“El ‘parguicidio’ en casa de Libia y José”

No suelen confundirme con mi hermano. Físicamente, Cuco y yo, no nos parecemos; tenemos un timbre de voz similar, pero como soy tartamudo, todos lo saben, enseguida logran identificarnos. Solo Caridad, nuestra madre, ha sido blanco, vía telefónica, de no pocas bromas, cuando, a veces sin previo acuerdo, ha establecido una animada plática sin saber quién de nosotros estaba en línea.

En lo que sí tenemos, Cuco y yo, puntos de coincidencia es en cuanto a gustos refiere: el béisbol, la lectura, los audiovisuales, los Van Van, comer pescado… Esto último llega a tal punto que, por ejemplo, las fechas significativas (Entiéndase Día de las Madres o Día de los Padres) nos reuníamos a comer pescado; en 1992, por poner otro ejemplo, nos intoxicamos con pescado, estábamos ansiosos por curarnos para, sencillamente, volver a comer pescado (Nos agarró la ciguatera cuando devoramos un gallego infectado. Aclaro para los que no saben: No nos comimos a alguien nativo de Galicia, sino un tipo de pez plateado que se encuentra en las costas de Cuba. Mi familia es comilona, no caníbal).

Hecha la introducción, voy a una anécdota.

Da gusto asistir a las fiestas que Libia Batista y su esposo, José Álvarez, organizan en su casa. Excelentes anfitriones, además de extraordinarias personas. La residencia de matrimonio posee una atrayente magia que te envuelve en un halo de exquisita vibra de solo detenerte en el umbral de la puerta.

– Caridad – dijo mi viejo –. Recuerda que hoy estamos invitados a casa de Libia.

Año 2001.

Mi madre levantó la vista del libro que estaba leyendo.

– ¿Sabes? – acotó la autora de mis días –. Estoy medio engripada. Me da pena con Libia y José que siempre son tan atentos, pero…

Y aquí vino la desatinada propuesta.

– Llévate al gordo – concluyó “Cacha”.

– ¿A Aldo? – preguntó Alberto Damián sonriente.

Y siempre ocurre, o casi siempre ocurre, que una propuesta desatinada viene acompañada de una más desatinada decisión.

– Sí, me llevo al gordo.

Llegamos y, bueno, en el hogar de los Álvarez Batista se respiraba alegría. Nos recibieron, como ellos saben hacer, con grandes muestras de cariño. “Adelante. Están en su casa. Pueden comer y beber lo que se les antoje”.

– Dale suave – me susurró el viejo.

– Tranquilo – le comenté haciendo un guiño de complicidad.

En efecto. La mesa, bien suculenta, estaba lista y los comensales, entre los que me incluyo, la rodeamos analizando qué podíamos servirnos. Sucede que, quizás costumbre de cuando jugaba béisbol, no me gusta satisfacer mis gustos con lo que primero aparezca. Por eso, plato en mano, caminé despacio hasta que, delante de mis ojos, e intacto, yacía, con su característico color rojizo, entre papas doradas y rodajas de cebolla y limón, un pargo asado.

– Me dieron por la vena del gusto – pensé mientras se me hacía la boca agua.

Y me serví una porción de pescado, acompañado de arroz congrí, ensalada de aguacate, unos tomates, y papas fritas. Al concluir regresé donde una de las exquisiteces de los mares esperaba por mi voracidad.

Repetí la acción varias veces hasta que del suculento pargo solo quedaban espinas.

– ¿Terminaste? – me preguntó mi padre con cierta ironía.

– Sí, comí pesca’o que estaba riquísimo. Ya se acabó y no quiero otra cosa.

– ¿El pesca’o se acabó? – volvió mi padre con otra sarcástica interrogante.

– Sí, se acabó.

– No, Aldo – comentó Alberto Damián con gesto de asombro –. El pesca’o lo terminaste tú. Tú solo te lo comiste. Cometiste un “parguicidio” y no le diste chance a la gente a reaccionar.

Un comentario en ““El ‘parguicidio’ en casa de Libia y José”

  1. Hace tiempo que no como un pescado asado, me imagino que la próxima me pesará lo mismo con el pargo, ja, ja, ja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s