¿Hasta dónde llega la perversidad humana?

violenciaSucedió a escasos metros del acceso principal de la Universidad Nacional de Itapúa en la ciudad de Encarnación. Una joven pareja discutió, acaloradamente. Él, ofuscado, comenzó a agredirla; ella, temerosa, intentó huir, pero fue atajada por su novio que, tras tomarle del cabello, la arrastró por la vereda y la lanzó delante de un vehículo que en ese momento pasaba.

El desenlace fue fatal, y aunque Cristian Cáceres está imputado por homicidio doloso, es irreversible el deceso de Mirtha Vera, de apenas 18 años, que, a su vez, deja huérfana a una pequeña de 15 meses.

¡Hasta dónde llega la perversidad humana! ¡Hasta dónde llega la sed de violencia que corroe los límites del raciocinio y provoca situaciones tan dolorosas y lamentables como la anteriormente descrita!

Mucho se habla de cuidar la salud mental para evitar los suicidios, pero urge, a la par, campañas de concienciación para que personas afectadas no atenten contra la vida de terceros como sucedió en Itapúa, como acontece a diario.

Familiares de la víctima refieren a que la pareja comenzó la relación cuando la ahora fallecida tenía apenas 13 años y que en todo este tiempo su victimario demostró vestigios de violencia. A pesar de los consejos, de las sugerencias, la relación continuó y concluyó, el sábado pasado 31 de agosto, con un asesinato atroz.

La mente humana puede ser proterva, mefistofélica y lo demuestran manifestaciones violentas que, en no pocos casos, siegan vidas de terceros. La salud mental tiene que mantener en sigilo a especialistas y pacientes. Velar por ella podría evitar muchas víctimas fatales.

Hoy lloramos a Mirtha; hoy un núcleo familiar tiene que replantearse la educación de una nena de 15 meses que crecerá sin el imprescindible calor de una madre; hoy sabemos que esa nena no tendrá otra opción que recordar a su progenitora a través de imágenes frías captadas por una lente y narrar a sus descendientes el tiste final de la autora de sus días; hoy nos preguntamos, nuevamente, ¿hasta dónde puede llegar la perversidad humana?; hoy, al menos, continuamos buscando la respuesta.

Aclaración: La fotografía es netamente ilustrativa y pertenece a un material publicado en YOUTUBE bajo el título de “Violencia intrafamiliar”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s