Todo mi respeto para Carlos Martí

Durante la campaña 2016-2017, y, obviamente, en la distancia, solía comentar con mi padre las chances de acariciar la corona, de cada uno de los equipos participantes, en la 56 Serie Nacional.

CarLos Martí / Foto: Ricardo López Hevia

Aclaro que en mi núcleo familiar todos, absolutamente todos, los que somos fanáticos al deporte de las bolas y los strikes simpatizamos, a muerte, con los Industriales de la capital; empero, no obstante a la tonalidad azul que nos corre también por las venas, respetamos, hasta el tuétano, la labor de los otros clubes.

Sabíamos que la serie 2016-2017 podía ofrecer la posibilidad de un nuevo campeón nacional. Ciego de Ávila, provincia ganadora de las ediciones precedentes (2014-2015 y 2015-2016), liderada por ex astro de la receptoría Roger Machado, se mostraba como fuerte candidata a repetir el éxito. Matanzas, dirigida por el siempre polémico Víctor Mesa, pujaba por alcanzar la alegría que año tras año se le esfumaba. Granma, con el mítico Carlos Martí, daba señales de poderío, y…

Tanto mi progenitor como yo coincidíamos en que cualquiera de esos 3 conjuntos “se podía llevar el gato al agua”, como suele afirmarse, pero teníamos cierta tendencia a simpatizar por “Los alazanes del Oriente”: Los jugadores se lo merecían, la provincia Granma igual, Y, con mayúsculas, sobre todo, Carlos Martí.

Martí, con su inmutable parsimonia y trascendente modestia, merecedor del respeto de toda la afición beisbolera cubana, dentro y fuera de la isla, registraba, hasta ese momento, un único título en nuestro pasatiempo nacional: El campeonato al frente de los Orientales en la VII Serie Selectiva de Béisbol, desarrollada en el año 1981.

Habían transcurrido 35 años de esa hazaña. Demasiado tiempo para alguien que ha dado cuerpo y vida por la pelota cubana. Carlos Martí, con el respeto que merecen Roger Machado, Víctor Mesa, y el resto de los manager participantes en la Serie 2016-2017, merecía el triunfo.

Y, absolutamente, el vocablo “MERECÍA” se convirtió en “MERECEDOR”, porque el domingo 22 de enero de 2017, Martí y sus Alazanes dieron a Granma la primera corona en Series Nacionales.

Algo que se repitió en el 2018.

Hecho que en este 2021, y por tercera ocasión en apenas 5 años, se reprodujo a pesar de las limitaciones por la pandemia.

Mis felicitaciones a los granmenses todos, a los “Alazanes del Oriente”, y, e insisto, sobre todo, a Carlos Martí, a quien considero el verdadero caballo de los caballos.

Sincero abrazo.

PD: A pesar de sus buenas vibras para Carlos Martí y su tropa, mi viejo no pudo disfrutar de ese primer triunfo de Granma en la 56 Serie Nacional de Béisbol. El alegrón sucedió el domingo, 22 de enero de 2017; al día siguiente, el lunes 23 de enero, aproximadamente a las 07.00pm, mi madre me comunicó que Alberto Damián Luberta Noy había iniciado vuelo rumbo al descanso eterno: “Gordo, ya se dio el desenlace”, escuché en su voz entrecortada.

Quizás Carlos Martí no sepa que siempre tuvo la simpatía y la admiración de mi viejo. Ruego que alguien se lo haga saber. Papá en su otra dimensión se sentirá reconfortado.

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