A mi gente querida de “Maitei Paraguay”

En la vida, muy comúnmente, la consecución de hechos es tan vertiginosa que decimos adiós sin apenas decirnos adiós. De manera intempestiva, y un tanto increíble, y un tanto injusto también, me desvincularon de canal GEN y, como si no bastara, sin tiempo para darnos un fortísimo abrazo.

No obstante, al impedimento de una despedida física, las TIC’s me dan la oportunidad de dirigirme a ustedes tal y como merecen, créanme.

En cierta ocasión, y muy atrevidamente, le dije que por existencia cronológica en la vida terrenal, perfectamente, puedo ser el progenitor de cada uno.

Repito, una aseveración muy osada pero, al mismo tiempo, rebosante de cariño sincero e incondicional.

Les agradezco los amaneceres, sabatinos y dominicales, en los que primó el respeto y una gran factura profesional. Les agradezco el sacrificio individual, motivo por el cual se yerguen ante cualquier vicisitud. Les agradezco, desde el alma hasta los huesos, las ecuánimes porfías en la defensa de los diferentes puntos de vista. Les agradezco, admirablemente, el saber escuchar al prójimo y arribar a un punto de consenso para que nuestra razón de ser, el televidente, quedara satisfecho tras cada emisión…

Les agradezco tanto que me atropellan los recuerdos.

Indefectiblemente confío en la calidad humana de ustedes, está de más afirmarlo, y por lo tanto les auguro un futuro donde priman el éxito y el mérito. Defiendan “Maitei Paraguay” como hasta ahora. Sigan velando, con devoción exquisita, por cada detalle, tanto informativo como artístico, y denle la espalda a los aduladores, a esos que se intentan confundir con sus acufenos halagos que en el fondo condensan un probo veneno.

No olviden: A todos se les escucha, por educación, pero no a todos se les toma en cuenta. La mediocridad pulula, y más daño hace si se les otorga poder, aunque aparentemente sea paupérrimo.

Lean mucho, conviértanse en adictos a los libros para que, de esa manera, tiempos venideros no les niegue el prestigio. Entiéndase prestigio, no me refiero a la fama. Entre ambos vocablos existen abismales diferencias.

Les echo de menos desde el mismo preciso momento en que supuse mi despedida. En mis despertares de fin de semana ya no estarán ustedes, ni Janette, ni Joa, ni Belén Ferreira, ni Mónica, ni Jessica, ni José, ni Ever, ni Marcelo, ni Hugo, ni Julito, ni Lolo, ni los camarógrafos…

Se me desbarató un rompecabezas muy querido.

Reproduzco en mi memoria, muy caprichosamente, la imagen que tantas veces protagonicé en las playas cubanas, cuando, de súbito, una ola destrozaba el castillo de arena que cualquier niño se esmeraba en hacer, haciendo añicos sus primeros pasos en la ingeniería civil.

Estoy triste, muy triste, pero tranquilo. Siempre acudí, y ustedes lo saben, con las mejores vibras y si en algún momento, porque sucedió, el resultado no fue el esperado les ofrezco sinceras disculpas.

A pesar de todo, y como le hice saber a un directivo del canal, ustedes son mi tropa y eso nada ni nadie me lo puede arrebatar.

Estoy a sus órdenes hasta el último suspiro.

Entronizados en mi músculo cardíaco están desde el primer minuto de “Maitei Paraguay”.

Rohayhu, mi gente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s