La broma que no le pude hacer a mi padre

pipo sonriendoAlberto Damián Luberta Noy era un ser humano muy perspicaz y poseedor de una agudeza intelectual muy refinada. Si a cualquier persona se le puede pasar gato por liebre, como asegura el refrán, no cualquier persona le podía hacer pasar a mi progenitor gato por liebre… yo, en un  momento imaginé que era un afortunado del destino en ese sentido pero una conversación telefónica Asunción-Ciudad de la Habana hizo que pusiera los pies en la tierra.

– Dime- reconocí la voz de “El Padrino”, además de por timbre, inconfundible e inolvidable, por su tradicional vocablo al levantar el auricular para responder una solicitud a través del dispositivo nacido de la invención del italiano Antonio Meucci y, presuntamente, plagiado por el estadounidense Alexander Graham Bell (vaya fraseología para no repetir la palabra teléfono).

“Hoy le corresponde al viejo”, pensé, y en cuestión de segundos ideé una broma que a posteriori quedó trunca.

– ¿Alberto Damián Luberta Noy?- pregunté cuidando mi dicción (recuerden que soy tartamudo).

– Un servidor. ¿Quién me habla?

– Es el capitán Gómez Aranda de la Estación de Policía de Zapata y 2- respondí.

– Dígame, compañero- exclamó solícito el autor de mis días.

“Caíste, viejuco”, cavilé triunfal y comencé por adelantado a celebrar mi victoria… ¡craso error!

– Le llamo porque hemos detenido al locutor Marlon Alarcón Santana.

– ¿A quién?- preguntó sorprendido el tercer retoño de Celia y Armando.

– A Marlon Alarcón Santana, el locutor, ¿usted lo conoce?

– Por supuesto. Compañero de trabajo de años, además es muy allegado a mi familia. Muy allegado, compañero. ¿Qué sucedió?

Y expuse, ingenuamente, del imaginario arresto de quien considero un hermano.

– En un operativo hicimos un registro en su casa y encontramos que el ciudadano Marlón Alarcón Santana tiene en su casa una venta ilegal de ron.

Ahí mi padre rompió a reír a carcajadas.

– ¿Le divierte que Marlon esté detenido?

– No, no es eso. Es que no le creo porque si Marlon tuviese ron en su casa no lo trafica, sino se le toma- acotó disfrutando el momento- ¿quién me habla?

Cuando me identifiqué, al saber que íbamos a intercambiar unas palabras, su alegría aumentó, no obstante dejó por sentado que él no se llamaba Caridad Martínez González.

– Gordo- señaló cariñoso- ¿tú crees que yo soy un viejo bobo? Allá tu madre que cree todas tus locuras- y agregó en imaginario paréntesis- bueno, cuéntame, ¿cómo anda la vida por Paraguay?

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“Pregunte por Caridad Martínez que fue la Presidenta de la OTI”

caridad de rojoComencé mi labor radial como aprendiz de realizador de efectos en los espacios dramáticos, bajo la tutela de Orlando Hernández Rivero, “Landy”. Tras mis frustradas incursiones en la Escuela Interarmas de las FAR “General Antonio Maceo” y en el Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echeverría”, el 1 de septiembre de 1992 me inicié oficialmente como polizón en esa gran nave que es la realización sonora transmitida, posteriormente, por frecuencias hertzianas.

Poco tiempo después de mis inicios, ad honorem, tuve la oportunidad de ser contratado como realizador de sonido en la Sala de Transmisiones de CMBF, Radio Musical Nacional, en el horario nocturno, y transcurrido un breve lapso alterné mis funciones, también a la noche, en la cabina de Radio Progreso.

La responsabilidad y el tedio me brindaban una simbiosis muy sui géneris. Fue antagónica la sensación de tener en mis manos la programación de 2 emisoras nacionales con el sueño que rozando la medianoche comenzaba a provocar en mi bostezos y convulsos cabezazos que hacían recordar, a muchos, la enconada lucha que protagonizaban los pescadores en altamar.

Asombrosamente, en buena medida, las noches en CBMF Radio Musical Nacional, especializada en la llamada música culta (óperas, operetas, zarzuelas, conciertos, sinfonías, espacios especializados en polifonías contemporáneas y electroacústica…), eran más amenas por 2 motivos fundamentales: 1) en esa época las transmisiones cesaban a las 12 en punto de la noche; y 2) Alfredo Zayas, el locutor de turno, exhibía tan preocupante nivel de demencia que era capaz de mantenerme en vigilia todo el turno de trabajo. Imagínense que los sábados, sí, porque mi labor incluía el fin de semana, los sábados él llevaba un aparato de radio, marca Selena, y sintonizaba las películas que emitía Cubavisión. Él no sabía inglés, pero escuchaba los filmes… ¡y les ponía una portentosa atención!

Pero la cabina de Radio Progreso, independientemente que, por las penurias del tristemente célebre Período Especial, concluía sus transmisiones a las 01.00hs (de lunes de viernes y domingos) y a las 02.00hs (sábados), tenía un atractivo especial: la cantidad de oyentes que, debido a la inactividad, llamaban para conversar cualquier motivo.

En el tiempo que estuve como realizador de sonido en la “Onda de la Alegría” o de la “Emisora de la Familia Luberta Martínez”, como decía mi padre parafraseando eso de “Emisora de la familia cubana”, 1992 y 1994, atendía innumerables de exigencias telefónicas de personas que, evidentemente, no poseían sus cabales muy bien puestos que digamos.

Noche tras noche que “mi perro ladra mucho y no puedo dormir”, “necesito que me mi esposa no ronque más”, “quiero leerle un poema que escribí estar tarde, ¿puedo?”, “¿usted conoce algún remedio para no orinar tanto?”, “¿me puede indicar algo para el estreñimiento?”… hasta Lores, un amigo de mi viejo, que se tomaba el trabajo de discar el número para pedirme “por favor, un número de los Fórmula Quinta o Los Mustang”… y yo les atendía, muy correctamente hasta que el oyente se aburría de hablar conmigo sin darse cuenta que había propiciado un momento de solaz esparcimiento, tal y como afirmaba el inolvidable locutor Eduardo Rosillo.

En cierta ocasión, creo que los relojes indicaban las 23.30hs, suena el timbre. Atiendo y escucho la voz de un señor que, sin ofender, exigía una explicación sobre el recién finalizado Festival de la Canción OTI (el, o la, intérprete ganador o ganadora, representaba a Cuba en la convocatoria internacional).

A través del hilo telefónico pude comprobar su molestia, extrema. Con gran vehemencia reclama, me reclama, ¿a mí?, argumentos concretos sobre los motivos que condujeron al jurado a declarar vencedora a la cantante (no recuerdo su nombre pero juraría que fue una mujer).

El señor no me dejaba hablar. Decía, decía, decía, y paciente le asimilé toda la arenga. Quería hacerle entender que estaba haciendo catarsis con la persona equivocada, que yo era un simple realizador de sonido sin jurisprudencia alguna en el evento.

– ¿Cómo me lo saco de encima?- pensé al tiempo que tramaba hacer alguna de las mías- señor, escúcheme- le dije, en mal momento- lo único que puedo hacer por usted es darle el teléfono de la Presidenta del Jurado- error de mi parte fue darle el número de mi casa- pregunte por la compañera Caridad Martínez González, ella fue la Presidenta del Jurado OTI, reclámele a ella, no a mí.

Agradeció mi gesto, ¿de buena voluntad?, y cortó la comunicación. Mi alborozo era doble porque, en primer lugar había logrado evadir la andanza de exigencias del ofendido espectador, y, además, le había gastado una broma a mi madre que… Ringggggggggggggg… sonó el teléfono de la cabina apenas 3 minutos después de haber concluido mi última conversación y, para sorpresa mía, era la autora de mis días con un tono de voz nada agradable.

– Aldooooooooooooooo… ¿qué hiciste?- exclamó sin mediar otro tipo de saludo.

– ¿Yo?- pregunté haciéndome el inocente- estoy trabajando desde las 6 de la tarde.

– Llamó un hombre, preguntó por Caridad Martínez, y cuando le dije que soy yo me ofendió, me dijo que soy una corrupta porque estaba seguro que me pagaron para y cuando logré decirle que estaba equivocado, me dijo que soy una mentirosa porque había llamado a la cabina de Radio Progreso y le habían dado este número, y que Radio Progreso es una emisora seria donde no engañaban a nadie.

¿Cómo terminó la historia?

Me encontraba desayunando y mi viejo se me sentó al lado.

– Tú tienes que estar mal de la cabeza- reprochó fingiendo seriedad- ¿cómo tú les vas a hacer eso a tu mamá? ¡Tú no sabes bien en el lío que tú te metiste! ¿Tú sabes cómo se puso? Y lo peor vino cuando le dije que se tranquilizara, que se podía sentir orgullosa, porque gracias a Aldito, a su ingenio, habías sido, por un momento, Presidenta del Jurado de un evento tan importante como la OTI.

– ¡No fastidies!- exclamé estallando en risa- ¿qué te dijo?

– Uffffffff…me mandó lejísimo- contestó divertido mí inolvidable progenitor- no te tengo que decir para donde.

“Caridad Martínez, le estamos llamando de Radio Martí”

aldito niñoHacer bromas es una cualidad que me distingue desde tiempos inmemoriales. Con apenas 2 años estropeé una fotografía porque a última hora saqué la lengua provocando, me cuentan, el enfado del profesional de la lente. Mucho transcurrido para obtener una linda instantánea y “este chiquillo de”…

Los que me conocen, allegados o no, lo saben, y saben, redundo en el vocablo, que cualquiera puede ser blanco de mis infantiles cuchufletas. Lo fue, por ejemplo, mi tía Gladys, mi abuela Esperanza, muchos de mis amigos… y Caridad Martínez González, mi querida madre.

La fecha sagrada para mí es el 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, aunque la data no tiene que ser señalada en el calendario para hacer una de las mías.

Lo que les narro es real. Lo que a continuación expongo es totalmente verídico y sucedió el 15 de abril de 2015, fecha que marcó las 5 décadas de la salida al aire de “Alegrías de Sobremesa”, espacio humorístico que por 52 años escribió Alberto Damián Luberta Noy, mi progenitor, y que era emitido por las frecuencias de Radio Progreso, “La Onda de la Alegría, como su eslogan lo afirma.

Siendo las 09.30am, hora de Paraguay, tecleo el número telefónico correspondiente a mi casa, aguardo unos segundos, y entonces escucho la voz, somnolienta, de mi madre. “Esta es la mía”, pensé.

– ¿Caridad Martínez González?- pregunto engolando la voz con el propósito de imitar a Marlon Alarcón Santana, Otto Dariel González, José Leandro Rodríguez, u otro de los locutores de nuestra querida emisora.

– Sí, soy yo.

“No me reconoció” aseguré y  reafirmando un tono de voz que no poseo y una dicción que nunca he soñado, recuerden que exhibo una asombrosa tartamudez desde que comencé a balbucear mis primeras palabras, voy a la carga.

– ¿El maestro Alberto Damián Luberta Noy se encuentra?

– No, acaba de ir al banco a hacer una gestión.

“Eureka”, me dije imaginando que Aristóteles había reencarnado en mí.

– Maestra, sabemos que hoy es un día trascendental para la Radio Cubana por eso queríamos conversar con su esposo, y consideramos que usted revista gran importancia para la fecha por ser una mujer de radio y, al mismo tiempo, amantísima cónyuge del artífice, del inigualable, de quien ha hecho reír a tantas generaciones de compatriotas, ¿podemos hacerle a usted una pequeña nota por esta vía?

– Sí, como no.

“Me la comí con la muela y cayó como palomita. De esta no te salvas, Caridad”, cavilé triunfal.

– ¿Esta lista?

– Sí, como no.

– Caridad Martínez, le estamos llamando de Radio Martí.

Silencio absoluto.

– Va a conversar con Huber Matos y Armando Pérez Roura.

Mutismo total.

– Ileana Ros-Lehtinen va a participar de la conversación porque está invitada al estudio.

La paz de los sepulcros se había apoderado de la línea telefónica.

– ¿Caridad Martínez, está en línea?

– Ejemmmm… ejemmm… ejemmmmm.

– ¿Le sucede algo?

– Bueno… yooooooo… aquiiiiiiiiiiiii…

– ¿Está lista?

– Mireeeeeeeee… con sumo respetoooooooooo…

– Mima, soy yo- acoté, velozmente, al notar que estaba dispuesta a interrumpir la comunicación.

– ¿Quién? ¿Aldo?

Si yo me encuentro lejos de Ciudad de la Habana ella se encargó de enviarme aún más allá. No sé si de repente me fui para la Patagonia, bien al sur de nuestro continente, o para la China, pero les puedo asegurar que por voluntad de la autora de mis días me trasladé a un recóndito lugar, quizás no localizado en el mapamundi, a la velocidad de la luz.

Aclaración válida: Para los que no conocen, Radio Martí tiene su sede en los Estados Unidos y es una emisora muy crítica con el régimen cubano, así que se pueden imaginar los efectos de ofrecer una entrevista para ese medio aunque me han dicho que ya no lo es tanto. Esto último no me consta ni lo creo tampoco.

El tiempo, mi padre, y la eternidad

luebtrtaCuando el 23 de enero de 2017, aproximadamente a las 19.00hs, identifiqué que mi dispositivo celular señalaba una comunicación desde Cuba, realmente, presagié lo peor. En efecto, la voz de mi madre, entrecortada pero firme, logré escuchar: “Gordo, ya se produjo el desenlace”.

Lacónica fue la frase pero transmisora de un dolor extremo. Había dejado de existir quien por espacio de 48 años y 4 meses compartió el diario quehacer, con sus alegrías y sinsabores; había fallecido mi padre; había sucumbido a los embates de una cruel enfermedad el mismo que desde el 15 de abril de 1965 hizo reír, o al menos sonreír, diariamente, a millones compatriotas; había ratificado su condición de leyenda, para la eternidad, Alberto Damián Luberta Noy.

Reconozco, a pesar de los 12 meses transcurridos, que aún me cuesta creer que no se encuentra entre nosotros con su humor criollo y refinado, su carcajada que inoculaba optimismo al amargado más impermeable, sus comentarios certeros, y sus sabios consejos, que continué recibiendo a pesar de la distancia y de rozar las 5 décadas de vida.

La vida de mi viejo comenzó a apagarse en el mes de diciembre de 2015. Se fue extinguiendo paulatinamente, empero, nunca perdió el alborozo, muy característico en su persona, ni mucho menos las ansias por continuar compartiendo en el mundo terrenal.

Su sonrisa se mantenía imperturbable a sabiendas que su cuerpo no respondía al tratamiento oncológico que le fue impuesto.

Murió mi progenitor, y con su postrero estertor perpetuó la estela de alegrías que supo diseminar.

“El ‘Lube’ está con nosotros y tú lo sabes”, escribió Fabio Bosh, nuestro querido “Fabito”, Premio Nacional de Radio’ 2017. Y sí, el viejo no se ha ido, ni se irá nunca. Continúa su andar pausado luciendo, humildemente, una guayabera; insiste, trago en mano, en animar a sus queridos e idolatrados Industriales; se empeña, hasta el cansancio, en enfrascarse leyendo, ávidamente, hasta altas horas de la madrugada; persevera, en franca porfía con la triste realidad, en teclear, con espasmódica y convulsa rapidez, luchando por concluir un libreto, algo que lo mantuvo en vilo aún hasta, prácticamente, sus últimos respiros.

Papá, “Fabito” tiene razón. Acá sigues, por eso escribo un agradecido hasta luego. Un beso, viejuco, y gracias por impulsarme a pesar de la momentánea partida.

Se te extraña, ¿sabes?

Roque Santa Cruz: “Soñábamos que éramos las estrellas del momento”

roque1La idea, en primera instancia, la planteó Lizzette Galeano, productora del espacio “Olimpia TV”; posteriormente, Fernando Méndez, conocido cariñosamente como “Fer Metal”, realizador del programa, fomentó lo expuesto por nuestra compañera. “Vamos a hacer un documental a Roque y queremos que nos ayudes con el guión, ¿te sumas?”. Sin remilgos ni titubeos acepté la gentil invitación. Enfrentarme a una figura de “el más universal de los deportes” de la talla de Roque Luis Santa Cruz Cantero era para mí un privilegio absoluto y, al mismo tiempo, un reto profesional incalculable. Nos recibió, con su sempiterna sonrisa, en la Villa del Club Olimpia, una calurosa mañana del mes de noviembre. “Disculpen la espera”, expresa al llegar a manera de excusa, y solícito se sienta ante mí con la humildad, seguridad y elegancia que suelen caracterizar a los grandes. “¿Comenzamos?”, pregunto; “cuando quieras, Aldo”, responde “Fer Metal”, sin descuidar el ojo avizor tras la lente de la cámara de grabación.

¿De niño soñaste con ser futbolista o tu inclinación por la disciplina fue por mero embullo?

Quería ser futbolista. Con mis hermanos llegábamos de la escuela y nos poníamos a jugar. En la escuela, el tiempo que duraba el recreo, era jugando fútbol. Soñábamos que éramos las estrellas del momento. Para nosotros el fútbol era todo. No necesitábamos más juguetes. No teníamos playstation, ni atari, ni nada, era solamente la pelota y nada más. Poníamos 2 piedras en la calle y jugábamos 2 contra 2 y 3 contra 3.

¿Quiénes eran tus ídolos en ese entonces?

Los canales paraguayos pasaban el fútbol italiano. Por ejemplo, la época del 89 de roque2Maradona, en el Nápoles, con Careca, de Zamorano en el Madrid, la época fuerte en el Milan con Marcos van Basten; era la época de Rud Guli, Baressi, Maldini; era la época de ver lo que hacían ellos. Me gustaba muchísimo el búlgaro Hristo Stoichkov.

Tuviste ídolos y, quizás sin proponértelo, con el transcurso del tiempo, te convertiste en ídolo. ¿Cómo se dio ese primer paso para, posteriormente, acariciar la gloria?

También jugábamos en una canchita de barrio, y cuando fuimos creciendo comenzamos a enfrentar a chicos de otros barrios. Con el catecismo, cada fin de semana, jugábamos contra otras capillas. Así me fui desarrollando, y en el 89, tenía yo 8 años, fui con mis hermanos, y otros amigos del barrio, a una escuela de fútbol que se había abierto en la fuerza aérea. Ahí estuvimos un año, porque el sueño nuestro era pasar a jugar en un club, en un club que estuviera en primera división del fútbol paraguayo, y entonces, por haber concluido el año con buenas calificaciones, papá nos regaló a mis hermanos, Oscar y Julio, y a mí, la matrícula en la escuela de fútbol del Club Olimpia. Eso fue en el 90, hice escuela de fútbol hasta el 97 que fue cuando tuve la oportunidad de estar en las inferiores del franjeado, y con 15 años estuve en la preselección sub-17, aunque no quedé entre los 23.

¿Tu primera decepción?

Esa decepción fue algo que marcó mucho mi carrera. Me dolió haber quedado fuera, porque el corte era de 23 y estábamos 25; uno de esos 2 que eliminaron fui yo. Fue una gran decepción, porque tenía muchas ganas de ser parte de ese equipo, pero eso me sirvió para trabajar más, para entrenar más, y estar mejor físicamente. En el 98 comencé jugar. En el 98 se inició todo en el Olimpia.

¿En qué circunstancias se da tu debut con “El Rey de Copas”?

Mi debut fue en un Clásico, me inicié contra Cerro Porteño, así que es algo difícil de olvidar. El estadio del Olimpia estaba lleno, yo estaba emocionado, se me pasó el partido muy rápido. No recuerdo haber hecho un partido muy bueno, pero me quedaba la sensación de haber debutado, de haber estado en cancha, de haber estado frente a tanta gente, y de haber sentido profesional con todas las letras. Debuté sin imaginar que en el 99, apenas un año después, mi carrera dio un salto gigante. Ganamos el torneo local con Olimpia, fuimos al Mundial sub-20 en Nigeria, me convocaron a la selección de mayores que participó en la Copa América, aquí en Paraguay, y me designaron el mejor jugador local del año.

Estuviste 8 años en tierras teutonas donde ganaste la Liga de Campeones en la temporada 2000-2001, el título intercontinental o del mundial de clubes, 5 coronas de Bundesliga, y 4 Copas Alemania, ¿cómo se da tu llegada al fútbol germano?

La época en sí era de muchos rumores, de muchas noticias, de informaciones que podía ir a uno u otro equipo, todos importantes, pero habíamos tenido muchas reuniones con la gente del Bayern de Múnich, pero se hablaba del Real Madrid. Era muy difícil no perder la cabeza, pero me mantuve tranquilo, y muy emocionado, porque independientemente del equipo, sabía que me iba air a jugar a Europa. Recuerdo que había salido de Asunción, porque se había decidido que tenía que irme a despejar para no estar en el día a día de las negociaciones, y estando en San José de los Arroyos, comiendo un asado en casa de “Choco” Franco, y me llaman que tenía que irme a Asunción para firmar los papeles, porque la transferencia al Bayern estaba hecha. Fui emocionante saber que me iba a Alemania, a jugar en el Bayern, con jugadores con fama internacional. Me fui con la ilusión de hacer las cosas bien, y de representar a  Paraguay allá. Y la sorpresa, para muchos, no solo para mí, que desde un primer momento integré el plantel principal. Los 8 años se me fueron volando. Disfruté mucho el día a día, y aprendí muchas cosas de ellos. No tenía tiempo de amargarme ni pensar en lo que había dejado atrás. Estaba concentrado en mi carrera.

roque3¿Puedes cantar un fragmento de la canción  que te dedicó el grupo alemán Sportfreunde Stiller? Pocas son las personas inmortalizadas en un número musical, ¿cómo recibiste ese gesto tan noble y sincero en una tierra que no es la tuya?

(RISAS) Se dio como de casualidad. Los muchachos del grupo me plantearon la idea y se dio. “Ich Roque” es el título y aquello tomó fuerza porque cuando lograba conectar un gol la ponían en los estadios.

Entre los años 1999 y 2016 jugaste en el Bayern Múnich, en el Blackburn Rovers, en el Manchester City, en el Real Betis, en el Málaga, y en el Cruz Azul. O sea en la Bundesliga, en la Premier League, en la Liga Española, y en la Liga Mexicana. ¿Cómo y por qué se da tu regreso al club Olimpia?

La gente sabe que soy olimpista fanático, amo al club, siempre supe que en algún momento tenía que volver, y es una muestra de demostrar a toda esa gente que me ha demostrado tanto cariño que yo también siento eso, que el cariño es recíproco. Haber tenido la oportunidad der regresar me llena de orgullo y satisfacción. Se dio porque sentía que tenía que estar en Paraguay para terminar mi carrera, que el ciclo de estar fuera ya terminó para mí.

Japón-Corea del Sur’2002, Alemania’2006, y Sudáfrica’2010. Tuviste la oportunidad roque4de asistir a 3 Copas del Mundo. ¿Puedes resumirme tu participación en torneos del orbe?

El del año 2002 fue un Mundial muy lindo, fue el primero de los 3, y lo recuerdo con un cariño especial; me llegó en un buen momento porque habían pasado 2 años de estar jugando en el Bayern. El 2006 lo recuerdo con cierto dolor, porque no pudimos pasar a octavos; recuerdo que perdimos contra Inglaterra y Suecia, y le ganamos a Trinidad y Tobago, pero fue insuficiente; no hice un buen mundial porque en el 2005 había tenido la triple rotura en el cruzado, por lo que mí estado físico no era el mejor. Y Sudáfrica es el gran recuerdo. El gran equipo que logró reunir “Tata” Martino que en cuartos de final terminó perdiendo con España que a la postre resultó campeón. Más allá del resultado, queda la satisfacción de haber participado, y haber defendido dignamente los colores de la querida albirroja. El buen trabajo del 2010 concluyó en el 2011 con el subtítulo en la Copa América, como ya saben. Cumplí con el sueño de jugar un Mundial, y de haber podido convertir gol en los mundiales. El 2 de julio de 2002, a los 39 minutos, abrí el marcador en el partido contra Sudáfrica.

Mes de enero de 2005, tu hermano Oscar Daniel, también futbolista, arquero, para ser más específico, fallece en un accidente de tránsito.

En esa época estaba atravesando por una tendinitis que me ocasionó muchos problemas, llevaba 2 o 3 meses sin poder jugar, fue un período muy triste, y cuando volví a entrenar, a correr, sentí que Oscar me acompañaba, que me daba fuerzas para enfrentar los momentos difíciles que se vinieron después. Es terrible perder un hermano, es terrible ver a la familia sufrir por la pérdida de un ser querido. Para mí siempre fue una inspiración, una fuerza para seguir jugando, porque era una de las personas que más orgullosa se sentía con mi carrera, vivía muy orgulloso de lo que yo hacía. Sigue dando ánimos en los momentos complicados, porque lo siento cerca, siento que su partida fue carnal no espiritual, por eso hoy sigue velándonos, y cuidándonos para que cosas buenas nos pasen.

roque5Tú, líder goleador histórico de la selección nacional paraguaya con 32 dianas, tu padre de 4 hijos, tú, reitero, ídolo y figura del fútbol mundial, ¿qué mensaje puedes dar a esa generación de jugadores que emerge en la contemporaneidad impulsados, además, por el ejemplo de Roque Luis Santa Cruz Cantero?

Lo más importante es saber sufrir, aprender a disfrutar de los momentos difíciles, de esos momentos en que uno piensa que todo acaba o que no puede dar un paso por el cansancio. Es saber que esas horas de más, esas horas de esfuerzo, tarde o temprano tienen su recompensa. Es analizar que el fútbol es una profesión que te saca mucho, pero también te da mucho, y que premia siempre al que tiene perseverancia.

“El Network Marketing es el negocio del presente”

kendrie zriiPuedo asegurar que Kendrie Villavicencio Cardoso, doctor de profesión especialista en pediatría, resume no pocos adjetivos en su espontánea personalidad. Sin exigirme apenas un  ordenamiento previo de ideas considero que “es un líder cordial y carismático poseedor de gran capacidad de trabajo y un intelecto científico dotado, al mismo tiempo, de una exquisita visión de negocio”, y eso último se fundamenta en que mi interlocutor ha sabido encontrar en el Network Marketing una oportunidad que roza con lo magnífico o maravilloso.

“Hay que tener en cuenta que el Network Marketing dejó de ser el negocio del futuro. El Network Marketing es el negocio del presente”, sostiene el galeno con asombroso convencimiento. “Una de las razones que hizo, sin dejar de lado mi profesión, acercarme al Marketing de Redes, Marketing Multinivel, Redes de Mercadeo, o Network Marketing, es que después de un tiempo investigando el concepto de di cuenta de que nosotros constantemente hacemos redes, hacemos conexiones con personas y no tenemos ganancia por eso, y estadísticamente está demostrado que hoy, a nivel mundial, el Marketing de Redes genera, con frecuencia anual, 187 billones de dólares, una cifra que supera a muchos rubros que tradicionalmente, y por décadas, han liderado los negocios en el orbe. Un negocio multinivel, además de convertirte en emprendedor, te da la oportunidad de adquirir una franquicia, y convertirte en gestor de tus propios horarios, y dimensionar las ventas según las estrategias que emplee cada cual”.

Se afirma que el Network Marketing surgió en los Estados Unidos, en la década de 1940, y tuvo como punto de partida una empresa de complementos nutricionales y vitamínicos en el estado de California. No obstante al arraigo y la trayectoria de casi 80 años en el mercado no pocos clientes, potenciales y reales, ofrecen reticencia para aceptar el modelo de negocio.

“Yo desarrollo Zrii, una marca de apenas 10 años de funcionamiento pero que ya tiene presencia en 18 países, pero antes de acercarme al Network Marketing nunca fui escéptico, porque yo no puedo serlo con lo que no conozco. Lo que no conozco lo estudio, lo investigo, lo analizo, y si no me convence entonces ahí sí sería un escéptico. ¿Cuál es la tendencia? Ser reticente bajo un estado de opinión. O sea, rechazan una tendencia, en este caso el Network Marketing, porque alguien le dijo que no funciona, y como alguien le dijo que no funciona entonces para ellos tampoco funciona. Emiten criterios, insisto, en un estado de opinión y es lo peor que se puede hacer. Algunos con razón porque existen los ya conocidos modelos piramidales que son ilegales y por eso hay quienes han sido estafados. Esas experiencias se han divulgado ampliamente y por ello se confunde los modelos piramidales con el Network Marketing y no es así. Hay que leer, hay que educarse, hay que actualizarse. Las Redes de Mercadeo, además de legales, son el emprendimiento mejor pagado, con menos riesgos, más rentable, si se ejecuta como debe de ser, si se hace de manera profesional, si se cumple lo que indican los gurúes mundiales del rubro, de lo contrario siempre aconsejo que no se haga porque no va a funcionar”.

“Capitalismo solidario”, “El negocio del siglo XXI”, y “Los nuevos profesionales”, son algunos de los títulos que el doctor Villavicencio Cardoso sugiere en las charlas que semanalmente ofrece.

Empero a los descreídos mi interlocutor se proyecta con optimismo respecto al futuro del Network Marketing en Paraguay. “En el país las compras por internet fluctuaban en los 4 millones de dólares al año, hoy, al mes la cifra aproximada son 8 millones de dólares. ¿Qué quiere decir lo anterior? Que el uso de las herramientas tecnológicas te lleva a un modelo muy positivo para que cada cual pueda desarrollar un negocio. Y precisamente, a través de Zrii, mi intención de darles a miles de paraguayos, desocupados o no, la posibilidad de, a través del Network Marketing, de convertirse en profesionales. Y Zrii no solo implica mejora económica, implica salud, disciplina, y liderazgo”.

Patria es humanidad

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Yulieski Gourriel, a la izquierda, y Yasiel Puig con mucho orgullo representan el béisbol cubano en la Serie Mundial

En la noche de ayer, día martes, 23 de octubre, dio comienzo la Serie Mundial que dirimirá el titular, de este año 2017, entre los equipos Astros de Houston y Dodgers de Los Ángeles. La edición otoñal que, con frecuencia anual, atrae la atención de la fanaticada beisbolista del orbe, verá en acción a 3 cubanos: Yulieski Gourriel, jugador de cuadro del equipo texano, mientras que Yasiel Puig y Yasmani Grandal, outfielder y receptor, respectivamente, defienden la franela por la representación californiana.

Yulieski, Yasiel, y Yasmani son apenas 3 de los nacidos en la isla que actualmente brillan en el mejor béisbol del mundo. José Dariel Abreu (Medias Blancas de Chicago), Aroldis Chapman (New York Yankees), Yonder Alonso (Marineros de Seattle), Adonis García (Bravos de Atlanta), Yoennis Céspedes (New York Mets), entre otros, también merecen reconocimiento por haber impuesto calidad en las Grandes Ligas de los Estados Unidos.

Anoche se inició la Serie Mundial, con victoria de Los Dodgers 3 anotaciones a 1, y, asombrosamente, en horas de la tarde, accedo a un artículo, publicado en la versión digital del diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), en el que se hace referencia al acontecimiento deportivo, mencionando, además, y elogiando a los compatriotas que tomarán parte. (El trío de las “Y”).

No obstante, y como si no bastara, aún estupefacto por la publicación que menciono anteriormente, leo en la web, no recuerdo el sitio, embargado por la sorpresa, la emoción, y la duda extrema, que el tan gustado espectáculo final de play off, de “La Gran Carpa”, será transmitido en vivo para Cuba.

¿Cierto? ¿Falso? ¿Las autoridades han decidido eliminar obsoletas medidas o todo es producto de una broma?

Si la noticia se ajusta a realidad, porque el contenido del artículo sí lo pude comprobar, entonces aplaudo el hecho de la apertura; aunque es un petit avance, entiendo que los fanáticos del béisbol en “La perla del Caribe” tienen el derecho, vetado por años, de disfrutar de la actuación de sus ídolos en territorio estadounidense.

No obstante, e indefectiblemente, empero la satisfacción que experimento, la situación me obliga a recordar a aquellos atletas que por decisión personal, motivados por causas diversas, establecieron residencia en la norteña nación, y que por el injusto concepto de que “el que no es revolucionario no es patriota” fueron, prácticamente, eliminados de la historia del deporte cubano.

Y aclaro el uso del vocablo PRÁCTICAMENTE porque existe un lugar donde viven, y vivirán, de manera sempiterna: el corazón de los aficionados. De ahí nunca los han podido arrancar. Ahí están, cual árbol centenario que, por decenios, ha soportado los embates de la fiereza natural.

Inolvidable son las actuaciones, en las Series Nacionales cubanas, de los beisbolistas Bárbaro Garbey, René Arocha, Orlando “El Duque” Hernández, su hermano Liván, Rolando Arrojo, Euclides Rojas, y Ariel Prieto; pero también, y a pesar de la inmaculada  absurda ideología,  han trascendido las de, por ejemplo, José Legrá, Guillermo Rigondeaux y Yuriorkis Gamboa, (Boxeo), Rioger Ramírez (Clavados), Annia Portuondo (Gimnasia Artística), Niurka Montalvo (Atletismo), y Roberto Urrutia (Levantamiento de Pesas).

Recuerdo perfectamente a Urrutia, uno de los mejores exponentes de la halterofilia cubana que decidió abandonar Cuba en 1979, previo a los Juegos Olímpicos de Moscú, 1980, y que reapareció a la vista de sus compatriotas en 1987, durante los Juegos Panamericanos de Indianápolis, representando, sin éxito en la división de los 75 kilogramos, y en el ocaso de su carrera, a Estados Unidos, país donde finalmente estableció su residencia, algo que el gobierno cubano asumió como una provocación sin tener en cuenta que, en esencia, “su mayor pecado” fue intentar renacer en la disciplina deportiva que lo habría encumbrado casi una década atrás; sin tener en cuenta que “su principal herejía” fue competir versus Pablo Lara, un prometedor bisoño convertido, años después, en titular olímpico, Atlanta’1996, y recordista del mundo.

Representar a Estados Unidos no fue delito para Urrutia, al menos así lo analizo, como tampoco considero una ofensa de Orlando Ortega, subcampeón olímpico en los 100 metros con vallas durante los Juegos de Río de Janeiro, 2016, el hecho de integrar la delegación española.

Incluso, también fue condenada al ostracismo al ser excluida de guarismos oficiales la ex nadadora María Carlotta Llanio (Artemisa, Cuba, 8 de diciembre de 1917- Fort Lauderdale, Estados Unidos, 5 de marzo de 2009), la primera mujer nacida en territorio cubano que obtuvo un título internacional: oro en los 100 metros estilo libre durante los III Juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en San Salvador en el año 1935 con tiempo de un minuto 16 segundos y 8 décimas. María Carlotta, además, repitió la hazaña, en 1938, la edición atlética centroamericana y caribeña de Ciudad Panamá, integrando la cuarteta de los 100 metros estilo libre junto a Ruth Gil, Margaret Chapman, y Olga Luque.

Es tristemente inadmisible que María Carlotta sufra esa situación porque más allá de ser la primera representante cubana en obtener un título internacional, tiene la primicia entre las féminas oriundas de Centroamérica y el Caribe en haber escalado lo más alto del podio en lo que respecta a los 100 metros estilo libre porque, precisamente, la tan gustada disciplina de la natación debutó, en los juegos regionales más antiguos de la historia, en la edición de 1935 celebrada en San Salvador.

No es denigrante representar a una nación extranjera, pero si lo es, en demasía, despreciar a los atletas por el simple hecho de hacerlo. Patria no es revolución, concepto errado hace casi 6 décadas por el gobierno cubano, y es el motivo por el cual, no solo deportistas, sino egregios representantes de la cultura como Celia Cruz, han sido defenestrados de la historia oficial cubana.

El amigo Julián Rizo, tras una publicación en mi página de FACEBOOK, muy respetuoso comenta, y cito textual: “es cierto que se cometieron serios errores, pero ninguno de ustedes menciona la raíz del problema porque un pelotero cubano, tiene que renunciar a su patria para jugar en Grandes Ligas, es bueno criticar los excesos por parte de muchos extremistas-oportunistas, pero no miren un solo lado del problema, Estados Unidos también utilizó y utiliza este tema para su juego político, no se puede blandir el hacha cuando se critica los errores del INDER (Instituto Nacional de Deportes Educación Física y Recreación) con los peloteros que se fueron a Estados Unidos, y tener un espada de palo para no criticar lo que hicieron y hacen los del otro bando”.

Le respondí, muy amablemente también porque no puede ser de otra forma, que no refuto sus palabras pero sí agrego de que la responsabilidad de que se les margine, que se les tilde de traidores a todas y todos que han determinado emigrar de Cuba es solamente responsabilidad de la parte insular.

Los beisbolistas de Puerto Rico, República Dominicana, México, Venezuela que integran clubes de Grandes Ligas se les permite, ¿por qué no?, vestir los colores de su selección nacional en torneos internacionales, algo que se les ha impedido a los jugadores cubanos. ¿A cuál de las 2 orillas atañe lo anterior? La respuesta está implícita.

Para concluir traigo a colación a Luis Fernández, despreciable y mediocre ser humano que fungió como director de la emisora Radio Arte donde por espacio de 7 años tuve mi programa “Estrellas y Antorchas” que abordaba los anales deportivos de Cuba y el mundo. “Tengo que mencionar al ‘Duque’, a Arrojo, a Albertico Hernández porque son campeones olímpicos, no puedo hacer referencia a la medalla de oro del béisbol en Barcelona, 1992, sin traerlos a colación, yo no puedo cambiar la historia”; nada convencido me respondió: “está bien, hazlo, pero una sola vez en el capítulo. Son apátridas, son traidores”.

Quizás existan muchos como el ceporro de Luis, señalado por su pertinaz halitosis, que se desgastan en mancillar las glorias deportivas de nuestros atletas, pero la afición, con su cariño incondicional, tiene la misión de contrarrestar el intento de olvido.

Insisto, patria no es revolución. Patria es humanidad, tal y como afirmó José Martí.

“Clasifiqué a 3 Juegos Olímpicos y no pude asistir a ninguno”

lourdesLa comunicación, telefónica en primera instancia, se pudo concretar tras varios días de insistencia. Se me había dado la posibilidad de conversar, nada más y nada menos, que con “La Sílfide del Convention Center”, la ex atleta Lourdes Medina, la misma que asombró al mundo durante los Juegos Panamericanos de Indianápolis, 1987, cuando, representando a Cuba en la Gimnasia Rítmica, se convirtió en la reina la cita continental, relegando a segundos planos, además, a la favorita estadounidense Diana Simpson, que era la campeona del orbe. “Con mucho gusto, Aldo”, respondió sonriente a mi solicitud de entrevista. Según la tradición europea las sílfides son espíritus femeninos del aire, aunque, en nuestros tiempos, el término, muy popular, se emplea para describir para describir a féminas delgadas, muy graciosas, y de gran belleza. “Soy delgada, quizás graciosa, pero la belleza te la debo”, acotó sonriente la que para muchos es la mayor exponente en la historia atlética de la isla mayor de las Antillas. Corría, entonces, el ya lejano año 1991.

Sorprende un tanto que te hayas inclinado por la Gimnasia Rítmica en un país donde reina el béisbol y los deportes de combate. De hecho tu hermana Luisa María fue por mucho tiempo cátcher del equipo nacional de softball.

Mi acercamiento a la Gimnasia Rítmica se dio casi de casualidad. Un día estábamos jugando mis 2 hermanas y yo y una señora se le acercó a mi mamá a preguntarle por nosotras. Era la profesora Rosa Banderas, entrenadora en centro “Mariana Grajales” que está en Lawton, aquí en Ciudad de la Habana. Ella se fijó en nosotras, como te dije, y le dijo a mamá que nos llevara. Tengo que aclararte que soy la menor de y que mis 2 hermanas mayores son gemelas: María Luisa y Luisa María. A Luisa María no le interesó, y nos animamos María Luisa y yo. Ella tenía 11 años y yo, 8. Comenzamos, me gustó, y en el curso 1976-1977 fui captada para entrenar en la Escuela Nacional de Gimnasia, donde se concentraba la preselección cubana. Me vieron cualidades y, sobre todo, ¿sabes que llamaba mucho la atención? Yo tengo una contracción en mi dedo meñique izquierdo. Me hice una cortada y me tuvieron que operar. Mis entrenadores, Rosa Bandera fue la primera, no concebían que pudiera hacer todos los ejercicios sin quejarme, o sin que la contracción, que me duele solo cuando hace frío, no me hiciera cometer errores.

¿Y tu hermana María Luisa?

No, ella se desembulló muy rápido. No siguió.

La Gimnasia Rítmica tiene varios implementos, cada uno con su grado de dificultad. ¿Con cuál, o cuáles, no te sentiste a gusto en un inicio?

Con la pelota. Todo bien con las clavas, con la cinta, con la cuerda, pero no con la pelota. Yo llegué a pensar que nunca la iba a poder dominar. Yo veía a las demás niñas que hacían con la pelota lo que se les antojaba, y yo era error tras error. Fue muy difícil, pero llegué a dominarla con mucho entrenamiento y con el apoyo de los profesores.

¿Cuándo se te da la oportunidad de estar en la selección nacional?

En 1981, tenía yo 13 años. En un período de 4 años, o sea entre 1977 y 1981, yo había ganado 25 medallas de oro en los Juegos Escolares. Recuerdo que la profesora Rosa, que venía conmigo del centro “Mariana Grajales”, me dio 2 buenas noticias. La primera, que pasaba a ser miembro del equipo nacional; la segunda, que ella iba a continuar entrenándome.

Es una lástima que la Gimnasia Rítmica no haya sido parte de los Juegos Panamericanos de Caracas en 1983.

En 1983 mi competencia fue el Campeonato del Mundo, en París, Francia, donde en clavas terminé en el lugar 23 y clasifiqué para los Juegos Olímpicos de los Ángeles, pero no pude participar tras la determinación de nuestro gobierno de no asistir al evento.

Ese año no fue muy agradable para ti.

¿1984? Ni me lo recuerdes. La contracción en el dedo meñique me dio complicaciones y me tuvieron que volver a operar. Estuve fuera del equipo nacional desde enero de 1985 hasta abril de 1986. En ese lapso Rosa Banderas dejó de ser mi entrenadora, y pasé a ser alumna de Xiomara Ameller. Siempre tuve en mente regresar y lo conseguí. Junto a Thalía Fung y Mirta Echevarría fuimos a los Juegos Panamericanos de Indianápolis, en 1987.

Ahí te convertiste en la “Sílfide del Covention Center”.

Así me puso el periodista Enrique Capetillo.

Mi compañero en Radio Progreso. Inolvidable amigo fallecido el 31 de agosto de 1999.

Las competencias de la Gimnasia Rítmica, en Indianápolis, fueron en el Centro de Convenciones. Yo gané 5 medallas, 3 de oro y 2 de plata. Fui campeona como Máxima Acumuladora donde obtuve 38.580 puntos, y gané, también, en aros y clavas; en aros me dieron 19.350 puntos, y en clavas 19.450 puntos. Las medallas de plata fueron en cinta y en cuerda. Pero ese resultado se hace más relevante porque era la primera vez que la Gimnasia Rítmica competía en Juegos Panamericanos, o sea, yo soy la primera campeona en la historia de las citas continentales en los implementos que te mencioné y como máxima acumuladora. Soy la primera de todas, y eso es un orgullo para mí. La alegría en 1987 se colmó porque me seleccionaron entre los 10 mejores atletas del año en Cuba. Con esos resultados clasifiqué para los Juegos Olímpicos de Seúl, en 1988, pero nuestro país tampoco asistió, así que me quedé con los deseos nuevamente.

Entre 1988 y 1990 no tuviste buenas actuaciones.

A nosotros se nos quemó la casa. Yo perdí todas las medallas que había ganado en los Juegos Escolares, y las de Indianápolis no, aunque sí perdí las cintas. Fue un proceso muy difícil, que me es duro recordar. Me costaba concentrarme, y aunque gané medallas de oro en torneos panamericanos, obtuve el cuarto lugar en el Torneo “4 continentes”, en Japón, y en el Campeonato del Mundo en Alemania clasifiqué para los Juegos Olímpicos de Barcelona, fue un período muy duro.

No obstante a los contratiempos, en 1991 le hiciste un lindo regalo a la afición deportiva cubana.

Muchacho, aquello fue tremendo. Ciudad de la Habana fue la sede de los Juegos Panamericanos, pero la Gimnasia Rítmica compitió en la Sala Polivalente “Alejandro Urgellés” de Santiago de Cuba. Gané 4 medallas de oro y una de plata. Repetí como Máxima Acumuladora (36.900 puntos), y gané también en clavas (9.500 puntos), cuerda (9.550 puntos), y pelota (9.450 puntos). La medalla de plata fue en aro (9.200 puntos).

A pesar de haber clasificado a 3 Juegos Olímpicos no pudiste asistir a ninguno.

A Los Ángeles, 1984, Cuba no asistió alegando problemas de seguridad; a Seúl, 1988, tampoco participamos por solidaridad con Corea del Norte…

¿Y qué sucedió en 1992?

Me retiré después de los Juegos Panamericanos de 1991. Ya tenía 23 años, una edad joven pero para nuestro deporte no. Además, quería terminar mi licenciatura en Cultura Física, algo que logré.

¿Qué hace en estos momentos Lourdes Medina González?

Bueno, soy mamá. Tengo 2 hijos. Lourdes Aned, nació en 1997, y Alex David, en 1999. Ellos son mis tesoros. Además, soy entrenadora del equipo nacional de Gimnasia Rítmica. En 1995 asistí a los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, en Argentina, cumpliendo ese rol y tuve la dicha que me reconocieran como una de las mejores gimnastas en la historia de esos eventos. A pesar de que no pude asistir a los Juegos Olímpicos, a ninguno de los 3 que clasifiqué, me siento feliz por lo que pude hacer.

Continúas siendo la “Sílfide del Convetion Center”.

Bueno, hay quien a modo de broma me ha dicho que también soy la “Sílfide de la Sala Alejandro Urgellés” por mi actuación en los Juegos Panamericanos de 1991. ¿No crees? (RISAS)

“En Zrii me estoy desarrollando como profesional del Network Marketing”

zriikendrieLa fortuna de la vida provocó que mi existencia coincidiera, en tiempo y espacio, con Kendrie Villavicencio Cardoso, médico de profesión, que ha descubierto en las redes de mercadeo una eficaz manera de enfrentar el contemporáneo, y difícil, ámbito del empleo. Me recibe en la residencia que comparte con la doctora Surelys Sosa, su compañera en la vida, con un cariñoso y efusivo “echa pá’cá, campeón”, acompañado de un sincero abrazo, y sin evasivas o ambigüedades, con franquezas y veracidad increíbles confiesa que “las circunstancias me obligaron a acercarme a las redes de mercadeo. Mi contrato con una clínica privada terminó y en Zrii me estoy desarrollando como profesional del Network Marketing, aunque continúo ejerciendo la medicina”.

Doctor, esa frase “redes de mercadeo” o “Network Marketing” quizás no sea muy familiar a muchos. ¿En qué consiste?

Quisiera comenzar afirmando que el Network Marketing, o Redes de Mercadeo, es una tendencia mundial, y aunque, tal y como afirmas, unos lo desconocen, y otros desconfían, es uno de los métodos modernos más redituables y de mayor crecimiento que existe en el mercado actual porque compensa a aquella persona que se responsabilice en comercializar la marca. Todo ser humano, que se lo proponga, se puede convertir en profesional de este rubro porque, y es algo poderosísimo, con una mínima inversión podemos alcanzar ganancias inimaginables. Hay quien confunde las Redes de Mercadeo o Network Marketing con las empresas que ofrecen ganancias a través del polémico sistema piramidal que tantas controversias provocan por las acusaciones de estafa. La diferencia es una y bien sencilla: las redes de mercadeo son legales, el sistema de ganancia piramidal no.

¿Cómo llegas a Zrii, ese coloso fundado, en 2007, por William Farley, Bill, y Deepak Chopra?

Un amigo cubano, residente en Honduras, me había dado referencias de la empresa. Me había interesado pero el impulso final llegó cuando me rescindieron el contrato en la clínica privada que ya te referí. Fue un momento difícil, pero lo asumí con mucha fortaleza. Ahí me dije que el Network Marketing y, muy en particular, Zrii se iban a convertir en el eje de nuestras vidas. Es un proceso que paulatinamente nos está acercando a nuestra meta. De hecho la garantía de legalidad de Zrii es precisamente los nombres de Bill Farley y Deepak Chopra. Todos los productos tienen el sello del Centro Chopra lo que corrobora y certifica la calidad de los mismos.

¿Cuál es el significado del vocablo Zrii?

Zrii es una palabra que proviene del sanscrito, lengua de la India, y significa luz, esplendor, prosperidad, belleza, abundancia buena fortuna.

Medicina ayurveda, Deepak Chopra, amalaki… De ahí parte la esencia de Zrii que provee al profesional de redes de mercadeo vinculado a Zrii no solo una economía estable sino una vida muy saludable.

La base de la medicina ayurveda, que tiene más de 5 mil años, es, precisamente, la sanación a base de productos naturales. Deepak Chopra, por su parte, es un médico indio referente mundial de la medicina ayurveda, y el amalaki, muy conocida también como “la grosella de la India”, es la fruta que más antioxidantes posee por el alto grado de polifenoles que posee. Muy efectiva contra la diabetes, la hipertensión, y es capaz de nivelar los parámetros y funciones de órganos del cuerpo humano.

La fruta de la eterna juventud…

Que Zrii la ofrece en diferentes variantes, por ejemplo, en jugo quer además de amalaki contienen jengibre, cúrcuma, tulsi, shizandra, jinjilero, y haritaki; en el café Rise, llamado también “Café Verde”, muy saludable recomendado, incluso, para aquellos tienen prohibido tomarlo  porque está tostado en un 70% y se mezcla con amalaki; está el suplemento nutricional Achieve, excelente, también, para nivelar los niveles de azúcar en sangre; el Accell, que incrementa los niveles de energía. También hay cremas, y el Zrii Purify que es un eficiente limpiador celular. Hay muchos aspectos de los productos y el sistema de pago de la empresa que son expuestos en cada POP (Presentación de Oportunidad). Los interesados nos pueden contactar a través de nuestra Fan Page en Facebook. Tenemos todo un equipo que está desarrollando la marca acá en Paraguay.

Pregunta obligada: ¿cómo está Zrii actualmente en Paraguay?

Como ya te comenté estamos desarrollando la marca. A las POP que organizamos acuden muchas personas interesadas y eso es una buena señal de que podemos llegar a buen puerto. Siempre dejamos claro que hay que trabajar, y trabajar duro, porque es un proceso que hay que saber concretar de lo contrario fracasamos.

“Detrás de un gran hombre hay una gran mujer” reza un refrán antiquísimo. ¿Qué significa el nombre de la odontóloga Surelys Suárez Sosa en tu vida?

Imagínate que 2 de las grandes decisiones de mi vida las tomé gracias a ella. Primero, rehusé ir a cumplir misión a Venezuela, y tú sabes lo que significa para un cubano salir a trabajar al exterior. Luego, el hecho de venir a Paraguay también se lo debo a ella. Cuando me rescindieron el contrato en la clínica privada la ayuda de ella fue determinante. Recuerdo sus palabras: “no te preocupes que vamos adelante”. Creo que no me va a alcanzar la vida para agradecerle. Tenemos mucho en común. Soy médico y Network Marketing, ella es odontóloga y también Network Marketing. Es el complemento que todo ser humano necesita. Muchos lo buscan y no lo encuentran, yo soy dichoso, soy feliz, porque no solo la encontré, sino que camina a mi lado. Camina, caminará siempre.

¿De dónde proviene el vocablo MAMBÍ?

mambisesQuizás sea, para muchos, una interrogante; para otros, una curiosidad; para unos tantos, un detalle intrascendente; y para aquellos que gustan de hurgar en los intríngulis de la historia, un dato de público conocimiento.

Lo cierto es que el término MAMBÍ, para todo cubano, y oso en decir que sin excepción, es parte de los hechos y vocablos que engrosan, de manera indisoluble, la biografía de la isla, por lo que para ningún nativo de “La mayor de las Antillas” la palabra es ajena.

Las tropas mambisas, en los campos de Cuba, o en la manigua cubana, combatieron, enconadamente, a las tropas de los colonizadores españoles en la Guerra de los 10 años (1868-1878) y en la Guerra Necesaria (1895-1898), tras la llamada Tregua Fecunda (1878-1895), lapso que protagonizó, sin éxito, la Guerra Chiquita (1878-1880).

El 10 de octubre de 1868 Carlos Manuel de Céspedes, reconocido por los cubanos como “El padre de la patria”, al grito de ¡Viva Cuba libre!, liberó a sus esclavos provocándose así el primer alzamiento contra las huestes de la “Madre patria”.

Cuando se escucha la palabra MAMBÍ muchos nombres acuden; no pocos próceres se vinculan a ese etapa de la historia cubana por haber sido egregios ejecutores de tan vital época. Además, de Carlos Manuel de Céspedes, se menciona con orgullo a Adela Azcuy, José Martí, Antonio y José Maceo, Ángela González Tort, Calixto García, Mariana Grajales, Quintín Banderas, María Isabel Rubio, Guillermo Moncada, América Arias, Serafín Sánchez, Vicente García, Máximo Gómez y Luis Marcano (República Dominicana), Carlos Roloff (Polonia), Henry Reeve (Estados Unidos), entre otros.

De mambises y mambisas se escucha hablar en Cuba desde la XIX centuria. Recurrente las loas a la valentía de las tropas mambisas, o a la entrega patriótica del ejército mambí; incluso, como si fuese insuficiente la reiteración del término, en los predios de Tropicana, sito en el municipio capitalino de Playa, afamado cabaret de reconocimiento mundial, se encontraba el Salón Mambí, cuyo fin era organizar bailes populares, clausurado, por fortuna, que en su interior, y, sobre todo, en las décadas de los 70’s y 80’s, se libraban batallas campales entre los usuarios que asistían para disfrutar de las orquestas y del servicio gastronómico que allí se ofertaba.

No obstante al uso constante del término MAMBÍ quizás muchos no conozcan el origen del mismo y el por qué los que tanta gloria defendieron la libertad de Cuba, entre los años 1868 y 1898, reciben tal denominación.

Archivos refieren a Juan Euthimio Mamby, negro dominicano, miembro del Ejército de España, que desertó de sus filas para liberar a Quisqueya, su tierra madre, de la colonia. Mamby se adelantó 50 años a las tropas cubanas, y al concretarse la primera carga al machete en los campos de Cuba, o en la manigua como se refiere comúnmente, el 25 de octubre de 1868, dirigida por el Generalísimo Máximo Gómez Báez, también dominicano, comenzó la asociación con lo protagonizado por Mamby 5 décadas antes.

Cuentan que los españoles al notar el buen manejo del machete por los cubanos comentaban que “así sucedió con Mamby”, “idéntico a Mamby”, “nos recuerdan a las tropas de Mamby”… Lo cierto es que Mamby se convirtió en “MAMBÍ” y el ejército cubano pasé a ser llamado EJÉRCITO MAMBÍ.

Existe otra versión dado que MBI, en bantú, significa insurrecto, pero la que más sostienen los historiadores es que el vocablo MAMBÍ, patrióticos guerreros cubanos que lucharon por liberar a la isla de la colonia española, proviene del prócer dominicano Juan Euthimio Mamby.