que me daba fuerzas para enfrentar los momentos difíciles que se vinieron después. Es terrible perder un hermano, es terrible ver a la familia sufrir por la pérdida de un ser querido. Para mí siempre fue una inspiración, una fuerza para seguir jugando, porque era una de las personas que más orgullosa se sentía con mi carrera, vivía muy orgulloso de lo que yo hacía. Sigue dando ánimos en los momentos complicados, porque lo siento cerca, siento que su partida fue carnal no espiritual, por eso hoy sigue velándonos, y cuidándonos para que cosas buenas nos pasen.

roque5Tú, líder goleador histórico de la selección nacional paraguaya con 32 dianas, tu padre de 4 hijos, tú, reitero, ídolo y figura del fútbol mundial, ¿qué mensaje puedes dar a esa generación de jugadores que emerge en la contemporaneidad impulsados, además, por el ejemplo de Roque Luis Santa Cruz Cantero?

Lo más importante es saber sufrir, aprender a disfrutar de los momentos difíciles, de esos momentos en que uno piensa que todo acaba o que no puede dar un paso por el cansancio. Es saber que esas horas de más, esas horas de esfuerzo, tarde o temprano tienen su recompensa. Es analizar que el fútbol es una profesión que te saca mucho, pero también te da mucho, y que premia siempre al que tiene perseverancia.

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