“Todavía me están esperando”

Tuve el privilegio de compartir con él en la sala de su casa.

“Aquí nací y aquí me voy a morir”, me dijo sonriente mientras degustaba su tacita de café. “Soy espirituano, compadre, y es algo que no me puedo quitar de encima”, acotó con gran orgullo.

Gracias a la gestión de mi querida Betty Díaz, otra yayabera de raza quien mucho me ayudó en la producción de entrevistas a figuras del deporte de esos lares geográficos para mi espacio «Estrellas y Antorchas, pude acceder a Orlando Cepeda, “Charolito Espirituano”, indispensable pugilista en la historia del boxeo cubano, dueño y señor de un récord muy difícil de igualar: Ganó 21 combates consecutivos… ¡Por nocaut en el primer asalto!

La racha la inició, el 13 de diciembre de 1947 en su natal Sancti Spiritus, ante Ernesto Garrido y la cerró ante Jesús Vila, el 21 de mayo de 1949, en el Palacio de los Deportes de La Habana.

Nuestra conversa sucedió en el mes de mayo de 2000 y a pesar de que, por ratos, estuvo interrumpida por convulsos ataques de risa, pude disfrutar de los avatares de una asombrosa carrera deportiva.

“La primera vez que subí al ring fue por ganarme 15 pesos. Perdí la pelea pero me gustó aquello y seguí. En 1951 gané el título nacional de los welter, me retiré en 1957 con 35 años. Tenía que trabajar para mantener a la familia”.

Las anécdotas de “Charolito” son muchas, pero hay una que me será imposible olvidar por lo que sucedió y los motivos que motivaron a que sucediera.

“Mi manager Luis ‘Pincho’ Gutiérrez me había llevado a Estados Unidos. Fue en 1955. Estando en un gimnasio de New York le dije que quería hacer una pelea con un gordito que estaba tirando golpes en un rincón. ‘Pincho’ me mira con cara de sorpresa. Asiente y se dirige hacia donde estaba el boxeador que yo había seleccionado. De repente veo que todo el que estaba allí la prensa incluida, se acomoda alrededor del ring. Me sorprendo por tanto revuelo y cuando ‘Pincho’ regresa me dice que voy a pelear, nada más y nada menos, que con Rocky Marciano. ¡Imagínate tú! ¡A cualquiera se le aflojaban las patas ante la bestia aquella! Le dije a mi manager que iba un momento al baño y que regresaba enseguida. Todavía me están esperando”.

Nos despedimos con un fuerte abrazo, sin saber que el campeón se encontraba en el umbral del viaje a la dimensión espiritual.

Epílogo:

Orlando Cepeda Arias, “Charolito Espirituano”, nació el 26 de septiembre de 1922 en Sancti Spiritus y la tierra que le vio nacer lo despidió para siempre el 4 de abril de 2002, en los umbrales de sus 80 años. Se inició en el boxeo en 1946 y se mantuvo activo hasta 1957. Según el sitio boxrec.com ganó 48 peleas (41 nocauts), perdió 20 (7 nocauts) y entabló 3.

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