Y Dayán tuvo su bandera

dayanRecibí la llamada de Dania, nuestra compatriota, a las 19.38hs del día de ayer, miércoles, 21 de marzo de 2018. “Aldo, me pediste que te mantuviera al tanto.  Mi hijo acaba de fallecer”, fue la frase que, entre sollozos, apenas pudo balbucear la buena señora.

A ella, a su familia, la conocí en el año 2012 cuando escaso tiempo de su arribo a tierras guaraníes. “Son mis hijos”, los presentó orgullosa. “Se llaman Salvador, Dayán y Damián. No les tengo que decir que ellos son gemelos”, agregó sonriente.

Pasado un tiempo dejé de tener contacto con la familia, oriunda de la provincia Granma, sita en el oriente cubano, “pero vivimos en La Habana Vieja desde mucho antes de venir a Paraguay”.

Anoche recibí la triste noticia que Dayán, a sus 18 “abriles, había dejado de existir. “Está muy mal en Emergencias Médicas”, comunicó Luis Cuevas, también cubano en el grupo de WhatsApp que aúna, o al menos lo intenta, a un conglomerado interesante de nacidos en la isla. “Le extirparon el bazo, pero está muy mal”.

Unos minutos después la comunicación del fatal desenlace.

“Mi niño y un amigo venían en una motocicleta y un camión le salió al paso. Ellos viajaban por la preferencial. El camionero no respetó la señal y los muchachos no tuvieron tiempo de frenar. Mi hijo murió, pero el amigo está grave pero estable. Ahí están los videos, van a ver que no digo mentiras”.

Los compatriotas nos movilizamos y con un mancomunado esfuerzo ayudamos y acompañamos a Dania en tan terrible momento. Que si los papeles, que si un abogado, que si medicamentos, que si una bandera…

Y me detengo en el detalle de la enseña nacional pues fue resuelta gracias al gesto desinteresado de un paraguayo. Alguien llamó a la embajada cubana en Asunción solicitando ayuda para ese fin y la respuesta fue escueta: “solo podemos prestarla”.

Desconozco si es el bloque, o la crisis de Venezuela, o la situación que vivimos con el cambio climático, lo cierto es que lo que no pudo, o no quiso resolver, la sede diplomática cubana en la capital paraguaya, lo hizo, sin miramientos alguien totalmente ajeno al compatriota fallecido.

Alguien de gran corazón extendió la mano y Dayán tuvo su bandera.

“Hasta pronto, mi niño. Continúa volando alto”, dejé planteado en la escueta visita que pude hacer en su último adiós.

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“Alegrías de Sobremesa”, su mejor aliado

mima y pipoA la dirección de email de mi madre llegó un correo electrónico que la emocionó hasta las lágrimas. Enseguida me lo compartió, y yo, que no soy amigo de perder mi escaso tiempo, me comuniqué con el remitente solicitando su venía para hacer pública, íntegra y textualmente, su vivencia en mi blog. Su respuesta no se hizo esperar, y tras recibir la autorización la comparto con todas y todos lo que se ha convertido en un motivo más para estar orgulloso de mi progenitor y de su encomiable labor como escritor de “Alegrías de Sobremesa” por espacio de 52 años.

Mi nombre es Radamés Echemendía González, y asistí al Aniversario de la Tecla, el 17 de febrero  en el ICAP. La compañera  Nancy Quintana me facilitó su correo, pues conoce que deseo contarle una anécdota personal:

Desde mi nacimiento, en el año 1971, soy una persona  discapacitada físico motor. En diciembre de 1981, comencé a recibir tratamiento médico en la Unión Soviética. En aquel momento, existía poco acceso a lo cubano en el territorio que ahora ocupa Ucrania (distante a más de mil kilómetros de la entonces capital soviética).

Entre las pertenencias que mi madre y yo llevamos durante el viaje, que sabíamos iba a ser prolongado, estuvieron algunos casetes grabados con música cubana, y los sketches de Alegrías de Sobremesa, todo grabado de la manera más rudimentaria.

Para mí, Alegrías de Sobremesa, significó el mejor aliado para luchar contra la nostalgia y la tristeza que siempre me produjeron cada uno de los cuatro viajes que realizamos mi madre y yo a la URSS.

Puedo decir, entonces que con Alegrías de Sobremesa, sus personajes, y con su escritor, mantuve una relación de complicidad y agradecimiento, desde aquellos años, hasta ahora.

Luberta y el programa, para mí significaron y significan, más que un programa humorístico, la cubanía, que su compañero esposo, y el programa ayudaron a mantener viva en el entonces niño de 10 años que fui, en lejanas tierras.

Por eso Siempre agradeceré a Progreso, a su esposo Alberto Luberta, a los actores y al programa, su existencia, cuya desaparición el 23 de enero de 2017, he lamentado profundamente.

Excelente pimentada con aderezo sinfónico

invitacion pimentada11La Real Academia Española de la Lengua señala que el vocablo pimentada refiere a un guiso de pimientos; por otra parte, los archivos de la prestigiosa entidad aclara que  la frase “siempre hay una primera vez” es un anónimo y antiquísimo adagio del refranero popular.

Tal aforismo se experimentó, el pasado viernes, 23 de febrero, cuando, en el Teatro Municipal de Asunción “Ignacio Alberto Pane” “La Pimentada”, orquesta nacional que cultiva la música caribeña, se presentó haciéndose acompañar de un polífono conglomerado con formato sinfónico.

Dirigida por el maestro Néstor Barreto, la propuesta deleitó, y deslumbró, a los presentes que abarrotaron el recinto cultural. Cada espectador, con fruición y complacencia, pudo disfrutar de la simbiosis lograda por la pericia de los ejecutantes. Fagots y contrafagots, tumbadoras y timbales, violines y violas, piano y bongó, indujeron a que los ritmos provenientes del lejano mar Caribe escoltados por elementos intrínsecos de la llamada “música culta” demostraran que no existen barreras entre lo “ilustrado” y lo popular.

No obstante, y en términos culinarios, la propuesta principal de la velada, que lució a Barreto como su máster chef, estuvo aderezada con exquisita sazón. Susana Saldívar, Luigi Manzoni, el dúo Tierra Adentro, y Lalo Villalba se erigieron, indudablemente, como rutilantes estrellas, y por tal fueron vitoreados al concluir sus respectivas interpretaciones.

“No lo puedo creer. Son paraguayos. Esto nunca había sucedido acá”, me comentó, emocionada, Rosa Mongelós a sabiendas de que fue partícipe de una gala que no tiene antecedentes en la historia nacional; y, como afirma el refrán, “siempre hay una primera vez”, “La Pimentada” asumió el reto y desde el 23 de febrero de 2018 es parte de las memorias culturales paraguayas al establecer un antes y un después en el escenario musical del país.

Para Barreto, para “La Pimentada”, para los ejecutantes sinfónicos, la ovación, el respeto, la admiración sin límites por la bizarría de encarar, con la elegancia y profesionalismo que es reservado solo para los egregios músicos, un desafío, cuasi locura, que engalanó la nocturnidad del que fuera el inicio del último fin de semana del mes de febrero de 2018.

Para ellos las alabanzas por ser orgullo nacional, los halagos por la sapiencia más que probada, las aclamaciones por cada muestra exenta de cursilerías y vulgaridades, y el deseo de volvernos a encontrar, interpretando, bailando, coreando, sinfónicamente, “La guantanamera”, “Lágrimas Negras”, “Mi gente”, o “Mejor solito”. El público lo exige porque, indefectiblemente, lo necesita.

Gracias en nombre de Beny Moré, Joseíto Fernández, Miguel Matamoros, Héctor Lavoe, Johnny Pacheco, Óscar D’ León, y de cada bailador paraguayo.

“LA PIMENTADA”

Es la orquesta que, actualmente, lidera el movimiento salsero nacional, y la integran Lalo Monte y  Víctor Garcete (Voces líderes),  Alfredo Pino (Coro y show bailable), Cristian Zaracho (Piano), Israel López (Bajo), Ismael Ortiz (Timbal), Papo Conte (Congas), Enrique Carmona (Bongo), Rudy González (Trombón) Arturo Benítez (Saxo), y Néstor Barreto (Trompeta y dirección).

Su estreno como agrupación musical se produjo en el mes de noviembre de 2013 y 2 años más tarde, el 22 de noviembre de 2015 en los predios de Pirata Bar, lanzó al mercado “Acceso restringido” su primera producción discográfica.

Escritor cubano presentará novela policíaca en la Alianza Francesa

Tapa #1“Por mano propia” es el título que Aldo Luberta Martínez presentará en el patio de la Alianza Francesa de Asunción, con entrada libre y gratuita, el próximo viernes, 2 de marzo, a las 19.00 horas. La entidad de ubica en la avenida capitalina Mariscal Estigarribia No. 1039.

La propuesta, lanzada el 27 de noviembre de 2015, bajo el sello editorial Arandurã, está basada en la violación y posterior asesinato de Felicita Estigarribia, conocida como “La niña de las mandarinas”, el 31 de mayo de 2004 en la ciudad de Yaguarón, Departamento de Paraguarí.

“La trama, enmarcada dentro del género policíaco, se desarrolla, íntegramente, en un lugar no identificado de Paraguay, y, por sobre todo, denuncia la violencia contra niñas, niños, y adolescentes”, refiere el autor.

Luberta Martínez señala que “me tracé hacer algo diferente, por tal motivo la novela está concebida con un estilo muy característico donde me propuse hacer una simbiosis entre la ficción y el género documental. De hecho, sustituyo la palabra ‘Introducción’ por ‘Introito’, un sinónimo. Desde el primer momento me propuse marcar la diferencia”.

“Por mano propia” es “un homenaje a Paraguay. Es la manera de agradecer a esta noble nación que, desde hace 12 años, abrió sus brazos y me estrechó en su pecho como a un hijo más. Gracias, Paraguay, rohayhu”, concluye emocionado el novelista.

lanzamiento“POR MANO PROPIA”, BREVE SINOPSIS

Laura Amalia, adolescente de 14 años, en el mes de diciembre del año 2004, es violada, y, posteriormente, asesinada. José Julio, su padre, ante la inacción de los agentes policiales, decide, por mano propia, hallar al asesino.

Además, a través del personaje de Sinforiano Augusto, abuelo de la víctima, se recrea el pasado tenebroso de los casi 35 años que marcan la historia paraguaya en la figura del dictador Alfredo Stroessner Matiauda.

Paralelo a lo descrito anteriormente se expone la historia de amor entre Rosa María y Alberto Javier, jóvenes periodistas, ex compañeros de estudio en la Universidad Nacional de Asunción, y colegas de labor en la agencia de prensa que dirige Aníbal Ernesto.

Por tan alevoso suceso cada 31 de mayo se conmemora, en Paraguay, el Día de la No Violencia hacia Niñas, Niños, y Adolescentes.

Desde su lanzamiento, “Por mano propia”, ha participado en diferentes eventos, tanto nacionales como foráneos, y ha recibido muy buena acogida por parte de los lectores. La obra ha sido aceptada con beneplácito en Cuba, Canadá, Estados Unidos, Chile, España, y Paraguay.

Aldo Luberta MartínezEL AUTOR

Aldo Luberta Martínez (Ciudad de la Habana, Cuba, 27 de junio de 1969) es Licenciado en Medios de Comunicación Audiovisual y Magister en Ciencias de la Comunicación. Es investigador, guionista, realizador, y productor de radio y televisión. Actualmente es miembro del equipo de realización de la productora audiovisual “El Bagre” y se desempeña como docente en la Universidad de Integración de las Américas (UNIDA) y en la Universidad Autónoma de Asunción (UAA), importantes casas de altos estudios en lo que concierne a la educación superior paraguaya.

Además de “Por mano propia” (2015) tiene publicados “La vida es un monólogo” (2016), y “Cubanadas de Cáncer a Capricornio” (2017), este último título en coautoría con Pietro Sánchez Quesada, periodista cubano radicado en la ciudad argentina de Clorinda. Tiene en preparación “Desde mi blog”, donde expone sus experiencias en el ejercicio del periodismo digital, y “Y mientras Asunción duerme…”, novela de corte policíaco.

La broma que no le pude hacer a mi padre

pipo sonriendoAlberto Damián Luberta Noy era un ser humano muy perspicaz y poseedor de una agudeza intelectual muy refinada. Si a cualquier persona se le puede pasar gato por liebre, como asegura el refrán, no cualquier persona le podía hacer pasar a mi progenitor gato por liebre… yo, en un  momento imaginé que era un afortunado del destino en ese sentido pero una conversación telefónica Asunción-Ciudad de la Habana hizo que pusiera los pies en la tierra.

– Dime- reconocí la voz de “El Padrino”, además de por timbre, inconfundible e inolvidable, por su tradicional vocablo al levantar el auricular para responder una solicitud a través del dispositivo nacido de la invención del italiano Antonio Meucci y, presuntamente, plagiado por el estadounidense Alexander Graham Bell (vaya fraseología para no repetir la palabra teléfono).

“Hoy le corresponde al viejo”, pensé, y en cuestión de segundos ideé una broma que a posteriori quedó trunca.

– ¿Alberto Damián Luberta Noy?- pregunté cuidando mi dicción (recuerden que soy tartamudo).

– Un servidor. ¿Quién me habla?

– Es el capitán Gómez Aranda de la Estación de Policía de Zapata y 2- respondí.

– Dígame, compañero- exclamó solícito el autor de mis días.

“Caíste, viejuco”, cavilé triunfal y comencé por adelantado a celebrar mi victoria… ¡craso error!

– Le llamo porque hemos detenido al locutor Marlon Alarcón Santana.

– ¿A quién?- preguntó sorprendido el tercer retoño de Celia y Armando.

– A Marlon Alarcón Santana, el locutor, ¿usted lo conoce?

– Por supuesto. Compañero de trabajo de años, además es muy allegado a mi familia. Muy allegado, compañero. ¿Qué sucedió?

Y expuse, ingenuamente, del imaginario arresto de quien considero un hermano.

– En un operativo hicimos un registro en su casa y encontramos que el ciudadano Marlón Alarcón Santana tiene en su casa una venta ilegal de ron.

Ahí mi padre rompió a reír a carcajadas.

– ¿Le divierte que Marlon esté detenido?

– No, no es eso. Es que no le creo porque si Marlon tuviese ron en su casa no lo trafica, sino se le toma- acotó disfrutando el momento- ¿quién me habla?

Cuando me identifiqué, al saber que íbamos a intercambiar unas palabras, su alegría aumentó, no obstante dejó por sentado que él no se llamaba Caridad Martínez González.

– Gordo- señaló cariñoso- ¿tú crees que yo soy un viejo bobo? Allá tu madre que cree todas tus locuras- y agregó en imaginario paréntesis- bueno, cuéntame, ¿cómo anda la vida por Paraguay?

“Pregunte por Caridad Martínez que fue la Presidenta de la OTI”

caridad de rojoComencé mi labor radial como aprendiz de realizador de efectos en los espacios dramáticos, bajo la tutela de Orlando Hernández Rivero, “Landy”. Tras mis frustradas incursiones en la Escuela Interarmas de las FAR “General Antonio Maceo” y en el Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echeverría”, el 1 de septiembre de 1992 me inicié oficialmente como polizón en esa gran nave que es la realización sonora transmitida, posteriormente, por frecuencias hertzianas.

Poco tiempo después de mis inicios, ad honorem, tuve la oportunidad de ser contratado como realizador de sonido en la Sala de Transmisiones de CMBF, Radio Musical Nacional, en el horario nocturno, y transcurrido un breve lapso alterné mis funciones, también a la noche, en la cabina de Radio Progreso.

La responsabilidad y el tedio me brindaban una simbiosis muy sui géneris. Fue antagónica la sensación de tener en mis manos la programación de 2 emisoras nacionales con el sueño que rozando la medianoche comenzaba a provocar en mi bostezos y convulsos cabezazos que hacían recordar, a muchos, la enconada lucha que protagonizaban los pescadores en altamar.

Asombrosamente, en buena medida, las noches en CBMF Radio Musical Nacional, especializada en la llamada música culta (óperas, operetas, zarzuelas, conciertos, sinfonías, espacios especializados en polifonías contemporáneas y electroacústica…), eran más amenas por 2 motivos fundamentales: 1) en esa época las transmisiones cesaban a las 12 en punto de la noche; y 2) Alfredo Zayas, el locutor de turno, exhibía tan preocupante nivel de demencia que era capaz de mantenerme en vigilia todo el turno de trabajo. Imagínense que los sábados, sí, porque mi labor incluía el fin de semana, los sábados él llevaba un aparato de radio, marca Selena, y sintonizaba las películas que emitía Cubavisión. Él no sabía inglés, pero escuchaba los filmes… ¡y les ponía una portentosa atención!

Pero la cabina de Radio Progreso, independientemente que, por las penurias del tristemente célebre Período Especial, concluía sus transmisiones a las 01.00hs (de lunes de viernes y domingos) y a las 02.00hs (sábados), tenía un atractivo especial: la cantidad de oyentes que, debido a la inactividad, llamaban para conversar cualquier motivo.

En el tiempo que estuve como realizador de sonido en la “Onda de la Alegría” o de la “Emisora de la Familia Luberta Martínez”, como decía mi padre parafraseando eso de “Emisora de la familia cubana”, 1992 y 1994, atendía innumerables de exigencias telefónicas de personas que, evidentemente, no poseían sus cabales muy bien puestos que digamos.

Noche tras noche que “mi perro ladra mucho y no puedo dormir”, “necesito que me mi esposa no ronque más”, “quiero leerle un poema que escribí estar tarde, ¿puedo?”, “¿usted conoce algún remedio para no orinar tanto?”, “¿me puede indicar algo para el estreñimiento?”… hasta Lores, un amigo de mi viejo, que se tomaba el trabajo de discar el número para pedirme “por favor, un número de los Fórmula Quinta o Los Mustang”… y yo les atendía, muy correctamente hasta que el oyente se aburría de hablar conmigo sin darse cuenta que había propiciado un momento de solaz esparcimiento, tal y como afirmaba el inolvidable locutor Eduardo Rosillo.

En cierta ocasión, creo que los relojes indicaban las 23.30hs, suena el timbre. Atiendo y escucho la voz de un señor que, sin ofender, exigía una explicación sobre el recién finalizado Festival de la Canción OTI (el, o la, intérprete ganador o ganadora, representaba a Cuba en la convocatoria internacional).

A través del hilo telefónico pude comprobar su molestia, extrema. Con gran vehemencia reclama, me reclama, ¿a mí?, argumentos concretos sobre los motivos que condujeron al jurado a declarar vencedora a la cantante (no recuerdo su nombre pero juraría que fue una mujer).

El señor no me dejaba hablar. Decía, decía, decía, y paciente le asimilé toda la arenga. Quería hacerle entender que estaba haciendo catarsis con la persona equivocada, que yo era un simple realizador de sonido sin jurisprudencia alguna en el evento.

– ¿Cómo me lo saco de encima?- pensé al tiempo que tramaba hacer alguna de las mías- señor, escúcheme- le dije, en mal momento- lo único que puedo hacer por usted es darle el teléfono de la Presidenta del Jurado- error de mi parte fue darle el número de mi casa- pregunte por la compañera Caridad Martínez González, ella fue la Presidenta del Jurado OTI, reclámele a ella, no a mí.

Agradeció mi gesto, ¿de buena voluntad?, y cortó la comunicación. Mi alborozo era doble porque, en primer lugar había logrado evadir la andanza de exigencias del ofendido espectador, y, además, le había gastado una broma a mi madre que… Ringggggggggggggg… sonó el teléfono de la cabina apenas 3 minutos después de haber concluido mi última conversación y, para sorpresa mía, era la autora de mis días con un tono de voz nada agradable.

– Aldooooooooooooooo… ¿qué hiciste?- exclamó sin mediar otro tipo de saludo.

– ¿Yo?- pregunté haciéndome el inocente- estoy trabajando desde las 6 de la tarde.

– Llamó un hombre, preguntó por Caridad Martínez, y cuando le dije que soy yo me ofendió, me dijo que soy una corrupta porque estaba seguro que me pagaron para y cuando logré decirle que estaba equivocado, me dijo que soy una mentirosa porque había llamado a la cabina de Radio Progreso y le habían dado este número, y que Radio Progreso es una emisora seria donde no engañaban a nadie.

¿Cómo terminó la historia?

Me encontraba desayunando y mi viejo se me sentó al lado.

– Tú tienes que estar mal de la cabeza- reprochó fingiendo seriedad- ¿cómo tú les vas a hacer eso a tu mamá? ¡Tú no sabes bien en el lío que tú te metiste! ¿Tú sabes cómo se puso? Y lo peor vino cuando le dije que se tranquilizara, que se podía sentir orgullosa, porque gracias a Aldito, a su ingenio, habías sido, por un momento, Presidenta del Jurado de un evento tan importante como la OTI.

– ¡No fastidies!- exclamé estallando en risa- ¿qué te dijo?

– Uffffffff…me mandó lejísimo- contestó divertido mí inolvidable progenitor- no te tengo que decir para donde.

“Caridad Martínez, le estamos llamando de Radio Martí”

aldito niñoHacer bromas es una cualidad que me distingue desde tiempos inmemoriales. Con apenas 2 años estropeé una fotografía porque a última hora saqué la lengua provocando, me cuentan, el enfado del profesional de la lente. Mucho transcurrido para obtener una linda instantánea y “este chiquillo de”…

Los que me conocen, allegados o no, lo saben, y saben, redundo en el vocablo, que cualquiera puede ser blanco de mis infantiles cuchufletas. Lo fue, por ejemplo, mi tía Gladys, mi abuela Esperanza, muchos de mis amigos… y Caridad Martínez González, mi querida madre.

La fecha sagrada para mí es el 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, aunque la data no tiene que ser señalada en el calendario para hacer una de las mías.

Lo que les narro es real. Lo que a continuación expongo es totalmente verídico y sucedió el 15 de abril de 2015, fecha que marcó las 5 décadas de la salida al aire de “Alegrías de Sobremesa”, espacio humorístico que por 52 años escribió Alberto Damián Luberta Noy, mi progenitor, y que era emitido por las frecuencias de Radio Progreso, “La Onda de la Alegría, como su eslogan lo afirma.

Siendo las 09.30am, hora de Paraguay, tecleo el número telefónico correspondiente a mi casa, aguardo unos segundos, y entonces escucho la voz, somnolienta, de mi madre. “Esta es la mía”, pensé.

– ¿Caridad Martínez González?- pregunto engolando la voz con el propósito de imitar a Marlon Alarcón Santana, Otto Dariel González, José Leandro Rodríguez, u otro de los locutores de nuestra querida emisora.

– Sí, soy yo.

“No me reconoció” aseguré y  reafirmando un tono de voz que no poseo y una dicción que nunca he soñado, recuerden que exhibo una asombrosa tartamudez desde que comencé a balbucear mis primeras palabras, voy a la carga.

– ¿El maestro Alberto Damián Luberta Noy se encuentra?

– No, acaba de ir al banco a hacer una gestión.

“Eureka”, me dije imaginando que Aristóteles había reencarnado en mí.

– Maestra, sabemos que hoy es un día trascendental para la Radio Cubana por eso queríamos conversar con su esposo, y consideramos que usted revista gran importancia para la fecha por ser una mujer de radio y, al mismo tiempo, amantísima cónyuge del artífice, del inigualable, de quien ha hecho reír a tantas generaciones de compatriotas, ¿podemos hacerle a usted una pequeña nota por esta vía?

– Sí, como no.

“Me la comí con la muela y cayó como palomita. De esta no te salvas, Caridad”, cavilé triunfal.

– ¿Esta lista?

– Sí, como no.

– Caridad Martínez, le estamos llamando de Radio Martí.

Silencio absoluto.

– Va a conversar con Huber Matos y Armando Pérez Roura.

Mutismo total.

– Ileana Ros-Lehtinen va a participar de la conversación porque está invitada al estudio.

La paz de los sepulcros se había apoderado de la línea telefónica.

– ¿Caridad Martínez, está en línea?

– Ejemmmm… ejemmm… ejemmmmm.

– ¿Le sucede algo?

– Bueno… yooooooo… aquiiiiiiiiiiiii…

– ¿Está lista?

– Mireeeeeeeee… con sumo respetoooooooooo…

– Mima, soy yo- acoté, velozmente, al notar que estaba dispuesta a interrumpir la comunicación.

– ¿Quién? ¿Aldo?

Si yo me encuentro lejos de Ciudad de la Habana ella se encargó de enviarme aún más allá. No sé si de repente me fui para la Patagonia, bien al sur de nuestro continente, o para la China, pero les puedo asegurar que por voluntad de la autora de mis días me trasladé a un recóndito lugar, quizás no localizado en el mapamundi, a la velocidad de la luz.

Aclaración válida: Para los que no conocen, Radio Martí tiene su sede en los Estados Unidos y es una emisora muy crítica con el régimen cubano, así que se pueden imaginar los efectos de ofrecer una entrevista para ese medio aunque me han dicho que ya no lo es tanto. Esto último no me consta ni lo creo tampoco.

El tiempo, mi padre, y la eternidad

luebtrtaCuando el 23 de enero de 2017, aproximadamente a las 19.00hs, identifiqué que mi dispositivo celular señalaba una comunicación desde Cuba, realmente, presagié lo peor. En efecto, la voz de mi madre, entrecortada pero firme, logré escuchar: “Gordo, ya se produjo el desenlace”.

Lacónica fue la frase pero transmisora de un dolor extremo. Había dejado de existir quien por espacio de 48 años y 4 meses compartió el diario quehacer, con sus alegrías y sinsabores; había fallecido mi padre; había sucumbido a los embates de una cruel enfermedad el mismo que desde el 15 de abril de 1965 hizo reír, o al menos sonreír, diariamente, a millones compatriotas; había ratificado su condición de leyenda, para la eternidad, Alberto Damián Luberta Noy.

Reconozco, a pesar de los 12 meses transcurridos, que aún me cuesta creer que no se encuentra entre nosotros con su humor criollo y refinado, su carcajada que inoculaba optimismo al amargado más impermeable, sus comentarios certeros, y sus sabios consejos, que continué recibiendo a pesar de la distancia y de rozar las 5 décadas de vida.

La vida de mi viejo comenzó a apagarse en el mes de diciembre de 2015. Se fue extinguiendo paulatinamente, empero, nunca perdió el alborozo, muy característico en su persona, ni mucho menos las ansias por continuar compartiendo en el mundo terrenal.

Su sonrisa se mantenía imperturbable a sabiendas que su cuerpo no respondía al tratamiento oncológico que le fue impuesto.

Murió mi progenitor, y con su postrero estertor perpetuó la estela de alegrías que supo diseminar.

“El ‘Lube’ está con nosotros y tú lo sabes”, escribió Fabio Bosh, nuestro querido “Fabito”, Premio Nacional de Radio’ 2017. Y sí, el viejo no se ha ido, ni se irá nunca. Continúa su andar pausado luciendo, humildemente, una guayabera; insiste, trago en mano, en animar a sus queridos e idolatrados Industriales; se empeña, hasta el cansancio, en enfrascarse leyendo, ávidamente, hasta altas horas de la madrugada; persevera, en franca porfía con la triste realidad, en teclear, con espasmódica y convulsa rapidez, luchando por concluir un libreto, algo que lo mantuvo en vilo aún hasta, prácticamente, sus últimos respiros.

Papá, “Fabito” tiene razón. Acá sigues, por eso escribo un agradecido hasta luego. Un beso, viejuco, y gracias por impulsarme a pesar de la momentánea partida.

Se te extraña, ¿sabes?

Roque Santa Cruz: “Soñábamos que éramos las estrellas del momento”

roque1La idea, en primera instancia, la planteó Lizzette Galeano, productora del espacio “Olimpia TV”; posteriormente, Fernando Méndez, conocido cariñosamente como “Fer Metal”, realizador del programa, fomentó lo expuesto por nuestra compañera. “Vamos a hacer un documental a Roque y queremos que nos ayudes con el guión, ¿te sumas?”. Sin remilgos ni titubeos acepté la gentil invitación. Enfrentarme a una figura de “el más universal de los deportes” de la talla de Roque Luis Santa Cruz Cantero era para mí un privilegio absoluto y, al mismo tiempo, un reto profesional incalculable. Nos recibió, con su sempiterna sonrisa, en la Villa del Club Olimpia, una calurosa mañana del mes de noviembre. “Disculpen la espera”, expresa al llegar a manera de excusa, y solícito se sienta ante mí con la humildad, seguridad y elegancia que suelen caracterizar a los grandes. “¿Comenzamos?”, pregunto; “cuando quieras, Aldo”, responde “Fer Metal”, sin descuidar el ojo avizor tras la lente de la cámara de grabación.

¿De niño soñaste con ser futbolista o tu inclinación por la disciplina fue por mero embullo?

Quería ser futbolista. Con mis hermanos llegábamos de la escuela y nos poníamos a jugar. En la escuela, el tiempo que duraba el recreo, era jugando fútbol. Soñábamos que éramos las estrellas del momento. Para nosotros el fútbol era todo. No necesitábamos más juguetes. No teníamos playstation, ni atari, ni nada, era solamente la pelota y nada más. Poníamos 2 piedras en la calle y jugábamos 2 contra 2 y 3 contra 3.

¿Quiénes eran tus ídolos en ese entonces?

Los canales paraguayos pasaban el fútbol italiano. Por ejemplo, la época del 89 de roque2Maradona, en el Nápoles, con Careca, de Zamorano en el Madrid, la época fuerte en el Milan con Marcos van Basten; era la época de Rud Guli, Baressi, Maldini; era la época de ver lo que hacían ellos. Me gustaba muchísimo el búlgaro Hristo Stoichkov.

Tuviste ídolos y, quizás sin proponértelo, con el transcurso del tiempo, te convertiste en ídolo. ¿Cómo se dio ese primer paso para, posteriormente, acariciar la gloria?

También jugábamos en una canchita de barrio, y cuando fuimos creciendo comenzamos a enfrentar a chicos de otros barrios. Con el catecismo, cada fin de semana, jugábamos contra otras capillas. Así me fui desarrollando, y en el 89, tenía yo 8 años, fui con mis hermanos, y otros amigos del barrio, a una escuela de fútbol que se había abierto en la fuerza aérea. Ahí estuvimos un año, porque el sueño nuestro era pasar a jugar en un club, en un club que estuviera en primera división del fútbol paraguayo, y entonces, por haber concluido el año con buenas calificaciones, papá nos regaló a mis hermanos, Oscar y Julio, y a mí, la matrícula en la escuela de fútbol del Club Olimpia. Eso fue en el 90, hice escuela de fútbol hasta el 97 que fue cuando tuve la oportunidad de estar en las inferiores del franjeado, y con 15 años estuve en la preselección sub-17, aunque no quedé entre los 23.

¿Tu primera decepción?

Esa decepción fue algo que marcó mucho mi carrera. Me dolió haber quedado fuera, porque el corte era de 23 y estábamos 25; uno de esos 2 que eliminaron fui yo. Fue una gran decepción, porque tenía muchas ganas de ser parte de ese equipo, pero eso me sirvió para trabajar más, para entrenar más, y estar mejor físicamente. En el 98 comencé jugar. En el 98 se inició todo en el Olimpia.

¿En qué circunstancias se da tu debut con “El Rey de Copas”?

Mi debut fue en un Clásico, me inicié contra Cerro Porteño, así que es algo difícil de olvidar. El estadio del Olimpia estaba lleno, yo estaba emocionado, se me pasó el partido muy rápido. No recuerdo haber hecho un partido muy bueno, pero me quedaba la sensación de haber debutado, de haber estado en cancha, de haber estado frente a tanta gente, y de haber sentido profesional con todas las letras. Debuté sin imaginar que en el 99, apenas un año después, mi carrera dio un salto gigante. Ganamos el torneo local con Olimpia, fuimos al Mundial sub-20 en Nigeria, me convocaron a la selección de mayores que participó en la Copa América, aquí en Paraguay, y me designaron el mejor jugador local del año.

Estuviste 8 años en tierras teutonas donde ganaste la Liga de Campeones en la temporada 2000-2001, el título intercontinental o del mundial de clubes, 5 coronas de Bundesliga, y 4 Copas Alemania, ¿cómo se da tu llegada al fútbol germano?

La época en sí era de muchos rumores, de muchas noticias, de informaciones que podía ir a uno u otro equipo, todos importantes, pero habíamos tenido muchas reuniones con la gente del Bayern de Múnich, pero se hablaba del Real Madrid. Era muy difícil no perder la cabeza, pero me mantuve tranquilo, y muy emocionado, porque independientemente del equipo, sabía que me iba air a jugar a Europa. Recuerdo que había salido de Asunción, porque se había decidido que tenía que irme a despejar para no estar en el día a día de las negociaciones, y estando en San José de los Arroyos, comiendo un asado en casa de “Choco” Franco, y me llaman que tenía que irme a Asunción para firmar los papeles, porque la transferencia al Bayern estaba hecha. Fui emocionante saber que me iba a Alemania, a jugar en el Bayern, con jugadores con fama internacional. Me fui con la ilusión de hacer las cosas bien, y de representar a  Paraguay allá. Y la sorpresa, para muchos, no solo para mí, que desde un primer momento integré el plantel principal. Los 8 años se me fueron volando. Disfruté mucho el día a día, y aprendí muchas cosas de ellos. No tenía tiempo de amargarme ni pensar en lo que había dejado atrás. Estaba concentrado en mi carrera.

roque3¿Puedes cantar un fragmento de la canción  que te dedicó el grupo alemán Sportfreunde Stiller? Pocas son las personas inmortalizadas en un número musical, ¿cómo recibiste ese gesto tan noble y sincero en una tierra que no es la tuya?

(RISAS) Se dio como de casualidad. Los muchachos del grupo me plantearon la idea y se dio. “Ich Roque” es el título y aquello tomó fuerza porque cuando lograba conectar un gol la ponían en los estadios.

Entre los años 1999 y 2016 jugaste en el Bayern Múnich, en el Blackburn Rovers, en el Manchester City, en el Real Betis, en el Málaga, y en el Cruz Azul. O sea en la Bundesliga, en la Premier League, en la Liga Española, y en la Liga Mexicana. ¿Cómo y por qué se da tu regreso al club Olimpia?

La gente sabe que soy olimpista fanático, amo al club, siempre supe que en algún momento tenía que volver, y es una muestra de demostrar a toda esa gente que me ha demostrado tanto cariño que yo también siento eso, que el cariño es recíproco. Haber tenido la oportunidad der regresar me llena de orgullo y satisfacción. Se dio porque sentía que tenía que estar en Paraguay para terminar mi carrera, que el ciclo de estar fuera ya terminó para mí.

Japón-Corea del Sur’2002, Alemania’2006, y Sudáfrica’2010. Tuviste la oportunidad roque4de asistir a 3 Copas del Mundo. ¿Puedes resumirme tu participación en torneos del orbe?

El del año 2002 fue un Mundial muy lindo, fue el primero de los 3, y lo recuerdo con un cariño especial; me llegó en un buen momento porque habían pasado 2 años de estar jugando en el Bayern. El 2006 lo recuerdo con cierto dolor, porque no pudimos pasar a octavos; recuerdo que perdimos contra Inglaterra y Suecia, y le ganamos a Trinidad y Tobago, pero fue insuficiente; no hice un buen mundial porque en el 2005 había tenido la triple rotura en el cruzado, por lo que mí estado físico no era el mejor. Y Sudáfrica es el gran recuerdo. El gran equipo que logró reunir “Tata” Martino que en cuartos de final terminó perdiendo con España que a la postre resultó campeón. Más allá del resultado, queda la satisfacción de haber participado, y haber defendido dignamente los colores de la querida albirroja. El buen trabajo del 2010 concluyó en el 2011 con el subtítulo en la Copa América, como ya saben. Cumplí con el sueño de jugar un Mundial, y de haber podido convertir gol en los mundiales. El 2 de julio de 2002, a los 39 minutos, abrí el marcador en el partido contra Sudáfrica.

Mes de enero de 2005, tu hermano Oscar Daniel, también futbolista, arquero, para ser más específico, fallece en un accidente de tránsito.

En esa época estaba atravesando por una tendinitis que me ocasionó muchos problemas, llevaba 2 o 3 meses sin poder jugar, fue un período muy triste, y cuando volví a entrenar, a correr, sentí que Oscar me acompañaba, que me daba fuerzas para enfrentar los momentos difíciles que se vinieron después. Es terrible perder un hermano, es terrible ver a la familia sufrir por la pérdida de un ser querido. Para mí siempre fue una inspiración, una fuerza para seguir jugando, porque era una de las personas que más orgullosa se sentía con mi carrera, vivía muy orgulloso de lo que yo hacía. Sigue dando ánimos en los momentos complicados, porque lo siento cerca, siento que su partida fue carnal no espiritual, por eso hoy sigue velándonos, y cuidándonos para que cosas buenas nos pasen.

roque5Tú, líder goleador histórico de la selección nacional paraguaya con 32 dianas, tu padre de 4 hijos, tú, reitero, ídolo y figura del fútbol mundial, ¿qué mensaje puedes dar a esa generación de jugadores que emerge en la contemporaneidad impulsados, además, por el ejemplo de Roque Luis Santa Cruz Cantero?

Lo más importante es saber sufrir, aprender a disfrutar de los momentos difíciles, de esos momentos en que uno piensa que todo acaba o que no puede dar un paso por el cansancio. Es saber que esas horas de más, esas horas de esfuerzo, tarde o temprano tienen su recompensa. Es analizar que el fútbol es una profesión que te saca mucho, pero también te da mucho, y que premia siempre al que tiene perseverancia.

“El Network Marketing es el negocio del presente”

kendrie zriiPuedo asegurar que Kendrie Villavicencio Cardoso, doctor de profesión especialista en pediatría, resume no pocos adjetivos en su espontánea personalidad. Sin exigirme apenas un  ordenamiento previo de ideas considero que “es un líder cordial y carismático poseedor de gran capacidad de trabajo y un intelecto científico dotado, al mismo tiempo, de una exquisita visión de negocio”, y eso último se fundamenta en que mi interlocutor ha sabido encontrar en el Network Marketing una oportunidad que roza con lo magnífico o maravilloso.

“Hay que tener en cuenta que el Network Marketing dejó de ser el negocio del futuro. El Network Marketing es el negocio del presente”, sostiene el galeno con asombroso convencimiento. “Una de las razones que hizo, sin dejar de lado mi profesión, acercarme al Marketing de Redes, Marketing Multinivel, Redes de Mercadeo, o Network Marketing, es que después de un tiempo investigando el concepto de di cuenta de que nosotros constantemente hacemos redes, hacemos conexiones con personas y no tenemos ganancia por eso, y estadísticamente está demostrado que hoy, a nivel mundial, el Marketing de Redes genera, con frecuencia anual, 187 billones de dólares, una cifra que supera a muchos rubros que tradicionalmente, y por décadas, han liderado los negocios en el orbe. Un negocio multinivel, además de convertirte en emprendedor, te da la oportunidad de adquirir una franquicia, y convertirte en gestor de tus propios horarios, y dimensionar las ventas según las estrategias que emplee cada cual”.

Se afirma que el Network Marketing surgió en los Estados Unidos, en la década de 1940, y tuvo como punto de partida una empresa de complementos nutricionales y vitamínicos en el estado de California. No obstante al arraigo y la trayectoria de casi 80 años en el mercado no pocos clientes, potenciales y reales, ofrecen reticencia para aceptar el modelo de negocio.

“Yo desarrollo Zrii, una marca de apenas 10 años de funcionamiento pero que ya tiene presencia en 18 países, pero antes de acercarme al Network Marketing nunca fui escéptico, porque yo no puedo serlo con lo que no conozco. Lo que no conozco lo estudio, lo investigo, lo analizo, y si no me convence entonces ahí sí sería un escéptico. ¿Cuál es la tendencia? Ser reticente bajo un estado de opinión. O sea, rechazan una tendencia, en este caso el Network Marketing, porque alguien le dijo que no funciona, y como alguien le dijo que no funciona entonces para ellos tampoco funciona. Emiten criterios, insisto, en un estado de opinión y es lo peor que se puede hacer. Algunos con razón porque existen los ya conocidos modelos piramidales que son ilegales y por eso hay quienes han sido estafados. Esas experiencias se han divulgado ampliamente y por ello se confunde los modelos piramidales con el Network Marketing y no es así. Hay que leer, hay que educarse, hay que actualizarse. Las Redes de Mercadeo, además de legales, son el emprendimiento mejor pagado, con menos riesgos, más rentable, si se ejecuta como debe de ser, si se hace de manera profesional, si se cumple lo que indican los gurúes mundiales del rubro, de lo contrario siempre aconsejo que no se haga porque no va a funcionar”.

“Capitalismo solidario”, “El negocio del siglo XXI”, y “Los nuevos profesionales”, son algunos de los títulos que el doctor Villavicencio Cardoso sugiere en las charlas que semanalmente ofrece.

Empero a los descreídos mi interlocutor se proyecta con optimismo respecto al futuro del Network Marketing en Paraguay. “En el país las compras por internet fluctuaban en los 4 millones de dólares al año, hoy, al mes la cifra aproximada son 8 millones de dólares. ¿Qué quiere decir lo anterior? Que el uso de las herramientas tecnológicas te lleva a un modelo muy positivo para que cada cual pueda desarrollar un negocio. Y precisamente, a través de Zrii, mi intención de darles a miles de paraguayos, desocupados o no, la posibilidad de, a través del Network Marketing, de convertirse en profesionales. Y Zrii no solo implica mejora económica, implica salud, disciplina, y liderazgo”.