Benjamín, ¿mi padre un mediocre escritor?

benjaminEso afirmaste, Benjamín Castillo. Así, empleando esos vocablos de la tan amplia lengua cervantina. Eso asentiste. Eso avalaste. Eso sostuviste y lo reproduzco a continuación:

“AY ZANGANO DESPRECIABLES DE QUE TU HABLAS GAY SI TU A MI NO ME CONOCISTE EN CUBA PATÁN FUISTE UN MEDIOCRE ESCRITOR IGUAL QUE TU PADRE”

Lo hiciste. Sabes que lo hiciste escudándote en tu perfil de Serie Nacional, lo pudiste haber hecho también a través del que usas como Benjamín Baldriche. Tu modo de operar es siempre el mismo: ofender, bloquear, y luego actuar como víctima. Esa es la bajeza que te caracteriza, Benjamín Castillo.

La ofensa es característica de quien exhibe un paupérrimo nivel intelectual, o ninguno como es tu caso. Fuiste un espurio y frustrado periodista en la querida emisora COCO y, según me dicen los colegas, cuando saliste de Cuba el fiasco, el revés, el desengaño, fueron tus más fervientes aliados.

Eres la máxima expresión del fracaso y esa condición te impulsa a arremeter contra cualquier persona que se interponga. O no se interponga, porque no eres sombra profesional para ninguno, mejor aclaro que insultas a todo ser humano que ha conseguido, por mérito propio, un reconocimiento determinado.

Voy a desglosar tu mensaje en orden cronológico:

  1. Me acusas de zángano: tu primer error. Afortunadamente heredé el espíritu de trabajo de mi padre (ese que tildaste de mediocre escritor), de mi madre, de mis abuelos. En mi caso no tengo que acudir a mi esposa o al gobierno para poder subsistir. Soy realizador audiovisual (de radio y televisión, profesor universitario, y de mi autoría hay 3 libros publicados). No me autodenomino periodista, pues ejerzo la profesión. Como tampoco me jacto de poseer fan page de noticias cuando lo único que haces es postear link’s de otras agencias. Periodista es quien crea sus propios contenidos como, por ejemplo, hago en mi blog (la bitácora que poseo se titula “Por mano propia” como mi primera novela).
  2. Me acusas de gay: tu segundo error. Experimento un profundo respeto por los homosexuales, e incluso tengo familiares y amigos que exhiben un gran orgullo por serlo, pero yo no lo soy. Además, emplear el adjetivo GAY a manera de ofensa es, en estos tiempos, una demostración fehaciente de enquilosado pensamiento.
  3. Fuiste un mediocre escritor: tu tercer error. Aceptaría el calificativo si proviene de otra persona, pero no de ti. Eres el tan afamado “cero a la izquierda”, eres una persona que solo permite lástima porque a tus casi 60 años solo te embarga un sentimiento de atorrante envidia hacia tu entorno.
  4. Mediocre escritor al igual que tu padre: tu cuarto y mayor error, Benjamín Castillo. ¿Tienes idea de la imbecilidad que encierran tus palabras? ¿Tienes idea de quien es realidad Alberto Damián Luberta Noy? No, Benjamín, creo que no y, con esa inexacta expresión, le confirmaste al mundo lo que realmente eres: un egregio ceporro.

Los colegas de la COCO que están leyendo tus ofensas hacia mi persona me aconsejan que no te conteste. Que a un mediocre e infeliz se le pasa por alto. Que mi actividad intelectual y profesional está muy por encima de tu infausta condición, que no me puedo rebajar a tu calaña, que no haga caso a quien abandonó a su padre en Cuba por el solo motivo de mendigar fuera de la isla (no sabía que tu progenitor había fallecido. Lo recuerdo como una excelente persona)… pero sí, Benjamín Castillo, te voy a contestar. Te estoy contestando a través de mi blog. Ese que leen cientos de personas a diario, ese que está activo más allá de FACEBOOK.

Insisto, Benjamín Castillo, eres un pobre infeliz. Lo fuiste en Ciudad de la Habana, lo fuiste en Miami, y lo seguirás siendo en cualquier recodo del mundo donde radiques porque la frustración y la envidia que experimentas solo te permiten ofender, solo te da motivos para expresar, por ejemplo, que mi padre fue un mediocre escritor.

Puedes bloquearme de tus 8 perfiles de FACEBOOK (me dicen que son 8), puedes eliminarme de tu espectro de internet, pero este escrito va a circular, y a través de él te vas a convertir, aún más, en el hazmerreír de todas y todos. Tu condición de espantajo, adefesio, mamarracho se va a acentuar cuando sepan que osaste decir que Alberto Damián Luberta Noy fue un mediocre escritor.

De mí puede decir lo que se te antoje, en definitiva, como ya te dije, estás aniquilado en vida, FACEBOOK incluido, pero lo que no te voy a permitir es que mancilles la memoria de mi padre.

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