«Marianao, ciudad que progresa»

Mi terruño, mi pedacito de patria.

Allí, en la calle 84-A entre 41 y 43, barrio Santa Felicia, aún me pueden ver correteando junto a un grupo de chiquillos– hermanos, ¡qué cará!– intentando ganar un juego de béisbol o, en veloz carrera, alcanzando la meta– y me remonto al año 1976– en el empeño de imitar a Alberto Juantorena.

«Mi Marianao querido», y se me ocurre parafrasear a Carlos Gardel en el tango dedicado a la urbe bonaerense, capital de los argentinos.

Ahí está Marianao, detenido en el tiempo, con sus barrios humildes y su gente, tan humildes como el entorno; ahí está Marianao, municipio convertido en sensacional noticia por un desliz del sistema informativo del canal HABANA.

Jorge Mañach Robato, reconocido intelectual cubano de la primera mitad del siglo XX, definió el choteo, también, como una manera de «desacralizar con humor los emblemas de la autoridad. Chotear es de esta manera sinónimo de desvirtuar la representación seria de un sujeto y de su discurso».

En el material audiovisual del canal HABANA la pareja entrevistada, con grandes pizcas de sarcasmo, asegura que «Marianao es pá gozar. Marianao está riquísimo» y aseguran que en el mencionado municipio no hay apagones, que distribuyen, sin necesidad de hacer interminables colas, carne de pollo, que el agua llega a las barriadas sin hándicaps… o sea, Marianao le arrebató al cabaret «Tropicana» la condición de «Paraíso bajo las estrellas».

En primera instancia me fue muy llamativo el error del canal HABANA.

«Una burla a todas luces», pensé; no obstante, tras un breve análisis comprendí que, tanto el gobierno como los medios de comunicación en la isla, están tan necesitados de elogios y loas, no importa si falsas o en burla, que hasta ellos creyeron en la «veracidad» del testimonio.

A los planes de papas cumplidos, al para nada creíble crecimiento económico de Cuba como afirmara el ministro Alejandro Gil, a los daños del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, al financiamiento de la CIA a grupos opositores– embustes repetidos hasta el aburrimiento– se le sumó la condición paradisíaca de mi municipio natal.

Decididamente tomó matices internacionales una burla que, primeramente, se planteó a nivel local.

«Marianao, ciudad que progresa» es el slogan de la urbe.

Mi criterio es que Marianao pudo progresar, aunque, y duele reconocerlo, hace décadas, y lo sostengo, quedó en el tiempo; pero los realizadores y directivos del canal HABANA, en su derecho, no comparten mi argumento: para ellos a Marianao se le fue la mano progresando.

Crédito fotográfico: Las imágenes, de hace dos semanas, corresponden al último viaje a Cuba de Denis Loynaz Herrera, uno de los imprescindibles de Santa Felicia. «Aldito, así está el barrio, compadre», me escribió con dolor. Sí, porque aunque estemos lejos, Marianao nos duele.

2 comentarios sobre “«Marianao, ciudad que progresa»

  1. Aldo, indiscutiblemente fue un error transmitir semejante barbaridad, nadie la creyó, se veía la absoluta ironía conque la expresaron. Y sí la esquina que muestras es una vergüenza, pero te aclaro que no todo el municipio Marianao está así.

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