¿Jinetera? ¿Jinetero? ¡Claro que no!

En Cuba el vocablo JINETERO tiene una connotación peyorativa.

Se emplea, desde comienzos de la década de los noventas, para señalar a aquellos o aquellas que, por cuestiones meramente económicas, deciden establecer relaciones sexuales con foráneos. De lo anterior, además, se puede derivar la posibilidad, tan anhelada, de poder residir en el país de origen de la persona escogida.

En cierta ocasión leí que la palabra JINETERO, o su versión femenina, provienen de GINETTE. Término usado en la región canadiense de Quebec para referirse a las prostitutas. Supuestamente los quebequeses o quebequenses, asiduos turistas en la isla, comenzaron a bautizar así a las chicas y los chicos que practican la profesión más antigua de la historia encausando sus objetivos a todo lo que huela a extranjero.

El término es tan ofensivo como popular. Tan popular que intérpretes como Willy Chirino, Silvio Rodríguez y Frank Delgado, por ejemplo, han dedicado composiciones hacia ese sector social tan repelido como admirado.

“Cualquier jinetera es más rentable que una empresa estatal”, escuché decir en tono de burla.

Sucede que el vocablo de marras ha sido empleado por la prensa oficialista cubana contra el cantante Yotuel Romero, integrante del prestigioso trío Orishas, tras el estreno de “Patria y Vida”.

Romero, casado con la española Beatriz Luengo, ha sido, injustamente, tildado de JINETERO, reitero, por la prensa oficialista de la isla, ante la indignación e impotencia que experimentan por la nueva propuesta musical. Demostrando, una vez más, que es más fácil atacar sin argumentos antes de enfrentar una situación determinada con elementos lógicos.

Una práctica gastada por el sistema que rige en la mayor isla de las Antillas desde 1959.

¿Se puede catalogar a Yotuel de jinetero por haber ligado su vida con una nacida en la Madre Patria? No. ¡Claro que no!

Al consumarse el ataque mediático contra la figura de Yotuel, las respuestas de los que somos afines al destacado músico no se hicieron esperar, y recordaron los casos de Lina Ruz González, nacida en Guane, Cuba, que se enamoró de un gallego de nombre Ramón Castro. Del matrimonio Castro Ruz nacieron, además, Fidel y Raúl.

Otro caso, manido en extremo, es el de Mariela Castro Espín, hija de Vilma Espín y Raúl Castro, nieta, por ende, de la mencionada Lina Ruz. Mariela, así lo demuestran los hechos, superó a la abuela con creces. La directora del Centro Nacional de Educación Sexual ha tenido, no 1, sino 2 matrimonios con extranjeros.

Pero contrario a la actitud contra Yotuel, a la prensa oficialista cubana no se le ocurre tildar de JINETERA a Lina y a Mariela. Obviamente, hacerlo sería una injusticia. Aunque tamaña injusticia cometieron con el cónyuge de Beatriz Luengo.

Y viendo lo anterior me saltó la curiosidad, por lo que me dediqué a indagar sobre las personas, mujeres u hombres, vinculadas, unas más, otras menos, a los anales de Cuba.

Aquí van algunas.

José Julián Martí Pérez: El cubano más universal que la historia reconoce, tuvo relaciones con Blanca de Montalvo. Una hermosa zaragozana que sucumbió ante el verbo fino del apóstol.

Bernarda del Toro: Madre de Francisco Gómez Toro, “Panchito”, joven mambí que cayó combatiendo junto al Lugarteniente General Antonio Maceo, unió su vida a la del General Máximo Gómez, quien a pesar de haber nacido en República Dominicana, decidió no cejar esfuerzos pro la lucha de Cuba contra las huestes españolas.

Julio Antonio Mella: El dirigente estudiantil cubano en el momento de ser asesinado en tierras aztecas, el 10 de enero de 1929, iba acompañado de su novia; la artista mexicana Tina Modotti.

José Raúl Capablanca: El único campeón mundial que registra el Juego Ciencia, categoría mayores, nació en La Habana el 19 de noviembre de 1888. El bien llamado “Mozart del Ajedrez”, tras su divorcio con Gloria Simoni, contrajo nupcias con la rusa Olga Chagodaev.

Juan Gualberto Gómez: Destacado luchador por la independencia de Cuba, en el exilio impuesto en la isla de Ceuta, sita en la vera africana del estrecho de Gibraltar, conoció a la gaditana Manuela Benítez. La relación de amistad se trastocó, rápidamente, en amorosa, y de esta nacieron 4 hijos: Juan Eusebio, Juana, Manuela María y Alejandrina.

Tomás Estrada Palma: General del Ejército Libertador y primer presidente de Cuba, tras su proclamación de independencia el 20 de mayo de 1902. Estrada Palma, quien estuvo en el cargo entre los años 1902 y 1906, tuvo a bien de convertir en Primera Dama de la isla a la hondureña María Genoveva de Jesús Guardiola Arbizú.

Roberto “El chico” Barbón: Es considerado como la primera estrella latina en el béisbol japonés. Según el sitio web Pelota Cubana, el matancero “jugó 11 campañas en Japón y fue el primer extranjero en disparar mil imparables en la NPB. Aunque solamente bateó 241 en su carrera y conectó 33 cuadrangulares se robó 308 bases. Barbón también fue el último jugador foráneo en robarse 50 bases en una temporada y lideró la Liga Nipona en bases robadas tres veces durante su carrera. En 1955 llegó a la tierra del Sol Naciente y allá fundó su familia.

Aleida March: Nació en Santa Clara el 19 de octubre de 1936, y fue esposa del guerrillero argentino Ernesto Rafael Guevara de la Serna, conocido mundialmente como “El Che”.

Ulises Estrada: Es el nombre de guerra de Dámaso José Lescaille Tabares, oficial de la inteligencia cubana que puso sus ojos, muy secretamente pues violaba el reglamente disciplinario establecido, en una de sus discípulas. Tamara Bunker, guerrillera de origen alemán, se preparó bajo la égida de Estrada, y con el apodo de Tania murió combatiendo en Bolivia, siendo integrante de la tropa del Che.

Manuel Piñeiro Losada, “El Comandante Barbarroja”: Dicen que era el hombre más buscado por la CIA. Además de participar activamente en la creación de los aparatos de inteligencia cubanas y de la expansión de los grupos radicales de izquierda en América Latina, contrajo nupcias con la escritora chilena Marta Harnecker.

Ufffff… La lista es larga.

El pintor Wilfredo Lam se casó con una francesa; Pablo Milanés y el campeón olímpico de Salto Largo Iván Pedroso, lo hicieron con españolas, el eminente doctor Carlos Juan Finlay con una señora nacida en la isla de Trinidad…

¿Se les puede tildar de JINETERAS o JINETEROS a los mencionados anteriormente? ¡Claro que no! Mucho menos a Yotuel Romero.

Cuando el corazón late vuelan las fronteras, que no se olvide. La frase puede parecer cursi, pero, no pueden negar, es demasiado real.

2 comentarios sobre “¿Jinetera? ¿Jinetero? ¡Claro que no!

  1. Aldo, no voy a entrar a comentar si es o no, justo o injusto, calificar de jinetero al quien cantó PATRIA O VIDA, pero lo que sí te digo que por principio rechazo la canción. Como rechazo al individuo que se envolvió en nuestra bandera (la mía y la tuya) para estar en el baño.
    Hay acciones que como cubana no perdono,.

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