«El reino del revés»

El asistente contempló en silencio a «El Creador» que, a su vez, mantenía la mirada sobre un islote en el mar Caribe.

-Háblame de ese lugar por favor.

-Todavía se le reconoce como «El reino del revés», señor.

-He escuchado la canción – acotó «El Creador» sonriente, y tarareó –: «Me dijeron que en el Reino del Revés / nadie baila con los pies / que un ladrón es vigilante y otro es juez / y que dos y dos son tres…».

-Y el que no estudia gana más salario que el que lo hace – agregó el asistente – y el honrado vive peor que el que roba. Además, es común encontrar a un médico manejando un taxi, a un abogado limpiando el piso de un hotel, a un piloto retirado ejerciendo como ascensorista de un edificio importante porque la jubilación no le alcanza, a una bióloga de cocinera, y lo peor, a un ingeniero Presidente de la República.

-«El reino del revés» – repitió El Creador en un susurro.

-Ya no se llama así.

«El Creador» sorprendido miró entonces a su asistente.

-¿Ya no es «El reino del revés»?

-No, señor.

-¿Y cómo se llama entonces ese lugar?

-¿Recuerda el refrán que dice «Zapatero a su zapatero»? Bueno, pues como en ese lugar no hay zapateros, y como debe de suponer mucho menos zapatos, y todo se hace impremeditado, el refrán se hizo añicos. Desde hace dos o tres años su nombre cambió a «El reino de la improvisación».

-¿«El reino de la improvisación»?

-Le cuento, van de mal en peor. Imagínese que, como le dije, improvisa hasta el Presidente de la República.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s