Si pensamos diferente…

Es triste e impensable lo que palpo en los grupos, tanto de FACEBOOK como de WHATSAPP, donde hemos podido confluir, muchos de aquellos adolescentes soñadores e inquietos, sobre todo inquietos, que entre los años 1984 y 1987 compartimos, ¡hasta la migaja de pan más insignificante!, en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Capdevila.

Una parte, con sus razones y argumentos, indiscutibles, decidieron continuar residiendo en la tierra que les dio la vida; la otra, y como sucede en la historia de los cubanos que está marcada por dos orillas, pertenecemos a la diáspora; a los emigrados, a ese segmento social que, también con sólidas y no cuestionadas razones, decidimos emprender viaje y sentar vida allende las fronteras de la isla.

Repito, unos están en Cuba, otros en Estados Unidos, algunos en España, en Rusia, en la República Checa, en Suecia, en Suiza, en México, en Paraguay…

Así de desperdigados estamos por el mundo. Así nos hemos repartido, con aciertos y errores, con alegrías y tristezas, pero cumpliendo los designios de nuestras voluntades.

Es imposible que los integrantes de determinado conglomerado social expongan criterios para que el 100% les apruebe, les aplauda. En la pluralidad de ideas, en el heterogéneo intercambio de opiniones, y es algo que aprendí y defiendo a rajatabla, radica la evolución de cualquier proyecto de vida.

Por ejemplo, en la Asamblea Nacional del Poder Popular, lo que supuestamente funciona como el Parlamento en Cuba, existen 605 diputados, según la página web de la entidad. ¡Son 605 personas que deben de, debate mediante, encauzar los hilos del país! No obstante, así sucede, esas 605 personas, en cada sesión legislativa, levantan la mano, y es una forma de decir, al unísono en señal de aprobación a cada planteamiento.

No, hermanas y hermanos.

La existencia terrenal se plantea diferente porque somos diferentes, y pensamos diferente. La ideología de hace cuatro décadas atrás, necesariamente, no tiene porqué ser la misma cuatro décadas después. Muchos de nosotros pensábamos de una manera en 1984, y muchos de nosotros, indefectiblemente, pensamos de otra manera en el 2021.

Hace un tiempo, y con la sinceridad que me caracteriza, traté de HERMANO a uno de mis camilitos; su respuesta, también sincera, fue “no lo creo así”. Otro de mis “camilitos”, que también goza de toda mi consideración, me atacó públicamente alegando que “tus posteos son pura…” y acompañó la ofensa con otras frases mal heredadas y gastadas como “apátrida, gusano, pagado por el imperio…”.

No se da cuenta, o no quiere darse cuenta de que PATRIA no es REVOLUCIÓN; PATRIA es HUMANIDAD, tal y como afirmó José Martí, el más universal de nuestros compatriotas.

Mi pensamiento, el que de adolescente, me impulsó a intentar los inicios en una carrera militar, sufrió cambios tras varios años de profundos análisis, y, creo, que con eso no daño la integridad ni influyo el prójimo.

Iré a Cuba.

Por las circunstancias actuales desconozco el tiempo que me resta sin abrazar a los míos, pero iré. Tengo deudas con mis allegados, con mi viejo, al que no he podido visitar en su último lecho…

Iré algún día e intentaré abrazar, uno a uno, sin excepción, a los míos, a mi gente, a mis cúmbilas de los años… Les abriré los abrazos aguardando el tan ansiado estrechón, y si alguno me lo niega, ¡bueno!, no me va a dejar otra opción que seguir mi camino.

Aldo Luberta Martínez es el mismo, aunque piense diferente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s