Entre la burla y la mentira

¿Lo ven? Así llegó a mi teléfono celular.

El envío provino de un gran amigo acompañado de la clásica pregunta: pero… ¿y esto?

Unos más castigados que otros, pero las naciones del orbe, sin excepción, y por espacio de dos años, vive pendiente de la pandemia de la COVID-19. No existe continente donde “el maldito bicho”, sin segregación humana, ha mostrado su mensaje de muerte.

Por unos instantes llegué a imaginar, ¡muy soñador soy en ocasiones!, que la pandemia nos había unido un poquitito (Siempre partiendo de la premisa que estar unidos es mucho más positivo que estar juntos). Insisto, cualquier nación de la geografía mundial ha sentido sus trágicos embates; fatalidades que por distantes no dejan de mellar, negativamente, la espiritualidad humana.

No obstante, el sufrimiento por la COVID, evidentemente, es apenas una nimiedad para algunos: lo demostró Vladimir Putin, hoy 24 de febrero, al iniciar un despiadado ataque al territorio ucraniano; lo demostraron, a su vez, los gobiernos de Cuba, Nicaragua, Venezuela (Díaz Canel, Daniel Ortega y Nicolás Maduro… ¡qué trío de genuflexos energúmenos!), apoyando al presidente ruso en esa locura.

¿Lo ven? Me lo enviaron enmarcado en negro y así lo posteé: «Cuba y Rusia: dos pueblos más cerca, que defienden la paz».

Un titular del diario GRANMA que navega en las turbias aguas de la burla y la mentira.

¿La burla?

Pretender hacer creer que ambos países, con sus repudiables posturas bélicas, se muestran a favor de la paz.

¿Defienden la paz? ¿Están a favor del derecho a la autodeterminación de cada país? ¿Bombardeando una nación en desventaja es señal de pacifismo? ¿Asesinar inocentes es designio de estar a favor de la tan cacareada coexistencia pacífica? Sí, inocentes, porque, así está planteado, a los que promueven las hostilidades castrenses jamás participan en ellas; por eso mueren inocentes, por eso fallecen seres humanos, aunque vistan el uniforme militar, totalmente ajenos a la conflagración.

Los cubanos, y me incluyo, hemos crecido bajo la égida de las intervenciones militares de nuestras tropas en tierras foráneas (Angola, Etiopía, Nicaragua…) y, por consiguiente, sufrido con las pretensiones injerencistas de nuestros gobiernos, instalados a porque sí desde 1959, escudando sus desmanes en dos palabras: internacionalismo proletario.

¿La mentira?

Hace muchos años, muchísimos años, escuché que las publicaciones del diario GRANMA, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, tienen solamente dos aspectos negativos: 1) la mentira que expone, 2) todo lo que continúa.

O sea, si la burla del titular de marras provoca carcajadas, la mentira está implícita en el cuerpo del artículo: «Cuba aprecia, agradece y reconoce los pronunciamientos de la Duma Estatal de la Federación de Rusia en apoyo a nuestro país, y en contra de esa política injerencista».

Cuba apoya la invasión rusa a Ucrania y… ¿están en contra de políticas injerencistas?

Es indignante, al menos para mí.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s